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Elena Shore

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¿Quiénes son los 'UndocuQueers? Nuevos informes

Publicado: 13/03/2013 18:18

lgbt

Un informe publicado por el Instituto Williams de UCLA estima que hay por lo menos 267.000 adultos auto-identificados como inmigrantes indocumentados LGBT (lesbiana, gay, bisexual o transgénero) que viven en los Estados Unidos.

El número es una estimación conservadora - porque muchas personas que encajan en ambas categorías son reacios a identificarse como tales, y porque no incluye a ninguna persona menor de 18 años. Otras 637.000 personas auto-identificadas como LGBT se estiman estar dentro de la población adulta inmigrante documentada.

El informe, basado en datos del Centro de Investigaciones Pew, la encuesta de Gallup y la encuesta sobre la comunidad estadounidense de la Oficina del Censo, es el primer estudio que estima el número de inmigrantes indocumentados LGBT en el país. Los hallazgos fueron presentados en Washington, DC, en una conferencia de prensa organizada por el Centro para el Progreso Estadounidense (Center for American Progress), que publicó su propio informe que analiza las implicaciones políticas de los números.

"Las minorías sexuales y de indocumentados son dos grupos sobre los que no tenemos muchos datos de calidad", señaló el Dr. Gary Gates, quien dirigió el estudio.

Sin embargo, los inmigrantes indocumentados LGBT - o "undocuqueer" como muchos se refieren a sí mismos - han jugado un papel prominente en el movimiento de reforma de la inmigración, sobre todo entre los Dreamers, jóvenes inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos como niños.

"Esta es una de las historias menos reportadas" en el movimiento de la reforma migratoria, señaló José Antonio Vargas, el filipino estadounidense periodista ganador del Premio Pulitzer quien anunció públicamente que él era indocumentado en 2011. "El movimiento de jóvenes indocumentados está dirigido por personas gay".

La estimación publicada puede ser conservadora, dijo Gates, pero es útil para documentar este segmento de la población.

"Como sabemos, los números ocultan tanto como revelan", agregó Vargas. "Con sólo mirar a mi página de Facebook y mi cuenta de Twitter," dijo él, "puedo decir que es un número más grande que esto".

Cuando le dijo a su familia que era gay, Vargas dijo que su abuelo lo echó de la casa - en parte porque su abuelo era conservador, y en parte porque, como dijo Vargas, él había arruinado "el plan", que era "venir a los Estados Unidos, casarse con una mujer y conseguir mis documentos de esa manera".

Pero solicitar una tarjeta verde a través del matrimonio es un camino que no está abierto a las parejas del mismo sexo.

Eso es porque el matrimonio homosexual no está reconocido a nivel federal. Incluso si una pareja del mismo sexo se casó legalmente en uno de los nueve estados (o el Distrito de Columbia), que permite el matrimonio homosexual, la Ley federal de Defensa del Matrimonio (DOMA por sus siglas en inglés) les impide acceder a muchos de los beneficios que reciben otras parejas, incluido el derecho a solicitar una tarjeta verde a través de un cónyuge ciudadano estadounidense.

El efecto dominó de esto tiene consecuencias económicas muy reales para parejas del mismo sexo, según el abogado Michael Jarecki.

En respecto al empleo, los cónyuges no ciudadanos están a merced de sus empleadores - cuando un trabajo se finaliza, también se finaliza su visa de trabajo.

Familias del mismo sexo que inscriben a un niño extranjero en la escuela deben pagar matrícula de fuera de estado, que puede poner presión sobre sus finanzas.

Muchas parejas del mismo sexo tienen hijos, según el informe del Instituto Williams. De las 25.000 parejas binacionales del mismo sexo en el país, una de cada cuatro tiene hijos. Y para las más de 11.000 parejas en las que ambos compañeros no son ciudadanos, casi la mitad de ellas están criando niños.

"No es sólo una pareja que se ve obligada a separarse", si, por ejemplo, un cónyuge indocumentado es detenido o deportado, explicó Gates. "Es toda una familia".

Algunos de los obstáculos que enfrentan todos los inmigrantes se magnifican para las personas LGBT.

Para aquellos que buscan asilo en los Estados Unidos, hay un plazo de un año durante el cual se tiene que presentar su declaración - una limitación que dice Jarecki "desproporcionadamente" afecta a las personas LGBT ya que el proceso de salir del armario y declararse gay puede tardar más de un año.

Personas LGBT detenidas sufren violencia sexual y muchas veces no tienen un lugar donde reportarlo. Las personas transgéneras, que son detenidas en celdas separadas, supuestamente para su "protección" de los otros detenidos, se encuentran esencialmente en aislamiento.

Mientras que el Congreso se mueve hacia un plan para la reforma integral de inmigración, los defensores de los derechos de los inmigrantes LGTB esperan que cualquier proyecto de ley incluirá protecciones para las personas, parejas y familias LGBT. Esto incluye poner fin a la discriminación contra las parejas binacionales del mismo sexo, la derogación de la Ley federal de Defensa del Matrimonio (DOMA) y la modificación de las normas de detención y asilo para hacer frente a los problemas que enfrentan los inmigrantes indocumentados LGBT.

Pero Vargas advirtió que todavía no se está haciendo lo suficiente cuando se trata de defensores de derechos LGBT trabajando juntos con activistas de derechos de los inmigrantes.

Por ejemplo, Vargas dijo que había pensado que la comunidad LGBT hubieran aceptado a la reforma migratoria como su propio tema. "Me sorprendió bastante", dijo. "Siento que la comunidad de defensa LGBT aquí en DC tiene que ofrecerse en esto".

"La relación de la comunidad LGBT con la reforma migratoria ha sido complicada", explicó Maya Rupert, directora de políticas del Centro Nacional pro Derechos de Lesbianas, uno de los grupos que ha estado muy activo en el tema de la reforma migratoria.

Inmigrantes LGBT suelen ser más visibles como parejas del mismo sexo o Dreamers, dijo. "Muy a menudo, vemos este intento de dividir y decir que hay inmigrantes buenos, que lo merecen, y que hay malos o culpables".

Puede ser que los mensajes negativos dirigidos a los inmigrantes indocumentados no se dirigen a los inmigrantes LGBT ahora, dijo, pero fácilmente podrían convertirse en un blanco en el futuro.

"Tenemos que luchar contra esos tipos de mensajes donde sea que los veamos ... y abogar por el tipo de mundo en que queremos vivir", dijo Rupert.

"El país solo se hará más gay [porque más personas están saliendo del armario], más latino, más asiático", dijo Vargas.

Gates del Instituto Williams estuvo de acuerdo, diciendo que los menores de 30 son dos veces más probables de identificar como LGBT. "Esa población", explicó, "está creciendo en un mundo más cómodo con la auto identificación".

"Si yo fuera un senador mirando la reforma migratoria integral [y la cuestión de si se debe incluir protecciones para los inmigrantes LGBT]", agregó Vargas, "Tendría que preguntarme, '¿De qué lado quiero estar?'"
 
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