Julio Bevione

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Nadie nos abandona

Publicado: 13/02/2013 08:26

Abandono

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Hay gente que se va de nuestra vida. No siempre los que nosotros esperamos que se vayan y no siempre de la manera que nos gustaría. Esta parece ser una razón de dolor gigante. Tan grande, que hay industrias que viven de ese sentimiento. Libros, películas, novelas y miles de conversaciones en los medios sostiene ese dolor andando.

Pero, en realidad, nadie nos abandona. Siempre habrá gente que se retirará de nuestra vida, pero la historia que nos contamos del abandono y el dolor que esto trae tiene su raíz en nosotros, no es quien se va.

No hemos aprendido a estar con nosotros. Esquivamos esos momentos tan especiales de intimidad con nosotros mismos, en silencio, para llenarlos de agendas y ruidos que alguien nos ayudara a hacer. A menudo el encuentro con personas que hace tanto tiempo que no están con ellos mismas... que realmente no saben qué hacer con sus vidas porque nunca esperaron su propia respuesta y se quedaron con la de su familia, la de sus compañeros de vida o de alguien más. Pero sin saber la propia.

Y ese abandono, en algún momento, nos cobra factura. Se pone en evidencia cuando aquel que trajimos para que pensara y decidiera por nosotros, se va. Y al irse, deja un espacio que debemos ocupar. Y que cuando lo vemos vacío, nos duele. Nos duele saber y sentir que nos hemos abandonado.

Por eso, no busquemos más culpables afuera de nuestro propio abandono y comencemos hoy, en este momento, a dedicarnos un espacio para estar con nosotros mismos. A escucharnos y obedecernos. A mirarnos más adentro sin perdernos tanto afuera. A escuchar la guía interna sin depender tanto de las opiniones externas.

Porque si estamos con nosotros, no habrá espacios vacíos. Ya nadie podrá invadirnos ni necesitaremos ocupar el espacio de nadie para sentirnos bien.

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  • ¿Te has preguntado por qué algunos afortunados se enamoran de la primera persona que conocen y se casan y son felices, mientras que otros se pasan la mitad de su vida buscando a su alma gemela? O nos empecinamos en mantener a nuestro lado a alguien que el destino no nos tiene reservado y de esa manera, dejamos pasar la oportunidad de concretar un vínculo más sólido con la persona indicada? Si pensamos en el karma, el motivo es sencillo de comprender: nuestras vidas pasadas y las deudas amorosas que debemos saldar en el presente. Estos ejemplos pueden ayudarte a comprender cómo gira la rueda del karma del amor.

  • Hoy encuentras en la cautela frente al amor, la compensación a los errores del pasado y ese sentimiento de desconfianza que te invade antes de iniciar una relación, no es más que el recuerdo de las decepciones de otros tiempos que hoy te hacen caminar con un exceso de prudencia por los senderos del corazón.

  • ¿Miedo al amor?

    Te resulta muy difícil abrir tu corazón, a veces tienes miedo de iniciar una relación amorosa por temor a ser lastimado y aunque la gran pasión llame a tu puerta, no le abrirás hasta no estar seguro de que ese sentimiento no desequilibrará tu mundo interior. Seguramente en otras vidas has sido una persona muy pasional, inclinada incluso a los desenfrenos sexuales y amorosos: una entrega total que muchas veces incluso terminó en lágrimas y traición. No te ha importado sufrir por amor y te has entregado a las relaciones amorosas sin medir las consecuencias: la herida en tu corazón ha sido tan grande que no logra cicatrizar.

  • Infidelidades y deudas kármicas

    Cada vez que lloras por amor, significa que antes has hecho llorar a alguien. Lo que sientes que es mala suerte en el amor, no es otra cosa más que la compensación de las injusticias cometidas en tus vidas anteriores. Probablemente has dejado más de un corazón roto: muchas veces has corrido a otros brazos sin medir el daño causado con tu actitud, y es por eso que ahora pagas esa falta de sensibilidad de otras vidas con relaciones llenas de espinas e infidelidades. Es probable que antes de encontrar a la persona que te haga feliz, debas saldar tu deuda kármica viviendo amores llenos de ilusión que no terminen como esperas.

  • De la razón a la pasión

    Rara vez en una vida pasada te hayas dejado llevar por los impulsos del corazón, y mucho menos por la atracción sexual. Es por este motivo, que el instinto predomina en tu vida amorosa actual: tu marcada sexualidad y tus inagotables deseos de amar son una forma de compensar represiones o carencias pasadas. Acaso en tu pasado fuiste célibe y no conociste el placer sexual y es por eso que hoy necesitas una cuota de placer extremo para llevar una existencia plena. O tal vez hayas elegido a tu pareja por conveniencia económica desoyendo los mandatos del corazón y hoy te toque saldar esa deuda renunciando a algo importante por amor.

  • Algunas personas, en vidas anteriores, aprendieron más acerca del amor y de las relaciones de pareja. Cada relación amorosa, cada pareja que tenemos, deja algo positivo, y un aprendizaje espiritual en nosotros, aún cuando el vínculo haya terminado para siempre. No pierdas las esperanzas cuando una historia sentimental no termina como esperas, y recuerda que quizás tu karma amoroso sea que debes enamorarte de una, dos o más personas, antes de que aparezca el amor definitivo y maravilloso en tu vida: evolucionamos, aprendemos, y es por eso que los errores comienzan a dejar de repetirse.

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