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Como los comerciantes, los desarrolladores de mensajes y ataques maliciosos, se adelantaron a las celebraciones navideñas y de fin de año.
En septiembre pasado, el laboratorio de la firma de soluciones de seguridad, Kaspersky, reportó la presencia del primer spam relacionado con las festividades de año nuevo.
Maria Namestnikova, responsable del reporte mensual sobre los ataques por Internet, indica los ataques navideños se adelantaron, ya que estos comienzan a lanzarse en octubre, para tener su mayor difusión en diciembre.
Detalla que durante septiembre, de cada 10 e-mails que circulan a nivel mundial por la red, 7.2 son spam, y 0.003 son mensajes engañosos (phishing) duplicando su presencia respecto a agosto pasado, y 0.3 contienen un archivo adjunto malicioso.
Uno de los spam que tuvo una mayor difusión, fue el que utilizó el nombre de la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, para ofrecerle al usuario un pago proveniente de un fondo de apoyo de la Casa Blanca.
El mensaje, detalla el análisis, presenta como remitente a un supuesto dueño de la WWW (World Wide Web Owner) y la cuenta de correo fue creada en la versión china de Yahoo.
Sobre los principales países desde donde se lanza el spam, el documento indica que China mantiene la primera posición con 26.4% del tráfico, seguido por EU con el 12.5% e India la tercera posición con 10%.
De América Latina, Brasil tiene la cuarta posición con 5.1%, Perú está en el lugar 11 con 1.4%, seguido por Argentina 1.4% y México con el 1.2% alcanza la posición15.
Gráfico.- Principales países fuentes de spam
Fuente: Kaspersky Lab
Respecto a los mensajes engañosos, la analista describe que los principales nombres usurpados pertenecen a las redes sociales con 26.9%, seguido por instituciones financieras y bancos con el 20%, tiendas en línea y servicios de subastas con 17.9%, sistemas de búsqueda con 13.7% y vendedores de tecnologías de la información 8.2%.

Gráfico.- Top 100 de las organizaciones víctimas de ataques de phishing
Fuente: Kaspersky Lab
Marian de la Fuente: Hello... ¡yo también existo!