Este será un buen escalón para desnarcotizar la relación con México y otros países de Centroamérica azotados por la violencia de los cárteles de las drogas.
Desde la llegada del gobierno federal encabezado por el Presidente Enrique Peña Nieto, el pasado 1 de diciembre de 2013, la sociedad mexicana ha sido sometida al bombardeo de estadísticas y mensajes propagandísticos en los que se intenta posicionar un cambio de rumbo en la política nacional contra la delincuencia.
No hay día en que no escuche en los medios informativos noticias sobre el narcotráfico. Muertos, túneles clandestinos entre México y los Estados Unidos, plantíos de cocaína y de mariguana y laboratorios fabricantes de anfetaminas por todos lados. Todo esto agregado al comercio de armas, tráfico de seres humanos, lavado de dinero, secuestros, corrupción policiaca, violación a los derechos humanos y civiles y mucho más son el pan de cada día en nuestra sociedad. Una lista interminable de delitos y delincuentes que en vez de disminuir aumentan el cáncer del siglo veintiuno... el narcotráfico.
La bloguera Yoani Sánchez se encontró como en casa durante su visita en Miami donde, en un acto de absoluta congruencia, ondeó la bandera de los Estados Unidos pidiendo la anexión de la isla a ese país como antes de 1959.
Veamos algunos procesos que vive América Latina que podrían amenazar la tranquilidad de los Estados Unidos en un futuro no muy lejano.
La masacre de Mapiripán, por la cual mi padre está condenado, parece ser un eslabón de una cadena transnacional de venta ilegal de armas, narcotráfico, corrupción y crimen, conocida como "Operación Langostas y Larvas". Aquí consigno los resultados, hasta ahora inéditos, de mi investigación.
El arresto de Gordillo es una página tomada del libro de Salinas. Peña Nieto necesita legitimidad tras unos comicios plagados de irregularidades que apuntan a la compra de votos y al uso extraordinario de recursos de campaña, incluyendo el apoyo de Televisa con cobertura positiva en favor de Peña Nieto durante años.
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, negó hoy que el grupo narcotraficante mexicano Los Zetas adiestre a pandilleros salvadoreños y que su gobierno esté siendo extorsionado por las pandillas como un requisito para continuar con la tregua iniciada hace un año.
Esta es la respuesta de José Antequera Guzmán a la carta que, por este mismo medio, le envié en días pasados. Ver CARTA A JOSE ANTEQUERA (I).
La vida nos puso el mismo nombre, pero nos ubicó en orillas opuestas: usted, hijo de un militante de izquierda que se rebeló al Estado para defender sus convicciones, y yo, hijo de un militar colombiano cuya máxima convicción fue defender al Estado y sus instituciones.
¿Y qué sabe Yoani de esto? ¿Cómo podría compararse su ínfimo salario en dólares que recibe como simple bloguera y que apenas le alcanza para pagarle viajes por Alemania, Suiza, Suecia, Polonia, República Checa, Italia, España, Brasil, Argentina, Perú, México y Estados Unidos, con el de un periodista mexicano, cuyo salario no le da ni para pagarse la gasolina?
Poco se habla sobre la conexión entre violencia, drogas, pandillas, armas y los cárteles mexicanos: la otra cara de la narco violencia que ha cobrado miles de víctimas, desaparecidos y desplazados en México.
NUEVA YORK.- Este domingo los ecuatorianos iremos a las urnas para elegir presidente y renovar los escaños en la Asamblea Nacional en un marco de polarización político-social sin precedentes.
Nunca imaginé que después de haber entrevistado a tantas personalidades, bandidos, criminales de guerra y héroes anónimos, sería en una tarde apacible de Miami Beach, donde conocería a uno de los hombres que más incitarían mi curiosidad por adentrarme a fondo en su insólita historia. Una historia personal escrita con la tinta del éxito como uno de los más cotizados fotógrafos de moda a nivél mundial, y con el color de la sangre como operativo secreto de la DEA el FBI y la CIA sirviendo de enlace entre los narcotraficantes más violentos y notorios de Colombia y el propio gobierno estadounidense.
La risa de Mita me llamó la atención, el otro día mientras yo manejaba ella iba metida en su teléfono, veía --carcajeándose por segunda vez-- un videoclip que una amiga suya acababa de hacer circular en Facebook. Primero me lo narró, nos reímos y lo comentamos y más tarde me lo mostró. Es un pasaje de un programa de alcance nacional y muy popular entre la clase media, titulado Family Feud (el mismo que se conoce en México bajo el nombre de "100 mexicanos dijeron").