Hacía solo cuatro semanas del abandono de Ty Cobb de sus labores de mánager-pelotero con los Tigres, cuando el 29 de noviembre de 1926, Tris Speaker, renunciaba a las mismas dobles-labores con los Indios. Ambos fueron señalados, y hay cartas delatoras, de que se habían vendido a los apostadores, y por eso, obligados a irse.
De ningún bigleaguer se debe decir que va "directo y sin escalas a Cooperstown", aún cuando, como Miguel, ya haya jugado las 10 temporadas triunfales, que es una de las exigencias para ser elegido. Creo que va por muy buen camino. Pero, aparte de lesiones e imprevistos, solo él mismo podrá decir al final de su carrera si merece o no tales honores. Me agradaría seguir vivo a la hora de la hora, para votar por él.
Alex Rodríguez es el único con chance de sobrepasar el récord de los 762 jonrones de Barry Bonds. Posee las siete habilidades que sólo se optienen de nacimiento. Nunca mintió acerca de su corto período usando esteroides. Su comportamiento dentro y fuera del terreno ha sido muy bueno. Ha sabido sobrellevar con gallardía el enorme peso de los envidiosos. Hasta ahora es un buen candidato, pero de todas maneras, me parece prudente esperar a ver qué ocurre hasta el momento de su candidatura.
Para muchos, el jonrón es la jugada favorita. Me parece muy bien, peeeero, es un asunto personal. Nada más. Creo que a la defensiva, el double play y el triple play, igual que a la ofensiva el batazo de tres bases, son jugadas de mayores emociones, de importancia atlética superior y de más méritos que cualquier otra, por las dificultades para lograrlas.
En Philadelphia dijeron ayer que los Phillies harían una oferta seria a Josh Hámilton, si no pueden hacerse de B. J. Upton ni Michael Bourn. El comentario sorprende porque esa organización tiene unos cuantos negocios multimillonarios qué cumplir en los próximos años, como los de Ryan Howard, firmado hasta 2016; Roy Halladay, hasta 2014: Cliff Lee, 2015; y Cole Hamels, 2018, por total de 313 millones. Ojo, por nada más cuatro peloteros. Por eso agregar a un outfielder de 31 años, que aspira a 175 millones de dólares para siete temporadas, sería aumentar, ya no solo esa fortuna que deben producir para pagar tales compromisos, sino también el abultado número de bigleaguers viejos, o entrando a viejos. Los Phillies pagaron este año a sus peloteros, 174 millones 538 mil 938 dólares, y no pudieron terminar sobre 500, solo en 81-81, a 17 juegos de los Nationals, líderes en el este de la Nacional.
AÚN SIN el SS José Reyes, y sin el IF Emilio Bonifacio and Co. los Marlins no pueden llegar en 2013 más abajo que donde terminaron este año, ya que fueron últimos en la División. Entonces, ¿por qué habrían de retener a ese quinteto, si mandándolos a Toronto, economizarán 180 millones de dólares en el futuro?
El premio al Más Valioso no se da. Así que no fue que "no les dieran", sino que no los ganaron. Las razones son diáfanas...: Gehrig jugaba con los Yankees en 1934, y en la Americana fueron campeones los Tigres; en 1942 Williams era de los Medias Rojas, y ganaron en la Americana los Yankees. O sea, si quitaban sus números de esos rósters, sus equipos quedaban donde mismo, fuera de la pos-temporada... No, no vote por Miguel, me tocó este año votar por El Mánager del Año en la Nacional. A uno le corresponde una especialidad diferente en cada temporada.
Los Tigres, con Jim Leyland a la cabeza, porque lo re-firmaron, tratarán de armar para 2013 un roster mejor a la defensiva y con mejor bullpen que el de 2012. Para mi gusto, el único excelente de ellos en su posición este año fue el centerfielder Austin Jackson. Y los relevistas terminaron siendo una amenaza para el mismo equipo...
Autopsia (examen anatómico de un cadáver) de los Tigres de Detroit. Los siete días de inactividad entre el último out del segundo playoff y el primer lanzamiento de la Serie Mundial, fueron un factor determinante. Igual que la labor de los scouts de avanzada de los Gigantes, especialmente acerca de Miguel Cabrera y Prince Fielder. ¡Los enterraron!
Otra vez, el equipo sensación en el béisbol de Grandes Ligas son los Atléticos de Oakland de Billy Beane. Jugando un béisbol lleno de garra y con la segunda nómina más baja lograron meterse a los playoffs. Es el sello de la casa, el sello Moneyball, una forma revolucionaria de estudiar y entender el béisbol que quedó inmortalizada en la película nominada al Óscar y que se entiende ya casi como una filosofía de juego. Moneyball ha permitido que varios equipos, no solo los Atléticos, con nóminas muy bajas, hayan podido reconstruirse y ser protagonistas. Usando esta misma filosofía, unas modestas Rayas de Tampa Bay llegaron a la Serie Mundial en 2008.
Lo de Miguel Cabera ha sido una consistencia admirable. Desde su primer año en Grandes Ligas, 2004, que fue con los Marlins, cuando tenía 21 de edad, tiene promedio al bate combinado de 320, 33 jonrones y 115 carreras impulsadas. Ha ganado dos títulos de bateo, uno de jonrones y otro de impulsadas, más sitios en siete Juegos de Estrellas. En las últimas tres elecciones de Más Valiosos ha terminado cuarto, segundo y quinto, respectivamente.