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Jaime Romay

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Popocatépetl e Iztaccíhuatl: Guardianes de la conciencia de Me-shi-co (FOTOS, VIDEO)

Publicado: 24/05/2013 09:27

popocatepetl

En mesoamérica el mundo era concebido desde una perspectiva sagrada; humanos, plantas y animales así como el planeta mismo poseían además de cuerpos físicos un espíritu con el que según pensaban podían comunicarse a través de visiones inducidas, rituales, sueños y oraciones, para esas culturas milenarias los volcanes eran seres vivos, parte integral de la totalidad del universo, guardianes sagrados que representaban un nivel de conciencia por lo que se les rendía culto y tributo. El Popocatépetl (náhuatl: montaña que humea) y el Iztaccíhuatl (náhuatl: mujer blanca) ocupan el segundo y tercer lugar a nivel nacional en cuanto a su altura y son los volcanes de la macro región más densamente poblada de México, yacen en el altiplano central del país elevándose a 5500 msnm y a 5284 msnm respectivamente y encuentran a tan solo 72 km de la capital azteca y a 43 km de la ciudad de Puebla.

El Popocatépetl es un "estratovolcán" catalogado así por su altura y su forma cónica, es de los volcanes más activos de México y tiene una edad aproximada de 730 000 años, históricamente ha estado en constante actividad (su última gran erupción fue hace 1200 años) y aunque la mayor parte del siglo pasado se encontraba en reposo, en diciembre de 1994 despertó de su letargo lanzando una gran cantidad de ceniza. A finales del año 2000 empezó a formarse un domo de lava y el 22 de enero del 2001 se registró la explosión más fuerte desde su despertar, destruyendo el domo y generando una columna de gases, vapor y ceniza de más de 17 km de altura.

El Iztaccíhuatl eterno acompañante del Popocatépetl es un volcán inactivo que desde la lejanía asemeja a una mujer dormida cubierta con un manto blanco, su actividad se detuvo en la última gran glaciación. Los primeros ascensos a estos volcanes datan de la época de los "Tecuanipas" mucho antes de los tiempos del imperio mexica, el primer ascenso registrado por los españoles data de 1519 cuando buscaban azufre para fabricar pólvora.

Existen diversas leyendas estilo Romeo y Julieta en la mitología mexica relacionadas con los volcanes pero la trama entre ellas es muy similar, la más popular narra que el Iztaccíhuatl era una princesa que se enamora de uno de los guerreros de su padre: el Popocatépetl, esta versión nos cuenta que el padre de la princesa promete entregar a su hija al guerrero si este vence al enemigo en una batalla en Oaxaca lo cual logra pero su amada muere antes de que el guerrero regrese y éste, con el corazón roto lleva el cuerpo de su amada Iztaccíhuatl a un monte donde los dioses los inmortalizan convirtiéndolos en volcanes. Ella yace tendida por lo que coloquialmente se le conoce como mujer dormida y él la custodia hincado con una antorcha de fuego.

Existen estudios que sugieren que una de las principales deidades que adoraban los primeros habitantes de la cuenca del valle de México era Xiuhtecuhtli-Huehuetéotl, el viejo dios del fuego en clara referencia a los volcanes circundantes como fuerza amenazante de la propia naturaleza, para estos antiguos pueblos mesoamericanos los volcanes eran dioses que regulaban la fertilidad de la tierra y controlaban los fenómenos meteorológicos. Ellos relacionaban coherentemente las nociones que tenían sobre el medio ambiente con las del cosmos al que pertenecían mediante un sofisticado conocimiento acerca de la naturaleza, su cosmovisión mezclaba conocimientos precisos con creencias mágicas sobre la existencia y la actuación de las montañas.

Los volcanes representaban a la dualidad divina, al dios y la diosa, a lo femenino y a lo masculino para ellos los conos volcánicos estaban relacionados con el género masculino como el Popocatépetl o el pico de Orizaba y los que tenían un perfil más ancho como el del Iztaccíhuatl o la Malinche se les relacionaba con el género femenino.

Resulta notable que los antiguos pobladores precolombinos se percataron que existía una alineación entre los volcanes Pico de Orizaba, Popocatépetl y Nevado de Toluca y de manera asombrosa estos colosos que forman parte del Eje Volcánico Transversal Mexicano se encuentran casi exactamente alineados sobre el eje de la latitud geográfica de 19°N, también es notable que algunos de estos colosos se ubican sobre una misma falla, en un volcán antiguo y otro posterior, formando sistemas binarios como ocurre en los casos del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, o la Montaña Negra y el Pico de Orizaba.

Esta pareja de montañas deificadas forman parte de las tres nuevas reservas mexicanas que la UNESCO ha incluido en su nueva lista de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera debido a que sus laderas contienen una gran biodiversidad biológica, así como una comunidad alpina excepcional de pinos, oyameles y praderas, además es el hábitat de especies endémicas amenazadas o en peligro de extinción. Su trascendencia también radica en los suministros ambientales que proporciona como la fertilidad de las tierras que los rodean o el aporte de agua a la macroregión más densamente poblada del país: los valles de México, Puebla y Cuernavaca, además de su importante valor paisajístico y turístico.

Es aquí el único lugar en el planeta donde encontramos a dos volcanes con forma de hombre y mujer lo que arquetípicamente de acuerdo a la leyenda y a su forma impacta al inconsciente colectivo, como en el Tíbet en este lugar se concentra una cantidad importantísima de energía.

Siempre se ha sabido que la consciencia energética de las entrañas de un planeta se manifiesta por sus volcanes y montañas sagradas, a través de ellos la naturaleza se revela con fuerza, como una válvula de presión libera energía destructiva para que posteriormente los mismos ciclos de la tierra conviertan esa devastación en armonía y fertilidad. El Popocatépetl es uno de los volcanes mas importante del planeta, no sabemos con exactitud cuando vendrá una gran explosión y aunque recientemente vulcanólogos rusos han relacionado las tormentas solares con la actividad volcánica, la ciencia se encuentra todavía muy limitada por los linderos inalcanzables del infinito y sabio universo.

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  • Popocatépetl

  • Popocatépetl e Iztaccíhuatl

  • Popocatépetl

  • Iztaccíhuatl

    Pintura de Jesús Helguera.

  • Popocatépetl e Iztaccíhuatl

    Pintura de Jesús Helguera.

 
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