Hermano Juan Elías de la Misericordia Divina

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No pierdas por ignorancia lo que has alcanzado por gracia

Publicado: 28/01/2013 18:22

agradecida

¡Qué lástima que en medio de un mundo tan impresionante en que vivimos, haya personas que sean infelices y anden buscando como mendigos satisfacción y prestigio en cosas que a la larga terminan saqueándolas y llevándolas a un abismo triste y oscuro!

Y me pregunto, ¿a qué se debe? Y me doy cuenta que esto es efecto de ignorar el grandioso estado al que hemos sido elevados.

Naturalmente como seres humanos estamos tratando de satisfacer nuestras necesidades de afirmación, estima, afiliación y otras más, pero el mundo nos ha engañado y nos ha dicho que nuestra realización está en tener, en disfrutar, en dominar, y con el tiempo hemos confirmado que esto es un error, porque estas cosas son medios y no fines.

Queridos amigos, hoy les invito a que no se dejen engañar por ofertas que en principio son alucinantes y no pierdan por ignorancia lo que han recibido por gracia.

¿A qué me refiero? Pues que Dios nos ha dotado de una fe tan preciosa y que nos trae gracia y paz en abundancia; y que reclama un crecimiento y desarrollo en el conocimiento de Dios y de Jesús, Señor Nuestro.

Muchos dicen que la vida es un misterio, un enigma, algo incomprensible, y no se adentran en vivirla en plenitud, y lo peor de todo es que la sociedad nos adormece para que no le creamos a Dios, y ha triunfado en cierta forma al conducirnos a desecharlo y a todo lo que Él nos ofrece.

Hemos llegado a ser una sociedad que vive como si Dios no existiera, y entonces no tenemos claridad de lo que es la vida, sin embargo, les recuerdo que Jesús nos ha revelado con su divino poder todo lo referente a la buena vida y esto a través de conocerle a Él, y experimentar su gloria y poder.

Basta ya de estar luchando unos contra otros buscando un status, una promoción, cuando YA Dios nos ha dado la mayor dignidad a la que podamos aspirar, la de ser "SUS HIJOS". Y eso, ¿qué significa? Bueno podemos decir que con ello nos ha regalado los preciosos y más grandes bienes prometidos, para que por éstos lleguemos a ser partícipes de la naturaleza divina, o sea, ser como Dios.

Claro que para que esta realidad se efectiva cada uno de nosotros debe pues haber escapado de la corrupción que reina en el mundo a causa de la concupiscencia, estar atento a no dejarse arrastrar tras estrellas fugaces.

Este tesoro se alcanza, y nos trae felicidad y para ello, hay que poner de nuestra parte; hay que esmerarse en añadir a nuestra fe la virtud, a la virtud el conocimiento, al conocimiento la templanza, a la templanza la paciencia, a la paciencia la piedad, a la piedad el amor fraterno, al amor fraterno la caridad.

Este es el camino seguro por el que tú y yo llegaremos a ser lo que debemos y hemos sido llamados a ser.

San Juan nos dice: "Miren qué amor tan grande nos ha mostrado el Padre: que nos llamemos hijos de Dios, ¡y lo somos!". I Jn 3,1

Estamos a tiempo para que en este nuevo año en que queremos profundizar nuestra fe nos esforcemos en tener estas virtudes y hacer que crezcan vigorosamente en nosotros, y así no quedaremos inoperantes e infecundos en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 2Pe 1, 1-8.

Basta ya de estar sometido al pecado, de vivir con tristeza, atrévete a decirte: sabes que hoy quiero Ser libre, hoy decido no dejar que me sigan robando, hoy es el primer día del resto de mi vida, de una Vida diferente, llena de dignidad.

Y lo mejor de todo es: que esta Gracia que hemos recibido la podemos seguir renovando y recibiendo día a día, no cuesta más que pedirla, si la pierdes puedes volver a recibirla, porque el Dios que en Jesucristo te ha dado todos los bienes espirituales y celestiales, no te negará nada, incluso los bienes materiales y sensibles.

