Jorge Muzam

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El limbo literario es cosa de locos

Publicado: 02/09/2012 08:09

donquijotery

Las letras se salieron de madre. Desbordaron el establo de la crítica y andan sueltas por los montes pelados o abriéndose paso a empujones en el subte.

Beben, fuman porros, no usan desodorante, son vegetarianas infieles, se acuestan con lo que se mueva y hasta se adhieren momentáneamente a las religiones orientales de moda.

Su vieja institución fue sobrepoblada por funcionarios que conceden premios a diestra y siniestra y no se saben ni limpiar el culo.

Por eso las letras indignadas emprendieron el vuelo. No quedaron vacantes, porque el funcionario es experto en suplirlas de cualquier forma.

¿Y las jóvenes?

Algunas, las genuinas, emprendieron un camino autónomo. Otras esperarán su propio desengaño. Sin embargo, las mediocres vivirán institucionalizadas toda su vida.

Los procesos son largos y lentos. Diría que hasta anchos, difusos y gaseosos.

¿Y los señoritos post estructuralistas?

Ya cumplieron su función. En lo posterior sólo serán esporádicos saltimbanquis de pedantería inútil.

¿Y los de constructores?

Pare ser sincero, nunca entendí su utilidad.

¿Y las academias universitarias?

No las pueden cerrar, para no aumentar el desempleo.

Entonces ¿cómo categorizaremos a lo que se escriba de ahora en adelante?

El categorizador puede seguir categorizando, pero debe tener en cuenta que se le fue la mejor gente, la incategorizable.

¿Y los grandes maestros?

Los grandes maestros tienen su propia batalla por la inmortalidad en el limbo. Las noticias varían de minuto a minuto.

Stendhal está herido de un brazo. Tolstoi cojea de una pierna. Dickens se contagió de sífilis. Balzac ya no puede con su gota y a Dostoievsky se lo come la melancolía. Thomas Mann y Marcel Proust fueron abofeteados en público. Víctor Hugo se operó el sexo y ahora se llama Esmeralda. Goethe se enamoró de la sobrina del diablo. Faulkner sigue tan borracho como una cuba. Scott Fitzgerald pide limosna. Shakespeare se alió con Ricardo II y Dante con el Manco de Lepanto. Hasta ahora, las últimas batallas la han ganado los japoneses, que reclutaron a Rabelais y a los narradores estadounidenses. Su comandante es Mishima.

Pero las noticias son espantosas.

El limbo es cosa de locos.

Entonces, ¿qué nos espera? Digo ¿a los que escribimos, a los que amamos las letras?

Sólo unos pocos conseguirán un boleto para el limbo. Al resto nos esperan unos segundos de mientras tanto, y luego la nada. Eso no ha cambiado.

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Las letras se salieron de madre. Desbordaron el establo de la crítica y andan sueltas por los montes pelados o abriéndose paso a empujones en el subte. Beben, fuman porros, no usan desodorante, ...
 
 
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22:35 de 02/09/2012
Me gustó. Lo comparto!
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Bloguero de HuffPost Voces
Jorge Muzam
11:41 de 03/09/2012
Gracias, Graciela.

Saludos cordiales.
20:06 de 02/09/2012
Interesante, muy interesante su método para cantarle las cuarenta a todos los mediocres y lamebotas que hay en el mundo literario.
Abrazos.
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Bloguero de HuffPost Voces
Jorge Muzam
11:40 de 03/09/2012
Me hizo recordar ciertos discursos de Augusto Pinochet, donde tras atacar furibundamente a medio mundo, culminaba su rabieta con un "salvo honrosas excepciones". Era el momento en que sus ministros y adláteres respiraban con alivio.

Saludos, Sofía.
19:44 de 02/09/2012
Cosa de locos y por lo tanto de pocos. A los que creen que la locura es mala le dejamos de castigo el aburrido cielo.
Me gustó, saludos y larga vida que todavía tiene mucho que escribir.
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Bloguero de HuffPost Voces
Jorge Muzam
11:36 de 03/09/2012
El panorama que nos muestran las noticias cotidianas, dejan en claro que en lugar de un planeta somos un gran psiquiátrico, señorita Alejandra.

Saludos cordiales
19:25 de 02/09/2012
Genial. Este es el final que todos los que amamos leer esperamos.. que las letras vuelen, se declaren libres de todo sometimiento. No más sectarismo elitista. Los que quieren leer que lean y los que quieren escribir que escriban... Cuando la vida acabe nos veremos en el mismo lugar, no creo que hagan falta pasaportes ni dar parte de lo que se ha hecho en la vida para estar junto a los que amaron hacer lo mismo que uno.

Delirante y magistral. Un abrazo.
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Bloguero de HuffPost Voces
Jorge Muzam
11:34 de 03/09/2012
En la literatura suele haber periódicamente grandes cismas, zamarreos a la modorra del tiempo, a la autocomplacencia creativa, al artista devenido en funcionario investido de un pequeño poder oficial y que por lo mismo pierde la perspectiva del sentido creativo. Es bueno que surjan estas revoluciones silenciosas, es bueno que se espabilen los ánimos, que se desaten las crisis, las guerrillas, que proliferen las diatribas, los insultos, las descalificaciones, los egos heridos, porque de toda esa confrontación surgirán nuevas y mejoradas y más honestas formas de transcribir la complejidad del tiempo que nos ha tocado vivir.

Saludos cordiales, señorita Lorena.
14:28 de 02/09/2012
Es fascinante como un excelente escritor como Muzam (con su mesurada intranquilidad -por momentos angustia - sobre el actual estado de la palabra escrita) puede tomar este tema y hacernos recorrer el mundo de las artes, la literatura y la filosofía en menos de 500 palabras. Siempre es un placer poder leerlo.
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Bloguero de HuffPost Voces
Jorge Muzam
11:26 de 03/09/2012
Y para mí es un honor que usted lea mis textos, señor Fantini. Parte de mi inquietud nace de esta especie de tierra baldía en que se desarrollan las letras actuales, donde lo mediocre, lo intrascendente, lo banal y lo sublime deben atravesar por la misma ventanilla burocrática o por el estrecho callejón de la inmediatez informativa. Y lo mismo sucede con el resto de las artes y hasta con la política misma.

Mientras tanto, los matices duermen una obligada siesta y han dejado desguarnecida a la razón.

Saludos cordiales, señor Fantini.