El cubano Yoenis Céspedes (Atléticos) ignora cuán rápido corre entre base y base, y ese es su gran problema. En numerosas ocasiones, se ha pasado este año de la segunda almohadilla en los slides. Y en uno de esos casos, le lesionó la mano izquierda.
Ha habido cuatro con todas las habilidades, Joe DiMaggio, Willie Mays, Mickey Mantle y Roberto Clemente. Y más completo aún, pero negro, y nacido antes de tiempo, el cubano Martín Dihigo
Carlos Zambrano sigue empeñado en amarrar un contrato de Grandes Ligas en los próximos días y ayer se exhibió ante varios scouts y directivos de equipos de las mayores, en el parque Álex Rodríguez, de la Universidad de Miami.
El problema de Miguel Cabrera este año, si tiene alguno, es que no han instituido un premio superior a la Triple Corona para los de su especialidad bate en mano.
Los apachurrados Marlins, no solo tienen que sufrir al propietario Jeffrey (El Destripador) Loria, sino también algo terriblemente maligno que ha invadido a sus peloteros.
Hace un par de días el colega de Telemundo, Carlos Maxwell comentaba en su segmento de deportes del noticiero que los Miami Marlins estarían a punto de cerrar la parte más alta del Marlins Park, para varios de los juegos en casa.
A más tardar en los próximo cinco años debe aumentar el número atual de 10 nativos de Latinoamérica en el Hall de la Fama. ¿Quiénes serán nuestros candidatos?
Los contratos de cinco o más temporadas han sido más fracasos que éxitos en Grandes Ligas.
El segundo latinoamericano en Grandes Ligas, y primero en el siglo XX, fue Luis Castro, nativo de Medellín, segunda base de los Atléticos, entonces de Philadelphia, en 1902. El primero de habla hispana por esas alturas había sido el cubano Esteban Bellán, en 1871, con los Troy Haymakers.
El único caso en la historia de las Series Mundiales, de un Más Valioso del equipo que perdió. Mazeroski jugó muy bien a la defensiva, con 39 lances (16 outs, 23 asistencias, incluso siete jugadas espectaculares) sin errorres.