Falta un día del supuesto fin del mundo o cambio de era o final de ciclo o salto de dimensiones o transformación cuántica y sea cual sea nuestra interpretación de estos conceptos es verídico que para la antigua civilización maya este 21 de diciembre terminaba un ciclo de tiempo (y empezaba otro puesto que su calendario era cíclico) que dura aproximadamente 5125 al que denominaban "la cuenta larga".
Durante los últimos dos o tres años casi todos los artículos que se han escrito sobre la Cultura Maya hacen especial hincapié en la llamada "Profecía Maya del Fin del Mundo" aunque es válido reconocer que en más de uno se hace también referencia a sus grandes logros en el campo de la astronomía, las matemáticas y a sus habilidades como constructores de impresionantes edificaciones y ciudades.
En el arte maya como en el renacimiento el instrumento básico para las mediciones fue el compás, que no es otra cosa que una cuerda. El compás se utiliza para medir y ubicar los componentes más importantes en cualquier pieza plástica (dintel, jambas, estelas, tableros), la aplicación del mismo se refiere a la posibilidad de construir un círculo y un cuadrado, tiene que ver con los elementos básicos geométricos, permitiendo de manera natural la construcción de rectángulos y la partición de los mismos.