![]()
Es una de las más desalentadoras incongruencias de los políticos de izquierda. De los que conquistan cargos públicos, dirigencias sindicales o cupos parlamentarios. Toman la causa de los oprimidos, hablan de injusticia social, aventan eslóganes anticapitalistas ante la muchedumbre, e incluso besan niños pobres frente a las cámaras, pero, a la vez, viven como si fuesen nobles u oligarcas.
Visten ropa finísima, pernoctan en hoteles de cinco estrellas, se desplazan en automóviles de lujo, se toman largas vacaciones en lugares idílicos, comen exquisiteces en restoranes caros y cobran mensualmente salarios de reyezuelos, mientras dicen representar a millones de trabajadores y familias que ganan al menos cien veces menos que cada uno de ellos, o que ni siquiera pueden aspirar a un empleo.
De la derecha no hay mucho que esperar. Ellos provienen de las clases oligárquicas, terratenientes, industriales o financieras, y sólo están para defender los intereses de su hueste, pero de los políticos de izquierda se espera que al menos trabajen defendiendo y conquistando nuevos derechos para las clases menos favorecidas, se espera que sepan lo que es vivir en la miseria, en la ausencia de derechos, en la falta de perspectivas, en la humillación diaria.
En Chile, ningún parlamentario ni funcionario del gobierno ha objetado la desmesura de su salario, que puede oscilar entre los 15 y 36 mil dólares al mes, ni menos se les ha ocurrido compararlo con lo que gana la mayoría de los trabajadores, y que no supera los 390 dólares mensuales.
Lo que muestra el video (a continuación), donde la joven española Beatriz Talegón encara a los delegados de la Internacional Socialista, deja en claro que los sectores más jóvenes parecen ser los únicos que tienen conciencia de este papelón, de esta permanente provocación, o al menos es a los únicos que parece importarles, y buscan la forma de remediarlo, aunque sea denunciándolo en las narices de estos jerarcas izquierdistas, parásitos de la buena vida y la poca vergüenza.
Buen artículo.
El video queda para la verguenza durante largo tiempo, eso espero.
Luis Zamora es un hombre de izquierda, en principio marxista leninista, pero que ha tenido algunos traspiés porque se ha separado del movimiento que lo llevó a su banca de diputado hace algunos años, y que era el MAS del cual fué su principal mentor (Movimiento al Socialismo). Luego se distanció de la militancia política y reinició su actividad de vendedor de libros, para regresar nuevamente con un partido que se denomina Autodeterminación y Libertad con muy pocos seguidores. Algunos lo consideran un hombre muy honesto, que habría donado su jubilación de diputado, y otros lo denostan porque se ha apartado de los partidos de izquierda, sobre todo trotskistas, y milita en soledad. Para las elecciones 2011 la izquierda que está muy dividida en mi país, logró deponer diferencias y formaron el Frente de Izquierda y Luis Zamora no fué convocado ni tampoco estuvo de acuerdo y se presenta con su partido en soledad absoluta. Igualmente el Frente tiene pocas posibilidades porque existe una gran polarización política y rechazo a los partidos de izquierda. El actual gobierno es de origen peronista, es populista democrático, y no tiene nada que ver con el stalinismo, y está integrado al sistema capitalista, como país dependiente que somos. Tenemos la esperanza de lograr la Unidad Latinoamericana...pero... sin gran participación de la izquierda, los comunistas o socialistas.
Ojalá las voces potentes y seguras, con ideales firmes espanten a los que sólo están para calentar banca, para llevarse a sus casas su suculento sueldo y olvidarse de los que lo eligieron.
Los de abajo vamos por otro camino.