Tammy Baldwin Primera Persona Abiertamente Gay en Ser Elegida al Senado Estadounidense. GLAAD respondió a las victorias históricas para estadounidenses LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero). El presidente Barack Obama ganó la reelección después de convertirse en el primer presidente que apoya el matrimonio igualitario. Los votantes en Maine y Maryland afirmaron el matrimonio para parejas gays y lesbianas, marcando la primera vez que los votantes de cualquier estado voten a favor del matrimonio igualitario. Tammy Baldwin de Wisconsin también se convirtió en la primera persona abiertamente gay en ser elegida al senado de Estados Unidos.
Han transcurrido las primeras horas del miércoles 7 de noviembre y oficialmente Barack Obama inicia su segunda etapa como Presidente de los Estados Unidos al superar en una competencia por demás reñida a su contrincante, Mitt Romney, del Partido Republicano.
Tras su bien trabajada victoria electoral el reelecto presidente Barack Hussein Obama enfrenta retos para reconocer y afianzar sus alianzas tanto en el plano doméstico como en el plano de política exterior.
Hoy día, según Jada Pinkett Smith sobrepasan los 20 millones el número de personas que siguen siendo compradas, vendidas y forzadas a laborar como esclavos en todo el mundo todos los días. ¿Las víctimas? Hombres, mujeres y niños de todas las clases sociales, razas y etnias, de pueblos lejanos, villas y nuestros propios barrios.
Si entre los grupos de población hay uno que es protagonista, que simboliza más que otro las limitaciones impuestas por la visión ideológica de la facción gobernante entre los republicanos, ese es el de los votantes latinos. Fue un día de victoria para la comunidad.
Las casillas acaban de cerrar en la Costa Oeste y la información que dosifica a cuenta gotas CNN en las televisiones que tienen prendidas en este bar de Harvard sugieren que el presidente Obama logrará su cometido y dirigirá el país durante un segundo periodo. Uno a uno los estados del oeste, donde seguramente todavía tienen temperaturas compatibles con el agua líquida en vez de estos frios infames de la Nueva Inglaterra, han sido anunciados a favor de Barack Obama y la reacción de los clientes del bar, la mayoría de los cuales deben ser estudiantes de Harvard, celebran como si fuera el gol que define el mundial de fútbol.
El dramático cierre de campañas dejó ver la intensidad de la jornada electoral este día 6 de noviembre en la que atestiguamos la culminación de unos comicios fuera de serie, con una participación de polarizados votantes sin antecedentes cercanos en la historia de este país.
Sin lugar a dudas el tema de la inmigración o más bien el manejo que dieron los candidatos al tema de la inmigración fue determinante en que los electores hispanos del país se volcaran a favor del presidente Barack Obama garantizando su reelección. Igualmente, las posturas migratorias extremistas del abanderado republicano, Mitt Romney, fueron determinantes en el rechazo de los electores hispanos a su candidatura.
Llegaron las elecciones a Estados Unidos. La gente acude ordenadamente a votar en martes. Algunos lo hacen a la hora del almuerzo, otros al salir del trabajo. Muchos prefieren enviar su voto por correo. (Imagine usted si esta última modalidad existiera en nuestros países; ¿habría un secuestro masivo de carteros con todo y sus bicicletas?)
A lo largo de la jornada electoral, distintos medios han denunciado diversas irregularidades a lo ancho del país. La más reciente al momento de escribir este texto fue el despido de un trabajador electoral en el estado de Oregon que depositó boletas para candidatos republicanos. En México a eso se le llama embarazar las urnas.
Por fin ya pronto sabremos quién será el próximo presidente de Estados Unidos. Una de las elecciones más seguidas y comentadas de los últimos tiempos y de la que hemos visto el progreso no solo en los medios de comunicación, sino en las redes sociales y personales.
Resulta notable que la Seguridad Social no haya figurado como una cuestión más destacada en la carrera presidencial. Al fin y al cabo, el gobernador Romney ha propuesto un plan que implicaría recortes de más del 40% para los trabajadores de clase media que estén incorporándose al contingente laboral. Puesto que la Seguridad Social es inmensamente popular en todo el espectro político, daría la impresión de que el presidente Obama podría lograr una enorme ventaja declarando su apoyo al programa.