El domingo estuve por dos horas frente a mi computadora viendo el debate entre los candidatos Josefina Vázquez Mota (PAN), Enrique Peña Nieto (PRI), Andrés Manuel López Obrador (Izquierdas), Gabriel Quadri de la Torre (PANAL), que contienden por la presidencia de México este próximo 1ro de Julio.
Definitivamente el formato del debate no se prestó para que se tocaran todos los temas que tendrían que estar en la mesa, sin embargo, y a manera de prontuario personal, quise hacer una lista de los temas que me gustaría escuchar en los siguientes debates:
Migración
En el tema de migración hay una pregunta que tendría que ser ineludible en la agenda nacional: ¿Qué políticas sociales vamos a implementar para recibir a los cientos de miles de compatriotas que el gobierno de Estados Unidos va a deportar en los próximos cuatro años? Y me refiero a los próximos cuatro años, porque aunque durante los últimos cinco años se han repatriado (deportado) a más de un millón de mexicanos (34% de ellos niños), es casi un hecho que tanto el ambiente anti-migrante como las deportaciones continúen o se amplíen durante los siguientes cuatro años, especialmente si gana la presidencia el Partido Republicano.
Primordialmente preocupante es el tema de los niños deportados. Según datos del Colegio de México y del INEGI, se han deportado niños (algunos menores de 12 años) que no están acompañados de sus padres o de algún adulto, y se ha visto el lamentable fenómeno de niños itinerantes en la frontera. ¿Qué vamos a hacer con nuestros niños migrantes? ¿Cómo vamos a protegerlos? ¿A reincorporarlos a sus comunidades? ¿A proveerles educación y alimentos?
Es sin duda, un problema per se el que la economía de un país expulse a sus ciudadanos en busca de una mejor vida en otro país, sobre todo en las condiciones en las que hoy, desafortunadamente, Estados Unidos está reaccionando ante esta inmigración.
Pero cuando son los niños los que salen del país buscando emigrar hacia los Estados Unidos, estamos hablando de una potencial crisis humanitaria.
Educación
Relacionado muy estrechamente con el tema de la migración, se encuentra la falta de un plan e infraestructura en la educación pública para recibir a los niños que por primera vez vienen a México, en virtud de haber sido deportados. Me refiero a niños en edad escolar que han recibido toda su educación en inglés, y de golpe deben adaptarse a un sistema escolar en español. ¿Con qué recursos vamos a asegurarnos que estos niños logren satisfactoriamente esta transición? ¿Contamos con maestros bilingües capacitados para afrontar este reto? ¿Terapeutas especializados que los ayuden a sobrellevar mejor esta transición?
Seguridad
El tema de seguridad se agotó con lo mismo de siempre: la lucha contra el crimen organizado. Aunque es un tema que requiere ser resuelto con urgencia, ninguno de los candidatos hizo mención al terrible problema de los feminicidios en México, que justamente a raíz de la lucha contra el crimen organizado, se han disparado en varios estados de la república. Lo mencionó Josefina Vázquez Mota, pero no como una preocupación, sino como una manera de atacar al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, pues precisamente en su estado el número de feminicidios ha alcanzado un récord histórico (922 en cinco años).
Hablaron de Medio Ambiente, de pronto todos los partidos son ecologistas, y ni uno solo de los candidatos habló de un solo proyecto para generar energías sustentables. Nadie prometió convertirnos en potencia en ese sector. Por alguna razón en la retórica de los candidatos se eliminó la posibilidad de que México fuera Pionero, en...algo!, lo que sea! Por favor!
Fueron muchos los temas ignorados durante el debate, uno como ya mencioné al principio, por el formato mismo del debate -preguntas pre-establecidas y replica de los candidatos-, y dos, por la falta de interés de los mismos candidatos (p.e. Equidad y Genero, Ley 5 de Junio, Agilización del cruce en las fronteras, Protección a migrantes dentro y fuera de territorio nacional, Propuestas para resolver el problema del agua, Mineras, Derecho a decidir, ¿Qué van a hacer para atraer mayores inversiones al país?, para reactivar el sector turismo, para exorcizar la imagen de país violento que nos hemos ganado en la opinión pública internacional, para proteger a los periodistas? etc.)
Tampoco hubo manera de incluir en el debate las preguntas de los ciudadanos, lo que resulta especialmente sorprendente dado que el debate fue transmitido a través de internet y gran parte de la actividad ciudadana hoy en día se da en las redes sociales, pudiendo éstas haber sido el medio ideal para hacer llegar las preguntas de los ciudadanos a los candidatos.
Me encantaría ver esto en el próximo debate: una sección de preguntas y respuestas con los ciudadanos, un moderador que mantuviera una actitud sobria y no se pasara dos horas haciendo casting para un comercial de pasta de dientes. No quiero gastar otros ciento veinte minutos de mi vida, esperando el siguiente golpe bajo, o la próxima frase dominguera aprendida por el candidato tras semanas de ensayos.
Y por favor, la próxima vez Señores Consejeros del IFE, repartan ustedes mismos los sobres a los candidatos; es menos vergonzoso para el país y como ya les pagamos, nos ahorramos la factura que les va a pasar Jesús Tapia por poner en evidencia su nula autoridad, haciendo de un evento tan importante para la democracia mexicana como lo es un debate presidencial, una insultante muestra del sexismo que prevalece en todos los rincones institucionales, mediáticos y empresariales de nuestro país y el nulo respeto que se le tiene al proceso electoral.
Y ya de paso, si no es mucha molestia propongo que el próximo debate lo produzca alguna Universidad del país. Seguramente, ese recurso que han puesto en manos de ex funcionario del gobierno panista de Fox, rendirá mayores beneficios si se invierte en los estudios de televisión de alguna Universidad pública, y en un traje sastre talla seis para emergencias.