En un aspecto están los dos grupos de acuerdo: en estas elecciones, el apoyo de los votantes latinos por el candidato demócrata fue abrumador, absoluto: 71 por ciento o más. Incluso en Florida la mitad de los cubanoamericanos votaron por Obama. Y eso es significativo. Invita a conclusiones programáticas.
Cada voto cuenta. Cada voto importa. Pero para usted, el suyo y el de la gente que lo rodea es el más importante de todos. Porque votar denota interés y participación, aunque sea en el nivel primario que constituye el voto. Porque si vota y no votó antes, esa puede ser la antesala a otros cambios, a otras mejoras en su vida, en todo aquello que usted puede controlar. Incluyendo hacer que otra gente vote. Incluyendo difundiendo escritos que - como éste - le dicen que se sacuda todo y que, esta vez, por ser esta vez, vaya y vote. Por sus intereses.
El Centro Hispano Pew dio a conocer esta semana nuevos datos sobre la relación de las preferencias políticas hispanas y la afiliación religiosa que profesan. La nueva información indudablemente pone en entredicho muchos de los mitos urbanos y sobretodo esperanzas de algunos políticos para lograr mayor porcentaje del pastel electoral hispano.