-"Mamá...estoy aburrido..." ¿Cuántas veces no he escuchado a Ángela y Diego, mis hijos de 9 y 6 años asegurar que "no tienen nada que hacer". Seguramente al igual que yo, tú has escuchado a tus hijos, sobrinos o cualquier otro niño hablar de su aburrimiento. Y es que desafortunadamente los niños de esta época están acostumbrados a estímulos tecnológicos y pasivos para divertirse. Lamentablemente la mayoría de estos estímulos no dejan que el niño desarrolle al máximo sus capacidades cognitivas ni su imaginación.
Diez organizaciones internacionales de primera línea instaron a ministros de trabajo de todo el mundo a proteger a los niños que laboran en el servicio doméstico y ratificar el Convenio de la OIT sobre Trabajadores Domésticos (Convenio 189 sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos).
Yo siempre era el nuevo en la escuela. Mientras el resto de los niños ya tenían grupos formados o se conocían de años anteriores, yo tuve que estrenarme en diversas escuelas porque el trabajo de mi padre nos obligó a mudarnos en incontables ocasiones. Entonces el pequeño moi debía diseñar estrategias para ganar popularidad en la escuela, donde la popularidad o falta de ella lo es todo.