Marian de la Fuente

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Las niñas ya no quieren ser princesas...

Publicado: 15/11/2012 09:23

reina sofia

De pequeña solía jugar a las princesas. Creía en los Reyes Magos, en el Rey D. Juan Carlos y hasta en el Rey de Bastos. Simplemente, como hija del pueblo, me cegaba el brillo de las coronas. Y es que después de 40 años de férrea dictadura, la figura de los jóvenes monarcas Juan Carlos y Sofía, calaban en la sociedad española con aires de modernidad y de cambio. A todas luces, simbolizaban una familia perfecta o al menos, muchos de nuestros padres se esforzaban en hacérnoslo creer, convencidos de que eran el mejor ejemplo de elegancia y 'buenos modales'.

En mi caso y al menos para mi madre, a la que parece que estoy escuchando aún, lo eran. No imaginan las veces que las dichosas Infantas se entrometían en mi camino y eran elevadas a los altares en una comparación cuanto menos injusta con mis hermanas y conmigo que nos dejaba a la altura del betún y a ellas en el top 10 de las bien portadas y elegantes. Tal era su abnegación por "esas niñas tan finas" que de nada servía aferrarse a la primera enmienda del derecho a la autodefensa alegando que eran feas y medio bobas. Eran las infantas, las hijas del Rey y nosotras, simples hijas de nuestros padres y ¡a mucha honra!

Y así crecimos, con esa imagen y esa costumbre. La vida quiso que en mis primeros trabajos periodísticos me asignaran la Casa Real, lo que me permitió conocer más de cerca a los ilustres habitantes de la Zarzuela, viajando con los Reyes y cubriendo todos los acontecimientos sociales a los que eran invitados. Años, en los que reconozco, pasé de monárquica costumbrista a Juan Carlista activa. Si bien me cuestionaba como se puede sustentar una institución tan arcaica en pleno siglo XX, reconocía que el Rey era el mejor embajador que tenía España en el exterior. Era su época dorada y esos cuestionamientos abolicionistas quedaban relegados.

Al llegar a Miami, mi experiencia en Casas reales europeas, me permitió cubrir para las principales cadenas, bodorrios, divorcios y decesos reales y servir de Maestra de Ceremonias de "Sus majestades" en numerosas ocasiones. Sin embargo, no fue hasta la boda de Leticia y el príncipe Felipe que comencé a mirar con recelo el verdadero significado de la monarquía en pleno siglo XXI. La sangre azul se licuaba y las diferencias entre los Reyes y el príncipe se hacían tan visibles que el monarca recibía un jaque mate por parte de su hijo que había decidido a todas luces casarse con una plebeya, republicana, atea y hasta esa fecha, divorciada.

La familia perfecta comenzaba a ser tan imperfecta como cualquiera, por mucho que quisieran ocultarlo. Si bien los líos de faldas de D. Juan Carlos eran Vox populi y hasta causaban cierta gracia entre algunos sectores de la sociedad, el divorcio de la Infanta Elena con Jaime de Marichalar marcó la segunda brecha del monarca con otra de sus hijos. Pero ni siquiera el escándalo del elefante cazado en Bostwana por el propio rey que presidía entonces la Organización Mundial de defensa de los animales Salvajes, para más INRI, su caída, operación y disculpas pueden compararse a lo que muchos han calificado "el comienzo del fin" de la monarquía en España.

La sociedad puede perdonar deslices pero no delitos. Y lo de la Infanta Cristina y su esposo Iñaki de Undargarín, no tiene precio. Como no tiene precio, la actuación de favoritismo y servilismo de la justicia española al no imputar a la menor de las hijas del Rey, en un presunto delito de enriquecimiento ilícito por el que está siendo acusado su marido.

Nadie en su sano juicio puede olvidar que Doña Cristina estaba como vocal en Noos, el Instituto sin fines de lucro, que según el juez se "apoderó" de fondos públicos y compartía 50% de Aizoon, la sociedad familiar a la que se derivó parte del dinero detraído de las arcas valencianas, Baleares, catalanas, madrileñas y de otras partes de España. Según los investigadores, Urdangarin creó este entramado societario por el que "supuestamente se apoderaron de unos 58 millones de euros realzando trabajos ficticios y fijando precios totalmente desproporcionados.

El se ha tenido que sentar como cada hijo de vecino que comete un delito, en el banquillo de los acusados y posiblemente tenga, de ser hallado culpable, que enfrentarse a l menos a dos años de cárcel que es el tiempo que se marca para los justiciables que carecen de antecedentes. Pero ella, según la justicia ni siquiera tendrá que declarar. Una verdadera vergüenza que pone de manifiesto las presiones políticas, los favores y el servilismo ante la corona.

