Lo que ocurrió el miercoles pareció un festín del candidato republicano Mitt Romney. El hizo lo que quiso con el Presidente Barack Obama.
En 2010 prometí no votar ni hacer donaciones para la campaña de Barack Obama otra vez, pero en los dos recientes años he cambiado de opinión. Volveré a votar por el presidente. Lo haré solo para evitar que el Partido Republicano tenga control del Gobierno y decida por la composición de la futura Corte Suprema. Lo haré no con mucho gusto, porque me decepcionó su participación en el debate. Cuántos más sentirán lo mismo que yo? Se pregunta una ciudadana americana en su comentario dejado en The New York Times.
"Estamos a 40 días de la elección en Estados Unidos y, hasta ahora, el presidente Obama tiene todas las de ganar. Es notable lo que ha ocurrido en Estados Unidos en estos meses, porque apenas hace un semestre todo parecía indicar que Barack Obama tenía más bien todas las de perder: la economía estadounidense no terminaba por levantar y la percepción era que Barack Obama había resultado un presidente menor, un presidente que había dedicado buena parte de su estancia en la Casa Blanca a aprender a ser presidente, no a ejercer el poder con auténtica capacidad".
Romney no se ha pronunciado de manera definitiva sobre cambios favorables a este grupo. Ahora que si usted es un hispano en situación legal, algunas de las propuestas económicas de Romney podrían favorecerle y usted le apostaría a una oportunidad de crecimiento en el empleo que Obama simple y sencillamente no ha sabido cumplir.
De cierta manera la campaña para el Senado en Massachussetts es un espejo de lo que se debate a nivel nacional entre Barack Obama y Mitt Romney, sólo que Elizabeth Warren, la profesora de Harvard que nunca había estado en política y que ahora le disputa el puesto al senador republicano Scott Brown, ha sido más eficaz en explicar la diferencia entre una y otra propuesta.
Este miércoles 3 de octubre parecía que transmitían desde un hotel en Las Vegas y no desde una Universidad en Denver, porque así como dos boxeadores en el ring, los dos candidatos a ocupar el salón Oval en 2013, en este primer debate, se estudiaron, esquivaron, corrieron y pegaron, de acuerdo al tema y momento tratado.
Al presidente Barack Obama se le olvidó en el debate presidencial con el exgobernador Romney, que al que no mete goles se los hacen. Con toda la experiencia que tiene, le faltó colmillo.
Ésta es la gran esperanza en la campaña republicana para que su candidato, Mitt Romney, pueda recuperar el territorio que ha venido perdiendo desde la convenciones, según lo indican las encuestas de opinión.
Para nadie es un secreto la importancia del voto latino. A diferencia de los republicanos atrapados en los pliegues de su propia política con respecto a los pobres, la clase media y los prejuicios étnicos y sexuales, los demócratas han sabido adaptarse a los nuevos tiempos y crear una alianza entre liberales y progresistas abiertos a los cambios demográficos y a la evolución política y social en su conjunto. La acusación de socialista a Obama es de lo más ridículo que hemos escuchado por parte de los republicanos contra el presidente y, como se está viendo, no ha surtido el efecto deseado.
Digámoslo desde el inicio para descartar discusiones estériles: Ninguna elección está decidida hasta que los centros de votación cierren el 6 de noviembre y los votos sean contados. No obstante, las tendencias que muestran las encuestas en distintos estados claves para cada una de las contiendas electorales en juego indican que la verdadera competencia se dará en qué partido controlará la Casa de Representantes.
La campaña presidencial en los Estados Unidos es peleada con imágenes que pretenden decir mil palabras, asumiendo que un tópico complejo como el de la ley migratoria se puede resumir en 15 segundos, cuando es imposible hacerlo.
Pasaron las convenciones de ambos partidos. Pasó el tiempo entre ininterrumpidos mitines y centenares de miles de transmisiones de avisos. Faltando un mes y días para los comicios del 6 de noviembre, Romney y Obama se ven este miércoles la cara, se confrontan en duelo de titanes políticos, en un debate en Colorado.