¡Ay! de aquel que ose hablar mal de nuestro México; pobre del que se meta con la bandera, o con la Virgen de Guadalupe, o con la Selección; no hay mejor banda que la de El Recodo y no hay escudo más lindo que el águila con el nopal. Porque el mexicano podrá ser muchas cosas, pero es, sobre todo, bien mexicano. ¿Hasta dónde? Eso lo decide cada quien; yo prefiero no aventurarme en adjetivos, no vaya ser que termine comprometida hasta las cachas.