Si los escultores del renacimiento se hubieran inspirado en el futbol, el modelo seguramente habría sido Miguel Ángel Calero Rodríguez. Fue esculpido con el cincel de la ardua rutina de veneración al cuerpo humano. Sobresalió 190 centímetros de la superficie terrestre. Y acabó siendo uno de los miembros más destacados de ese extraño grupo de solitarios que resguardan el área del gol en la liga mexicana.
Guadalajara vive de la gloriosa época del "Campeonísimo", América de la brillante década de los 80 y Cruz Azul de la de los 70. Los tres "Grandes" se alimentan de su fantástico pasado, pero se volvieron chiquitos.
Una foto de George Best es, quizá, la última lección que la vida pudo darle; está tendido en una cama, entubado, resignado a morir y pidiendo que la prensa despliegue en sus titulares el último sentir del chico de Belfast: No muera como yo...
La canción danesa "Dansevise" fue la ganadora del festival de Eurovisión de 1963, el año en que nació el gigante de esta historia. Casualmente, esta música evolucionaría para formar parte de la banda sonora del videojuego autorizado por FIFA, en su edición 2007. El grupo danés Outlandish hizo una versión llamada "Kom igen", inspirada en "Dansevise" .
Del primer partido que dirigió José Néstor Pékerman como seleccionador nacional de Colombia en febrero pasado al más reciente en la noche del miércoles existe un común denominador que resume perfectamente la transformación que desarrolló el argentino en cuestión de meses: Juan Guillermo Cuadrado.
El fútbol no pasa por sus mejores momentos en cuanto a su credibilidad como deporte. Cada vez más futbolistas buscan engañar al árbitro para intentar sacar ventaja.
El equipo de Miguel Herrera lleva una muy buena temporada, varias de las frías estadísticas así lo demuestran. Ocupa el tercer puesto y aspira al liderato general, es segundo lugar en ofensiva y defensiva, cuenta con el mejor goleador, Christian Benítez, y es el mejor visitante.
El sastre de Diego Simeone está de moda. El traje negro confeccionado a mano, camisa blanca ajustada al cuerpo y corbata oscura delgada que lo acompañan todos los fines de semana en la banca del Atlético le han dado al argentino la personalidad astuta que tanto necesitaba el otro club de la capital de España.
Carrillo se fue. No sólo por los resultados, sino también por las piedras que él mismo decidió ponerse sobre la espalda. Con sus caprichos y decisiones, el todavía técnico Puma decidió que su estancia en el timón universitario estuviera condenada al hubiera. Cuando su equipo ganaba, todos se preguntaban cómo hubiera lucido el equipo con el talento que él mandó a la tribuna y a la banca; cuando perdía, la interrogante iba respecto a qué hubiera pasado si a los grandes nombres se les hubiera permitido pisar la cancha.
La pregunta elemental es: ¿el deporte es un medio adecuado para formar individuos? Esta pregunta se va descomponiendo en otras más, como: ¿qué está aprendiendo un niño al ver a los ídolos deportivos? o ¿qué estamos premiando en el deporte actual? Escuchar lo que los padres llegan a gritar en los campos deportivos es, por decir lo menos, preocupante: "¡Cochino!" "¡No seas marica, no te voltees!" "¡Rómpele la pata!" "¡Árbitro vendido!" "¡Era fuera de lugar!".
Si la historia del balompié fuese escrita por Eric Hobsbawm, el fútbol practicado por Holanda en los setentas o por el Barcelona en la actualidad sería su objeto de estudio. Ambos equipos estarían expuestos en su obra como factores de cambio y definidores de sus épocas. Los nombres propios serían borrados bajo su concepción poco convencional de la historia: a ésta no la definen los grandes eventos orquestados por grandes hombres.
El actual timonel del conjunto de Pumas, Mario Carrillo, se encuentra viviendo contrastantes momentos: por un lado, parece que ya encontró a su once titular que lo podría llevar a la tan deseada liguilla, pero por el otro está dejando a un lado la fuerte inversión que hizo la directiva felina al principio del certamen, luego de echar la casa por la ventana al traer refuerzos de primer nivel, pero que hoy día solo calientan la banca.
No es sólo que el carismático técnico tenga a Xolos en el primer lugar, sino que desde su llegada a Tijuana ha dirigido 39 partidos, de los cuales ganó 17, empató el mismo número y sólo perdió cinco. Por si fuera poco, el equipo fronterizo se ubica en la sexta posición de la Tabla Porcentual, lejos, muy lejos de cualquier problema con el descenso. Números fantásticos, que seguramente son la envidia de los equipos populares de México.