Mi abuela me decía un refrán muy latino: "Detrás de un gran hombre hay una gran mujer". (Me imagino a la mujer caminando detrás del hombre obedeciendo sus órdenes ¿o no?) Pero las cosas cambiaron. Hace una década cuando nos referíamos a un hombre exitoso decíamos que "junto a un gran hombre hay una gran mujer".
Quién lo diría. Aquel rock star, tan joven, tan esbelto, que ascendió a la Casa Blanca hace casi cuatro años, hoy parece haber envejecido el doble.
Si usted no escuchó el discurso --enérgico y conmovedor-- del ex presidente Clinton, no se lo pierda, no tiene desperdicio...
"Quiero nominar a un hombre cuya vida ha estado llena de bastante adversidad e incertidumbre. Un hombre que se postuló para ser presidente para cambiar el rumbo de una economía ya debilitada y que a tan sólo seis semanas de las elecciones la vio caer en la peor crisis desde la Gran Depresión..."
El miércoles, segundo día de la convención demócrata en Charlotte, North Carolina, el discurso del expresidente Bill Clinton dejó extasiados a los casi 20,000 presentes y a millones de televidentes. Especialmente a los ya declarados demócratas y quienes simpatizaban con su causa.
Decir lo que pensamos como mujeres, sin importar cuál es la tendencia política que dicte nuestros corazones y actos, tiene un valor único. Lo que hizo Sandra Fluke en la Convención Nacional Demócrata, este miércoles, alienta a las mujeres a no callarse aunque le lluevan los opositores.
Los convencionistas son un microcosmos racial y cultural del país, la zona de la convención demócrata en Charlotte está poblada tal como lo está el país, hay personas de todas las razas y culturas pero acaso lo más relevante es que uno se puede identificar en ellos dado que sobresalen las características de la clase media, de la clase trabajadora, de la comunidad inmigrante y sus descendientes.
En lo que se puede caracterizar como el mejor discurso de su vida política, el ex presidente Bill Clinton electrificó a la Convención Nacional del Partido Demócrata al oficialmente nominar a Barack Obama como candidato presidencial.
Al congresista demócrata de California, Xavier Becerra, uno de los emisarios de la campaña de reelección de Barack Obama, no le queda la menor duda de que el presidente será reelecto y cuando eso ocurra, aseguró, se concretará la esquiva reforma migratoria integral prometida en el 2008 que quedó en el tintero.
En una elección cerrada como la que se perfila este año el voto latino será decisivo no sólo en estados tradicionalmente hispanos sino en otros donde apenas miles de votos pueden determinar si hay cambio de inquilino en la Casa Blanca. La clave para ambas campañas será movilizarlo y la fórmula efectiva es la comunicación directa con propuestas específicas que vayan más allá de simbolismos, concluyeron expertos.
Es una contienda electoral que mira al pasado y al futuro. Digamos que un poco más al pasado lejano e inmediato. Citando a su icónico Ronald Reagan, los republicanos preguntan a los votantes si están mejor ahora que hace cuatro años, cuando Barack Obama asumió el poder.