Cuando entrenamos con pesas siempre, nuestro cuerpo emplea fuerza y resistencia, lo que convierte a esos ejercicios en anaeróbicos, ejercicios con gran consumo de energía.
Cuando las mujeres entrenamos con pesas en el gimnasio lo que hacemos es fortalecer los músculos, darles tonificación; bajamos el nivel de grasa y agua en el cuerpo, le damos forma, y endurecemos los músculos.