El regreso de Fernando Arau a Univision es algo que nunca lo hubiéramos imaginado. A él no le renovaron el contrato y no le dieron explicación (una forma de ser despedido), fue un golpe duro que nunca se imaginó y así, con esa bronca y ese dolor, salió por varios programas, sobre todo en Telemundo a despotricar, criticar y casi insultar a sus ex compañeros y ejecutivos que lo sacaron. Fue muy contundente en su enojo y la injusticia que le habían hecho.
Me puse a revisar las últimas decisiones de ejecutivos de televisión en los últimos 10 años para conseguir el rating de la gran porción de hispanos de este país que son los mexicanos que viven en su mayoría en la Costa oeste de la Nación: Los Angeles, Texas, Chicago... y me llevé una sorpresa, todas las elecciones habían fracasado, entonces mi pregunta es: ¿A los mexicanos de USA les gusta los conductores mexicanos de México?... la respuesta es contundente: ¡claro que no!
Les he hecho preguntas difíciles a personas importantes, he abordado temas controversiales, como la crisis del SIDA y la violencia doméstica, me he enfrentado a escépticos hombres de negocios en la sala de juntas y he hecho televisión en vivo frente a millones de televidentes. Pero una cosa que nunca he hecho es participar en la lucha libre de la política estadounidense. Hasta ahora.