Ya ni veo las noticias, y cuando las veo tengo a mano el control para adelantar las imágenes cuando empiezan las escenas de violencia. Es realmente triste lo que pasa cada día, crecen las estadísticas de los tiroteos y las masacres cometidas por adultos, por jóvenes y hasta niños en sus escuelas, en los sitios de diversión, en medio de las calles llenas de personas y no solo por delincuentes sino por civiles, la mayoría de ellos sumamente trastornados emocionalmente.
Hollywood tiene ahora , varios guiones más de la vida real de los estadounidenses para continuar la saga de heridos, muertes y historia que ponen al estadounidense cada vez más paranoico, a la defensiva y le quita la paz que este país merece vivir.
En Aurora, Colorado, James Holmes de 24 años abrió fuego en un cine contra los asistentes a la proyección de la película de Batman "The Dark Knight Rises", donde murieron 12 personas. En Milwaukee el 5 de agosto otro pistolero abrió fuego matando a 6 personas en un templo sij. Ahora el turno le correspondió a Nueva York, una ciudad en la que para bien o para mal, todo lo que ocurra tiene repercusión nacional.
En la actualidad y con las múltiples opciones que la tecnología nos brinda, cualquiera puede convertirse en un líder de opinión, y no solo eso, sino incluso en el más sabio entre los sabios, periodista en potencia, juez implacable, erudito, analista y conocedor de todo lo que sucede a su alrededor.
En Estados Unidos el para qué tiene que ver, en esencia, con la libertad individual. Aunque usamos las mismas palabras, los latinoamericanos no entendemos hasta dónde este espíritu es la raíz de la unión en los EE.UU. En nuestros países el para qué se traduce más bien en un por qué: la gente se arma porque nuestros Estados han sido incompetentes en garantizar el principal derecho de los ciudadanos, como lo es el derecho a la vida y la seguridad personal y de sus familias.
Dejémonos de chiquilladas y cultivemos un genuino interés en buscar respuestas a las interrogantes trascendentales. ¿Dónde están las acciones gubernamentales remediarías al problema de la criminalidad y de la proliferación y fácil acceso a las armas de fuego? ¿Aparte de legislar, qué acciones contra el auge en crímenes de odio?
Quien ha vivido la desaparición de un ser querido se vuelve invencible. El miedo se esfuma con él, porque peor que el temor es la incertidumbre. Quien no lo crea, tendría que preguntárselo a Isaías, el nieto de diez años de esta mujer. El niño sabe que su abuela está buscando a su papá y asegura que puede ayudar a encontrarlo.
Aflicción, indignación, pesadumbre, frustración, asombro, rabia, confusión... toda una amalgama de sentimientos nos embargan en toda la nación al ser testigos de la capacidad del ser humano de sembrar sangre, dolor y muerte dentro del seno mismo de la solemnidad de una casa de oración.
La tragedia en Colorado ha demostrado el poder devastador de los rifles tipo AR-15, tal como el que fue usado en la balacera en Aurora, y ha llevado a muchos a preguntarse si tiene sentido permitir la compra de armas de asalto tipo militar. Lo que muchas personas no saben es que este estilo de rifle también es el tipo de arma favorita de los despiadados carteles mexicanos. En los últimos 6 años, más de 60,000 personas han perdido la vida en la ola de violencia que azota a México.
Ha pasado una semana del terrible suceso donde James Holmes privó de la vida a 12 personas y dejo a decenas heridas, la sociedad asimila poco a poco lo ocurrido. Mensajes de apoyo, ofrendas, honores a los caídos han arropado al pueblo de Colorado.
No creo que los padres de la patria tuvieran la intención de promulgar la Segunda Enmienda a la Constitución, con el propósito de que los habitantes del país pudieran adquirir, como si fuesen caramelos, los sofisticados rifles de asalto del Siglo 21 con los que se cometen espantosas masacres como la reciente de Aurora, en Colorado, en la que un nerdo mató a tiros a 12 personas y dejó heridas a 58.
Han pasado ya 13 años desde que dos estudiantes protagonizaron un tiroteo en la Escuela Secundaria de Columbine, dejando 15 muertos y 24 heridos en esa ocasión.