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  • Por Diana, la astróloga

    Sí, es posible. Esta afirmación que parece un derroche de optimismo en realidad es un hecho probable y casi científico. Lo divino siempre actúa a través de nosotros mismos. Los milagros indefectiblemente parten de nuestro interior, es decir del alma que Dios nos ha dado. En la vida cotidiana se manifiesta a través de nuestras acciones. "Milagrosamente" las fuerzas divinas superiores están instaladas en nuestras vidas y accionan a causa de nuestra fe. En un mundo que parece un tanto perdido, la esperaza y la fe se convierten en palabras demasiado abstractas, pero hay un mundo mejor formado por personas que sin llegar hacer absolutamente puras, luchan para que la esperanza y la fe no sean solo palabras.

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  • La Virgen sana enfermos

    Existen muchos relatos en los cuales la Virgen María se aparece para traer paz al alma de las personas que sufren. Se dice que los caminos de Dios son insondables y que él y Cristo accionan a través de nosotros mismos. Un periodista argentino que falleció el año pasado llamado Víctor Sueiro recorrió durante años el mundo buscando testimonios sobre milagros. En unos de los pasajes del libro "Milagros más que nunca", el escritor relata las vivencias de la madre de un niño desahuciado que le pidió a la Virgen la salvación de sus hijos. Y ella les concedió los milagros. Uno de los relatos más impresionantes es el de la doctora Achaval. Ella tenía a su niño internado en la sala de oncología del hospital Gárrajan de la ciudad de Buenos Aires. "Mi Danielito tenía un cáncer terminal. Todos habían perdido la esperanza y esperaban que en cualquier momento mi niño se fuera (sigue la historia...)

  • Angelito cuida enfermo

    Extrañamente y a pesar de mis grandes conocimientos en el terreno médico, yo era la única de la familia que conservaba la esperanza y que interiormente sabía que había una pequeña posibilidad para mi hijo. Esa tarde en la que todos lo lloraban como si ya se hubiera muerto, dejé a mi Danielito solo y fui hasta la capilla del hospital a prometerle a Dios que si salvaba a mi niño, yo entregaría mi vida para curar a todos los chicos enfermos. Volví caminando y en el pasillo me encontré con los seres que lo amaban muy desesperados. Entonces con la mayor seguridad del mundo les prometí que Daniel no iba a morir y así fue. Mi muchacho ahora tiene 30 años y ya me dió 2 nietos. Esa tarde en que su salvación parecía imposible, cuando entré a su habitación él estaba despierto. Me dijo con su vocecita de duende que en sueños lo había visitado un ángel y que entre caricias y sonrisas lo hizo sentir mejor. A partir de la milagrosa salvación de mi hijo nunca dejé de poner a mis pacientes en la manos me Dios y los resultados están a la vista. Soy una doctora muy exitosa. Les cuento que mi Daniel también es un maravilloso médico pediatra".

  • Milagros del ángel guardián

    Los milagros que Dios, la Virgen y Cristo realizan a través de nuestra propia fe se dan de manera mágica e inesperada. Miriam del Hospital Alemán relata lo siguiente: "Era una noche de tormenta y yo dormía junto a una ventana. En un momento en el que la lluvia y el viento eran muy fuertes, de pronto, me levanté de la cama como impulsada por una fuerza superior y vi con desesperación como el cristal de la ventana se rompía y los vidrios caían como puñales sobres las frazadas. Entonces supe que mi Ángel guardián y que mi fe inquebrantable en él me habían salvado de quedar debajo de los vidrios en punta". Generalmente, la gente viene a mi consultorio a contarme sus historias, y en sus dichos a veces hay muchos relatos fantásticos. No tengo el espacio suficiente para contarles mis experiencias pero sí puedo decirles que el milagro es posible y que nosotros mismos somos sus artífices.

  • Milagros de la vida cotidiana

    En un edificio del barrio de Caballito de la Cuidad de Buenos Aires un niño cayó del noveno piso por el hueco del ascensor cuando los vecinos, su madre y el portero corrieron desesperadamente a buscarlo en la planta baja, lo encontraron un poco asustado, pero perfectamente sano y milagrosamente lúcido, entonces el niño llamado Brian con voz muy temblorosa les dijo que antes de llegar al suelo lo había sostenido "un colchoncito de plumas y que en el aire se sentía un perfume muy rico". ¿Fue un ángel? o ¿fue la Virgen? , ¿quién sabe?, pero por las dudas no nos olvidemos del milagro de la fe que definitivamente lo mejora todo en la vida.

 
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