Al leer el estudio de los republicanos da risa ver las recomendaciones. Además de pedir que se revierta la mayoría de posiciones retrogradas como la oposición a una reforma migratoria, impuestos más bajos para la clase media en lugar de los millonarios ahora dicen los aliados del Tea Party que hay que cambiar y de paso invertir $10 millones para convencer a los grupos afectados por sus políticas desfasadas para que crean en su plataforma.
Si Rubio verdaderamente tiene aspiraciones presidenciales o vicepresidenciales, esta es su oportunidad de emerger como un líder republicano que cambie la imagen de antiinmigrante y antihispanos que tiene su partido, no sólo por su retórica sino por sus propuestas específicas. El mensaje electoral hispano fue claro: quieren una vía de ciudadanía para los 11 millones, lo cual comparten además con el resto de los estadounidenses, una solución amplia y sensata y no medias tintas que no solucionen el asunto. Y Rubio puede ser uno de los abanderados en la búsqueda de esa solución y en el proceso, comenzar a enmendar la imagen de su partido entre los hispanos.
Cada voto cuenta. Cada voto importa. Pero para usted, el suyo y el de la gente que lo rodea es el más importante de todos. Porque votar denota interés y participación, aunque sea en el nivel primario que constituye el voto. Porque si vota y no votó antes, esa puede ser la antesala a otros cambios, a otras mejoras en su vida, en todo aquello que usted puede controlar. Incluyendo hacer que otra gente vote. Incluyendo difundiendo escritos que - como éste - le dicen que se sacuda todo y que, esta vez, por ser esta vez, vaya y vote. Por sus intereses.
Hace apenas un mes comencé a visitar una Iglesia Metodista cercana a mi casa y como ocurre en otras iglesias mayormente afroamericanas de la capital política del país, el tema de la elección no queda fuera, sobre todo de las oraciones. La petición principal: la reelección del presidente Barack Obama.