Y yo me pregunto, es este el ejemplo que debe dar la justicia? En plena crisis donde miles y miles de personas han perdido sus trabajos y gente humilde, honrada y trabajadora pierden a diario sus hogares a causa de los desahucios, como es posible que una ciudadana común con una vida de privilegios donde todo le ha sido gratis y de apellido Borbón, se salte a la torera las reglas establecidas para TODOS y se ponga la justicia por montera pudiendo ser culpable de haber incurrido en semejante delito aprovechándose precisamente de su apellido. Cómo es posible que cuanto menos, ese ser ejemplar no pida disculpas públicas, devuelva las propiedades que adquirió con ese dinero y se preste voluntariamente a sentar sus reales posaderas en el banquillo de los testigos?

La familia real ya no es más modelo de nada. El príncipe Felipe no quiere oír ni siquiera nombrar a su cuñado o a su hermana. El heredero no perdona las piedras de cemento que su cuñado le ha puesto en su camino al trono. El Rey ha pedido incluso que no aparezcan en ningún acto público y sigan en su madriguera de Washington. Hasta para sorna, sus figuras han desaparecido del Museo de Cera de Madrid. A Marichalar lo sacó un empleado del Museo en carretilla pero a Undargarín lo ha quitado personalmente de circulación el Rey. Y sin carretilla. Y a mí, a mí ya no me ciegan las coronas.

Me molesta seguir manteniendo una institución que no respeta las reglas y no predica con el ejemplo. Que alberga presuntos delincuentes o amigos de lo ajeno, no contentos con lo que por "decreto Real" el resto de los españoles tenemos que sacar de nuestras cada vez más escasas nóminas para mantenerlos. Porque esa es la realidad. La que ahora puedo gritar a mi madre porque sus hijas, al menos, son trabajadoras, y honradas. Si ya decía Sabina "que las niñas ya no quieren ser princesas....".

¿Deberían desaparecer las monarquías?
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De pequeña solía jugar a las princesas. Creía en los Reyes Magos, en el Rey D. Juan Carlos y hasta en el Rey de Bastos. Simplemente, como hija del pueblo, me cegaba el brillo de las coronas. Y es...
De pequeña solía jugar a las princesas. Creía en los Reyes Magos, en el Rey D. Juan Carlos y hasta en el Rey de Bastos. Simplemente, como hija del pueblo, me cegaba el brillo de las coronas. Y es...
 
 
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22:50 de 25/11/2012
¡Definitivamente que no! Quien quiere quedarse dormida hasta que un sapo la bese, cocinar para 7 o salir corriendo a media noche y perder un zapato para que la carroza no se convierta en calabaza, o pasarse mil y una noches contando cuentos para que no la maten. Nadie en su sano juicio ha querido realmente ser princesa, y menos ahora que pueden ir presas. Pero como bien se desprende de tu narrativa, nuestra sociedad se ha concentrado en respetar instituciones por el solo hecho de proteger costumbres, dejando hacer y dejando pasar sin reconocer el inmenso poder de la opinión popular. Gobiernos monárquicos, democráticos, tiranos; todos harán lo mismo mientras ignoremos que el Estado somos todos y el gobierno se debe al pueblo. ¡Que complejo! Me encanta tu blog.
08:28 de 21/11/2012
Prefiero las princesas de los cuentos de hadas, donde se quedan sublimes, sin que los defectos humanos alteren sus nobles atributos. Por las venas de las princesas de carne y hueso, solo recorre la misma sangre roja del resto de los mortales.
Gracias Marian por tu artículo.
09:23 de 16/11/2012
Excelente artículo para pensar. Aunque entiendo por qué Marian favorece una abolición de la Monarquía Española, no creo que se pueda extender al resto de las monarquías europeas, que no sufrieron un interregno y restitución en los 70. La española es la única latina. Las demás son sajonas o escandinavas. Todas se modernizaron, aceptaron plebeyos por consortes y hasta empezaron a manejarse como empresas, pagar impuestos, declarar ingresos anuales, etc..La Monarquía Británica, por ejemplo, con los 60 años de reinado de Elizabeth II, Olimpíadas y otros, alcanzó niveles históricos de popularidad. Una recuperación insospechada desde la muerte de Lady Di. La justicia debe ser igual para todos, y quien es símbolo debe vivir a la altura de las expectativas de su investidura.Sin embargo, entiendo que en los países cuya legislación se basa en el Derecho Romano, nadie está obligado a hablar en su contra o contra un familiar. Tal vez por ello lo de Elena. Pero ya está siendo ostracisada por su familia y la sociedad. No vendría mal lo de devolver lo adquirido con dineros mal habidos.
Tal vez esta princesa era más boba de lo que creían. Ya que las coronas del siglo XXI vienen con el peso de estar 24 por 7 a la vista de todos. Sabiendo eso, creo que ni Elena habría querido ser princesa.Fátima Nollén - Londres
01:46 de 16/11/2012
Excelente articulo! La monarquias no deberian existir, sirven solo por adorno.. un adorno muy bien pagado con el dinero de la gente. Con la crisis de economia mundial no entiendo porque hay paises que quieren sostener estos adornos que no sirven para nada...
23:41 de 15/11/2012
Excelente!
18:27 de 15/11/2012
Muy buena conclusion, las monarquias no deberian existir, esa gente que vive de lujos a costa del pueblo debiera ser cosa del pasado, no se porque hay paises que se aferran a sostener de adorno a esos viciosos que no sirven mas que para darse la gran vida y no hacen absolutamente nada que valga la pena
16:51 de 15/11/2012
Excelente como siempre....
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el aguila
Let it Be
16:25 de 15/11/2012
LAS NI~AS NO QUIEREN SER PRINCESAS,PERO LAS VIEJAS SI QUISIERAN SER REINAS.
15:19 de 15/11/2012
Que eran feas y medio bobas, ve yo que pensaba que LAS ESPANOLAS ERAN UNA DIVINIDAD y mas las princesitas, bueno la madre no me parece nada del otro mundo, mejor si.
Superusuario de El HuffPost
cristina2
SER O NO SER
18:54 de 15/11/2012
CHICA....QUÉ CORTITA ERES TÚ TAMBIEN : ¿¿ QUÉ ESPERAS DE UNA MUJER DE MÁS DE 70 AÑOS ?? !!!!!!! Habría que verte a tí !!!!!!!!!!

