En los últimos cuatro años murieron sesenta mil mexicanos por balas fabricadas en los Estados Unidos de Norte América, y en el mismo periodo murieron más de sesenta mil norteamericanos por consumir droga producida o traficada por los Estados Unidos de México... si fuera un deporte seria empate, pero realmente esta historia macabra se llevo la vida de ciento veinte mil personas, sin importar raza, color, edad o idioma, y nadie, absolutamente nadie, hace nada para frenarla.
"Los políticos no van a cambiar, los narcotraficantes no van a cambiar, los que tienen el poder nunca, entiéndanlo, nunca van a cambiar. Si por ellos fuera se quedarían ahí de por vida. Para que las cosas cambien, los que tenemos que cambiar somos nosotros". La periodista mexicana Anabel Hernández habla con voz fuerte y de manera directa, sin medias tintas.