Jessica Arevalo

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Tú dices matrimonio, yo digo empleo

Publicado: 30/05/2012 07:10

Hoy en día, el movimiento de los derechos civiles en los Estados Unidos tiene una agenda enfocada en la comunidad LGBTQ (Lesbiana, Gay, Bisexual, Transgénero y Queer), y está ganando impulso. El 9 de mayo, el Presidente Obama manifestó su apoyo para los matrimonios de las parejas del mismo sexo, y siguiendo los mismos pasos, la organización NAACP pasó una resolución aprobando los matrimonios de parejas del mismo sexo como un derecho civil. Pero, con toda la atención que el tema de la igualdad del matrimonio está atrayendo, quizás estamos ignorando un tema aun más importante: el derecho a trabajar.

Como organizadora y defensora de los derechos de las comunidades lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y queer, me preocupa que el tema que más preocupante en las noticias del día es la igualdad del matrimonio. Nuestra comunidad enfrenta diariamente violaciones a nuestros derechos civiles que no son limitados a la intimidación en nuestras escuelas, los crímenes de odio, el desplazamiento, la deportación, el desempleo y la discriminación en los lugares de trabajo. Con las consecuencias tan graves que enfrentamos, ¿cómo fue que el enfoque de nuestra lucha resultó siendo el matrimonio?

Es cierto que hay beneficios al tener igualdad y acceso al matrimonio. Le da valor legítimo al amor del mismo sexo en comparación con el amor heterosexual. Permite que las parejas del mismo sexo tengan los mismos derechos que tiene una pareja heterosexual. Por ejemplo, los beneficios al completar las formas de impuestos de entrada juntos, y también el poder visitarse el uno al otro en un hospital. Ahora, cuando hay matrimonios, usualmente también hay bodas y sabemos que una boda hoy en día tiene un costo de más o menos $ 26.000, y ¿quiénes son los que pueden cubrir los gastos de una boda? Los que trabajan.

Con el desempleo nacional al 8,2 porcentaje, y las personas que son LGBTQ enfrentando desigualdades socioeconómicas adicionales por la discriminación que reciben en los lugares de trabajo, ¿no les parece justo que los derechos de empleo fuera el tema más importante en nuestra comunidad LGBTQ? ¿Realmente necesitamos el matrimonio más que el empleo?

Sólo en 12 estados y en el Distrito de Columbia existen leyes que específicamente prohíben la discriminación de empleo basada en la orientación sexual o en la identidad del género. En ocho estados más, existen leyes que prohíben la discriminación basada en la orientación sexual, pero no en la identidad del género.

Así y todo, aunque tengamos ciertas leyes, todavía hay 30 estados donde usted puede ser despedido de su empleo por ser lesbiana, gay, bisexual o transgénero.

La comunidad LGBTQ también sufre alto niveles de discriminación en sus lugares de trabajo. Estudios hechos por el Instituto Williams (Williams Institute), sobre las leyes de orientación sexual demuestran que el 15 a 43 por ciento de los empleados LGBTQ han sufrido alguna clase de discriminación en su lugar de trabajo. El porcentaje es aun más alto cuando se trata de la comunidad transgénero, donde 90 por ciento se ha enfrentado a alguna forma de acoso sexual o maltrato en su lugar de trabajo.

El mes pasado, la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC) decidió que la discriminación de empleo contra un individuo transexual es prohibido bajo el Título VII del Acta de 1964 de Derechos Civiles (la ley federal que prohíbe la discriminación basada en raza, religión, sexo, color u origen nacional). Esta importante victoria de derechos civiles, la cual entró en vigor el 21 de mayo, es el resultado de una queja de discriminación fichada por el Centro Transgénero de Ley (Transgender Law Center) representando a Mia Macy, una mujer transgénero que fue negada empleo después de admitir que era transgénero.

Aun con el éxito de la semana pasada en incluir a trabajadores transgéneros bajo del Título VII, todavía no hay una ley federal que protege a la gente de perder sus trabajos por su orientación sexual o su identidad de género.

El 12 de junio, el Comité sobre Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado tendrá consideración de ENDA (Employment Non-Discrimination Act) - el acta de no discriminación en el empleo - un proyecto de ley que prohíbe la discriminación en el lugar de empleo basada en la orientación o identidad de la sexualidad de la persona. Haría ilegal que un empleador se rehusé a darle trabajo o despedir a un empleado sólo porque es lesbiana, bisexual, transgénero o heterosexual.

La igualdad en el matrimonio es importante, pero yo reto a la comunidad LGBTQ a trabajar juntos a dar prioridad a una legislación que abarca una red más amplia en nuestra comunidad. No todos nos queremos casar, pero todos sí necesitamos trabajo.

 

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