Después de cierta edad y después de tener hijos, el cuerpo entra en una etapa de cambio y muchas mujeres no poseen la facilidad natural para volver a su forma original. También tienden a crear estrías en el estómago y desarrollan flacidez de la piel en el área del abdomen. Muchas veces, después de amamantar a sus hijos, los senos comienzan a lucir caídos. Al mismo tiempo ganan unas libritas de más por tanta preocupación y estrés en la vida, y esto provoca inseguridad a la hora de vestir o incluso en la intimidad con su pareja.