En pleno debate en el Senado estadounidense sobre la reforma migratoria, teniendo como base una propuesta de ocho senadores y una de la Casa Blanca, ya se cuenta incluso con el consenso de los actores que hasta hoy habían estado --recalcitrantes-- en contra, refiero al ala más conservadora del Partido Republicano y al Partido del Té.
Esta semana el Centro Hispano Pew dio a conocer nuevas cifras sobre las proyecciones de participación política de la comunidad hispana en los Estados Unidos. Los registros indican que hay un aproximado de 23.7 millones -4 millones más que en el 2008- de hispanos elegibles para votar este próximo 6 de noviembre. No obstante, analistas pronostican que sólo la mitad de estos participaría en las votaciones equivalente a unos 12 millones.
Si sólo dependiera del voto latino, el presidente Barack Obama podría pintar al conservador estado de Arizona de azul porque cuenta con un sólido 72% del apoyo de los electores hispanos que afirman que están seguros de que votarán por el presidente comparado con apenas el 11% que dijo estar seguro de votar por el republicano Mitt Romney, según la más reciente entrega del sondeo de Latino Decisions para America's Voice.
McCain, en una entrevista con la cadena NBC el pasado fin de semana, a horas de dar comienzo la Convención Republicana 2012, opinó que Mitt Romney para ganar deberá convencer a las mujeres y a los hispanos de que su capacidad de crear empleos y mejorar la economía es más importante que otras cuestiones.
A menos de tres meses de la elección presidencial, Mitt Romney, el virtual candidato republicano, sigue en problemas con los latinos. Por una amplia diferencia, 63% a 28%, los latinos dicen preferir al presidente Barack Obama para la elección de noviembre, según la más reciente encuesta de NBCNews/Wall Street Journal y Telemundo.