Guatemala resultó devastada por un período de violencia entre 1960 y 1986, el cual incluyó actos de genocidio. De acuerdo con el Informe "Memoria del Silencio" de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), aproximadamente 200,000 personas fueron víctimas de homicidio o desaparición forzada y se estima que las fuerzas de seguridad cometieron más de 600 violaciones a los derechos humanos, sobre todo en comunidades rurales e indígenas.
En el Perú el nombre Fujimori sigue siendo una braza caliente. El demonizado ex mandatario está recluido a una larga condena por violación de Derechos Humanos y corrupción, pero hace tiempo que sus familiares piden el indulto y ayer mismo el ex presidente Fujimori declaró que va a solicitar "su propio perdón" al presidente Ollanta Humala.
En la siguiente entrevista el cineasta Luis Argueta cuenta el origen de su primer documental sobre una de las redadas de inmigración más arduas y costosas en la historia de esas medidas, llevada a cabo en Postville, Iowa, el 12 de mayo del 2008.
Cuando el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, reclamó de nuevo a los países centroamericanos a descriminalizar el uso de drogas este año lo hizo con el propósito de eliminar la ola de violencia que amenaza la región. De esta manera hizo eco a sus colegas anteriores como el presidente mexicano Vicente Fox en 2001, el primer ministro mexicano Jorge Castañeda y el presidente uruguayo Jorge Battle, cada uno exigiendo el fin de la guerra contra las drogas por razones humanitarias.
Para los que no lo conocen les recomiendo darse un tiempecito para ver este excelente trabajo de los cineastas Fraude Sandig y Erik Black, ambos de Berlin. Ellos, con esfuerzo y dedicación realizaron un magnífico filme sobre las condiciones de vida de los grupos mayas en la región de Chiapas y de Guatemala, de su lucha para sobrevivir con sus costumbres y creencias, su lucha contra los que los quieren eliminar desde régimenes represores hasta empresas de minería canadienses y estadounidenses.