Falta un día del supuesto fin del mundo o cambio de era o final de ciclo o salto de dimensiones o transformación cuántica y sea cual sea nuestra interpretación de estos conceptos es verídico que para la antigua civilización maya este 21 de diciembre terminaba un ciclo de tiempo (y empezaba otro puesto que su calendario era cíclico) que dura aproximadamente 5125 al que denominaban "la cuenta larga".
Cuando sumamos nuestra fecha de nacimiento completa y en la penúltima suma llegamos a un 11, 22, 33 ó un 44, nos encontramos con un número maestro. En términos de numerología estos números tienen un atípico potencial vibratorio y dotan a quien los porta una importante responsabilidad humana y espiritual.
En numerología existen diversos metodos para obtener un perfil y son muchas las vibraciones que nos están influyendo, pero sin lugar a duda el número cósmico, de destino o de camino de vida es el que predomina y el que refleja el porvenir de la persona, es decir el motivo por el cual ha venido a este mundo, el tipo de andadura personal que le aguarda y la mejor manera de afrontarla para llevar una existencia armoniosa y equilibrada, este número se obtiene reduciendo a un dígito nuestra fecha de nacimiento como se muestra a continuación...
La numerología ha entrado en debate por mucho tiempo debido a que algunos autores la catalogan como ciencia y por otra parte otros rechazan que lo sea pero sin lugar a duda es uno de los temas esotéricos más atinados y más antiguos que se conocen, ya desde hace siglos; incluso milenios, se ha utilizado por civilizaciones tan avanzadas para su época como los Mayas, los Egipcios o Fenicios.