¿¿ Acaso no era bonita la Reina en su juventud ?? Y se conserva en plena forma.

Dice el viejo refrán "NO HAY 15 FEOS......NI 80 BONITOS".
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el aguila
Let it Be
23:09 de 15/11/2012
CRISTINITA2; Y YO MI VIDA TE PARESCO FEO?
Superusuario de El HuffPost
cristina2
SER O NO SER
18:57 de 15/11/2012
ADEMÁS.....LA REINA SOFÍA NO ES ESPAÑOLA.....SINO GRIEGA....HÍJA DEL REY FEDERICO II DE GRECIA.
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Superusuario de El HuffPost
Triana54
Yo no los voté
14:39 de 15/11/2012
Se me olvidó poner que el artículo es más propio de una revista de peluquería que de un diario digital serio.
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Bloguero de HuffPost Voces
Marian de la Fuente
17:12 de 15/11/2012
Bueno,
pues veo que estuvo hoy en la peluqueria y participó del corte de pelo!! Not bad!!
Superusuario de El HuffPost
cristina2
SER O NO SER
18:45 de 15/11/2012
MARIAN DE LA FUENTE: CON TODO MI RESPETO.....LA PRINCESA CRISTINA ...SIEMPRE FUE BONITA....AGRACIADA Y MUY INTELIGENTE.....CON VARIAS "LICENCIATURAS " UNIVERSITARIAS..

Los años pasan para todo el mundo...y ya no son tan jovenes esas Princesas.

Últimamente....CRISTINA está envuelta en problemas legales....ocasionados por su marido....Y TENDRÁN QUE RESPONDER ANTE LA JUSTÍCIA.

La Princesa Elena.....sí...es mas cortita de inteligencia. Solo pudo sacar un Magisterio mal hecho. Se rumorea que el Titulo de Maestra...se le regaló. ¡¡ Lo creo !!
Saludos.
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Superusuario de El HuffPost
Triana54
Yo no los voté
02:15 de 16/11/2012
Comprendo su implícita molestia o irritación a mi escueto comentario.
Pero ese tránsito intelectual que relata, según su privilegiada profesión, ya lo habíamos recorrido muchos españoles, sin tener en cuenta los "cotilleos" que detalla. Ya que muchos hemos considerado a la monarquía, en general, como uno residuo de viejas costumbres; y, a la española en concreto, como una herencia del franquismo, que los próceres de la Transición adoptaron como "mal inevitable" a la hora de formalizar la Constitución de 1978.
Un saludo y buen día.
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Superusuario de El HuffPost
Triana54
Yo no los voté
14:37 de 15/11/2012
Los sistemas republicanos deberían extenderse por el mundo.
Aunque España sea una monarquía parlamentaria, donde el peso político del rey es igual al de la reina en UK. es decir, nulo, no han sido elegidos.
Por una cuestión de nacimiento un hombre o una mujer pueden ser monarcas de un país.
12:30 de 15/11/2012
EXCELENTE! Como siempre...
11:03 de 15/11/2012
EXCELENTE ARTICULO MARIAN!!
Esperaremos con gusto los próximos...!!
-Osvaldo Rios-