El cambio climático, las armas, la comida repleta de hormonas y pesticidas, las consecuencias de la guerra, el bienestar (que niegan) que ha traído el plan de salud del presidente, la necesidad de mejorar la infraestructura, todo esto son asuntos en los que, como en el caso del déficit, la realidad va por un camino, y los discursos de estos señores por otra.