He estado meditando profundamente en las características que hacen a un hombre grande. Esto debido a que he visto ya varios anuncios publicitarios donde promocionan pastillas para la impotencia sexual o el aumento sexual. Y me parece tan ilógico, tan irracional y superficial que midan la grandeza de un hombre de acuerdo al tamaño de su pene o de acuerdo a su calvicie.
En la primera parte de esta lista, que puedes leer dando click aquí - nos enfocamos en los cuidados más básicos que los chicos deben tener para ser no sólo atractivos, sino saludables y prácticos en su arreglo personal. A continuación, prueba las recomendaciones para que tanto tu piel como tu pelo estén en el mejor estado. De verdad, ¡son hábitos muy sencillos!
Pues sí, ni tanto que queme el metrosexual, ni tanto que no le alumbre el macho man. O, en resumen: a las mujeres nos gustan los hombres con características imposibles (sí, sí, ya sé que parece increíble que lo acepte una chica), pero en el mínimo indispensable está que sean hombres actualizados. Si quisiéramos cavernícolas peludos, apestosos y rasposos, la evolución habría seguido otro ritmo.
Si tú quieres saber Cómo Conquistar a una Mujer debes aprender las Mejores Técnicas para enamorarla y serás un triunfador en los juegos de la seducción porque para saber atraer a una Mujer se necesitan conocer ciertos Secretos para Enamorarla, pues para enamorar de verdad a las mujeres basta con saber unos cuantos secretos para conquistar a una mujer y así realmente tener éxito con las mujeres, ya que es un proceso mediante el cual una persona induce a otra al principio de una relación sexual.
Ver la sexualidad como un camino que nos lleva al éxtasis toma como punto de partida el inmenso acopio de conocimientos antiguos, pero debemos transformarlo en un material perfectamente adaptado a las necesidades y la mentalidad de los hombres y mujeres del mundo occidental contemporáneo.
Por años protagonicé con maestría el papel de arrogante y de pronto hasta de villano. En medio de "mil errores atrás" cómo dice la canción de mi querida Yuri, de grandes vacíos emocionales, carencias sentimentales hacia el amor propio, mejor llamado falta de autoestima, fui especialista en atropellar a la gente, pues cargaba tanta basura interna que la descargaba en quien primero se pusiera en mi camino. Era tan inseguro que asumía que pegando cuatro gritos y humillando a los demás -háblese de familia, amigos, compañeros de trabajo o de universidad-, me daba mi lugar. Realmente era insoportable.
Definitivamente los hombres y las mujeres somos distintos, pero a la vez tenemos puntos en común para poder llegar a conquistar a una mujer y unir nuestras vidas como una sola pareja.
La mente femenina está programada para sentir atracción por el líder. Para saber como ser atractivo piensa que las mujeres son como un termómetro, cuantas más cualidades domines más la calentarás sexualmente, y entre menos exteriorices, más cerca estarás del rechazo.
El otro día estaba leyendo en la Enciclopedia de anécdotas e ilustraciones un pequeño gran relato, que además había escuchado en algún curso de los que he tomado y te lo comparto. Una moraleja que es la constante de muchas personas, quienes están a disgusto con su trabajo y simplemente lo hacen porque no encuentran algo mejor o bien, porque como sabemos, hay bocas que alimentar y cuentas por pagar. Estar atado a un trabajo nada más por un cheque que se espera cada semana, o cada quince días, es tan enfermizo como cualquier enfermedad degenerativa.
Una característica de los neomachistas iberoamericanos es su inevitable tendencia a hablar en favor de los derechos de las mujeres al mismo tiempo que actúan en contra de los derechos de las mujeres. El clásico neomachista es un hombre que no tiene ningún reparo en declarar su admiración y/o su respeto a las mujeres mientras que con sus actos cotidianos se encarga de demostrar el desprecio o el odio que siente hacia ellas. El neomachista quiere hacer todo por las mujeres, pero nada con las mujeres.
El varón multiorgásmico es ya una realidad. Por años el hombre ha soñado con obtener orgasmos sin perder su erección y poder seguir haciendo el amor. Muchos charlatanes les han vendido esta posibilidad basándose en mentiras, en pastillas milagrosas, en cremas que pueden untarse y no sentir. Me pregunto, si no se siente, ¿para qué se hace el amor?.
Mi padre tenía 65 años cuando le diagnosticaron cáncer en el pulmón, y le dieron dos años de vida. Sus palabras con las que nos transmitió su postura al respecto son, seguramente, la mayor lección que he recibido: "Ya les enseñé a vivir, ahora les voy a enseñar a morir." Cumplió su palabra.
'El Principito' dice que los adultos empezamos nuestros relatos siempre con números, así que lo primero que contaré es porqué tomé la decisión, hace 11 meses, de ser lacto-vegetariano.
Tengo un amigo poeta, José Mármol, casado con otra querida amiga terapeuta familiar, Soraya de Mármol, que era un fanático de las cartas que contestaba cada día en mi país de origen, por el periódico "Listín Diario" y luego por el periódico "Hoy". Una vez se molestó conmigo porque había contestado una carta a una mujer que me escribió en la que afirmaba lo siguiente: los hombres son "ANALFABETOS EMOCIONALES". Me juraba que él no era así y me pedía ser más considerada con los hijos de Adán.
Aunque esto es mas viejo que un bolero, nadie parece entenderlo, se esta haciendo muy poco al respecto, y las consecuencias siguen siendo negativas para los hijos, las familias y la sociedad. Paradójicamente, mucha gente piensa que esto es un problema social, otros creen que es psicológico, otros afirman que es un asunto de genero, lo que yo estoy segura es que es ante todo, UN PROBLEMA SEXUAL.
En un mundo donde vivimos trabajando para podernos dar la vida que nos merecemos, lo que menos queremos hacer los hombres es desperdiciar nuestro tiempo y dinero en una cita con una chica que no nos va a dar ni la hora. Por eso, y más importante que la misma cita, debemos analizar las señales que las bellas damas nos envían y conocerlas un poco para saber cómo actuar esa noche y conquistarlas.