Hace años que conozco a Betty, aunque la primera vez que le pregunté por su caso fue hace pocas semanas. Ella vino por primera vez del Paraguay hace diez años, con la promesa de un trabajo en una casa de familia en Buenos Aires, que le pagaría lo suficiente para que pueda enviar dinero a sus papás, que vivían en un pueblito cercano a Asunción.
El 29 de marzo de 1991, cuatro países, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, los fundadores o miembros plenos, firmaron el Tratado de Asunción, en la Republica del Paraguay, (casualmente), para crear un área de libre comercio entre ellos, algo parecido a la Comunidad Europea conformada en Luxemburgo y la Haya en febrero de 1986 por 12 países fundadores, y que fue la base para la creación de la Unión Europea (UE), con el Tratado de Maastricht, firmado en febrero de 1992, que entró en vigor en 1993.
De Paraguay generalmente llegan pocas o ninguna noticia. Sin embargo, este país con una historia trágica de guerras perdidas y dictaduras interminables, ahora podrá ser asociado para siempre con una nueva terminología en el diccionario de la inestabilidad política de América Latina: el "golpe de estado constitucional".