Este año como en otros previos, dedico tiempo durante el Mes de la Hispanidad para compartir con los niños las riquezas de nuestra música, arte, literatura, entre otras. En esta ocasión estoy enseñándoles a cocinar platos que están acostumbrados a comer, reemplazando los ingredientes básicos con productos hispanos para que se familiaricen con el sabor latino.
Esta receta se las traigo desde Belice donde fui con mi hijo a pasar las vacaciones de verano. Visitamos el Cayo Ambergris, buceamos en la barrera de arrecifes que cruza la costa de Belice, Honduras y la Península de Yucatán. Vimos una variedad de corales que no sabíamos existían, igual que de peces. Nunca imaginamos ver un estallido de colores tan maravilloso en las profundidades del mar, ni tampoco poder sujetar tiburones que al tacto son ásperos como lija de carpintero.