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Algunos libros cambian nuestras perspectivas del mundo, abriendo puertas hacia el conocimiento. Un título en particular ha hecho eso para mí en los últimos años: 1491: Una nueva historia de las Américas antes de Colón, de Charles C. Mann.
Se trata de la más completa reseña de los descubrimientos arqueológicos más recientes en el continente americano, demostrando la antigüedad, desarrollo y expansión de las civilizaciones precolombinas. El autor se desempeña como periodista especializado en temas científicos por lo que está familiarizado con la comunicación de datos y evidencias de manera atractiva para los neófitos. El libro cuenta con una edición en inglés y otra en español.
Con frecuencia escuchamos o leemos sobre lo que pasó después de la llegada de Cristóbal Colón a las Américas, pero el libro de Mann se concentra en los siglos anteriores a ese acontecimiento. El autor dibuja un continente tan o más poblado que Europa, con vastos sistemas políticos, económicos y religiosos en movimiento, es decir envueltos en sus propios conflictos territoriales y culturales. Ciudades estados como Tenochtitlán y Cuzco, repletas de edificaciones matemática y artísticamente construidas, con tecnologías sofisticadas capaces de cultivar en balsas en medio del lago Texcoco o erigir palacios en la altura de Los Andes.
Quizá sin proponérselo, Mann desmonta el mito del colapso de las principales civilizaciones americanas debido a una supuesta superioridad europea, demostrando que aquel fue consecuencia de múltiples factores, desde falta de resistencia inmunológica ante las nuevas enfermedades hasta la lucha por el poder entre familias gobernantes, como fue el caso del actual Perú.
A través de una mirada horizontal que incluye mapas y fotos, Mann reconstruye lo que era el continente antes del impacto de la conquista y colonización. Dos rasgos de este libro me resultan sugerentes: el primero, que presenta la evolución de las tres principales civilizaciones precolombinas - maya, inca y azteca- como el resultado de un largo proceso de transculturación previo al arribo de los europeos. En América del Sur, incluye información sobre las culturas Chavín, Wari, Nazca, Chimú, Moche, entre otras, todas antes de los incas. En México sobre los olmecas, toltecas, zapotecas, antes de los aztecas.
El segundo, que dialoga abiertamente con el cúmulo de investigaciones previas, desde las crónicas coloniales escritas por los primeros exploradores españoles, hasta los más recientes libros salidos de las universidades más importantes. Mann reúne en su libro casi toda la producción científica sobre el tema, permitiéndole al lector acercarse a los muchos debates sobre, por ejemplo, el número de habitantes, el grado de desarrollo tecnológico y las razones del declive. Comparando y actualizando información, Mann reconstruye en un solo volumen la complejidad de la vida en el hemisferio previa a Colón, y más tarde los ingleses.
Pero donde, en mi opinión, Mann hace una diferencia sustancial como periodista es en el respeto con que reconoce el brillo de las civilizaciones precolombinas. Como él mismo explica en varias de sus páginas, hasta hace treinta años, más o menos, el lugar común entre los historiadores, arqueólogos y antropólogos era que, antes de los europeos, muy poco de importancia cultural y científica existía en las Américas. La misma idea se impartía en las escuelas de todo el hemisferio, descalificando así las historias locales conservadas por los pueblos indígenas del continente que siempre guardaron la memoria esplendorosa de sus antepasados.
El libro de Charles C. Mann descorre ese velo para siempre, permitiéndonos entrar en un mundo de evidencias no expuestas con anterioridad, que reconcilian la historia con el presente.
Nera Shefer: ¿Solicitar la acción diferida? Una sola respuesta: ¡sí!