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Dina Siegel Vann

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Una coalición latina-judía: ¿qué dicen los números?

Publicado: 1/05/2012 08:14

Con el proceso para elegir al próximo presidente de EE.UU. a punto de entrar a su etapa álgida, continuas discusiones sobre las tendencias e implicaciones del voto hispano y judío están a la orden del día. Expertos en el tema dedican comentario tras comentario al crecimiento de los votantes latinos y analizan cuan determinante será, no únicamente para elegir al próximo primer mandatario sino incluso para definir quien será el candidato a vice-presidente del Partido Republicano y si la retórica anti-inmigrante y las deportaciones impactarán al fin y al cabo la participación hispana en los comicios.

Muchos también se han concentrado en el voto judío, especialmente en estados como Florida, que son clave para garantizar el triunfo. En las elecciones anteriores, el Presidente Barak Obama recibió un 78% del voto judío. Los resultados de una encuesta del American Jewish Committee que salió a la luz en estos días indican que, a pesar de que el Presidente sigue contando con el apoyo mayoritario de dicha comunidad, su popularidad ha disminuido a un 61%. Más aun, los números no reflejan la aparente ambivalencia que algunos perciben, quizás injustificadamente, en el trato del Presidente a Israel sino más bien la falta de avances sólidos en la recuperación económica. Además de la economía, los judíos citan la salud y la seguridad nacional como prioridades en sus preferencias electorales.

Judíos y latinos en este país, quienes hasta el momento aparentemente han mantenido trayectorias paralelas, parecen compartir mucho en términos de su visión de lo que este país debe de privilegiar. Ciertamente la construcción de una coalición política entre ambas comunidades tendría gran fuerza e impacto ya que son determinantes para garantizar quien guiará los destinos de este país en los próximos años.

Desde hace décadas nos hemos dedicado a construir puentes entre judos y latinos a nivel nacional y en el hemisferio en su conjunto y hemos invertido ingentes esfuerzos para reflexionar y explorar cuales son las agendas compartidas en las que podemos trabajar hombro con hombro. De estas conversaciones, hemos logrado rescatar los múltiples espacios en los que ambas comunidades han estado presentes a través del tiempo y de la geografía y los principios y trayectoria comunes que nos animan como aliados potenciales.

Con el objeto de conocer a fondo las actitudes y percepciones de los distintos segmentos del universo latino en este país sobre la agenda judia y poder implementar estrategias inter-grupales más efectivas, AJC comisionó a la reconocida firma Latino Decisions para llevar a cabo, en 2011 una extensa y rigurosa encuesta nacional.
Esta consistió en 2000 encuestas telefónicas en 5 ciudades además de 8 grupos de enfoque en 2011. Encuestas anteriores sobre el tema no habían contado con el debido rigor metodológico y sus conclusiones, mayoritariamente con implicaciones negativas, no proporcionaban bases constructivas para la colaboración entre ambos grupos.

Cuales son algunas de las conclusiones de este estudio?

1.- Las conexiones interpersonales son esenciales- El estudio demostró que la familiaridad fomenta una visión más positiva de los judíos y su agenda especialmente porque dentro de la cultura latina la solidaridad y la confianza son cruciales para el establecimiento tanto personal como profesional de alianzas substantivas y de largo alcance.

2.- Los perfiles socio-demográficos impactan percepciones- Alrededor del 45% de la interacción entre latinos y judíos se da en el ambiente laboral. En la medida en que representantes de ambas comunidades compartan cada vez más estos espacios en condición de iguales, las relaciones tenderán a ser más positivas.

3.-Contribuir al empoderamiento latino impacta en forma positiva la ambivalencia hacia el poder judío- Muchos latinos, especialmente aquellos que viven en ciudades con numerosas poblaciones judías, perciben que estos últimos cuentan con gran influencia en el comercio, la industria, las finanzas, Hollywood y los medios. Estas actitudes, de acuerdo al estudio, no son un reflejo de actitudes anti-judías sino de una frustración generalizada por la falta de acceso a dichas campos, especialmente si las contrastamos con las caracterizaciones positivas de los judíos a nivel personal como su honestidad, su compromiso inalterable con la familia y su solidaridad en el campo de los derechos civiles.
Expresiones de solidaridad y de apoyo para el acceso a áreas a donde los hispanos están subrepresentados como lo son la filantropía, los medios de comunicación y la política podría coadyuvar a disipar dichas percepciones.

4.- Se deben de articular en forma más contundente los argumentos históricos, éticos y pragmáticos para la construcción de una alianza Latino-Judia. La mayoría de los hispanos entrevistados no pudieron identificar los elementos comunes entre ambos grupos. Al mismo tiempo no se detectó oposición alguna para acercar a ambos grupos lo que sugiere que existe un campo fértil para el desarrollo de coaliciones. Judíos y latinos pueden remontar su historia en común a la Península Ibérica de la cual zarparon juntos en el siglo XV para construir una nueva sociedad en el continente americano en el que formaron parte integral del proceso de mestizaje. Cada comunidad cuenta con argumentos de peso, éticos y animados por el interés propio, para buscar estas alianzas y avanzar sus agendas individuales y compartidas.

5.- Es indispensable incorporar a los judos latinos como efectivos puentes a nivel nacional, étnico y religioso.
Judíos latinos como yo en EU (unos 100,000) podemos actuar como excelentes excelentes y traductores culturales entre ambas comunidades a las que pertenecemos proyectando un sentido acendrado de historias y destinos compartidos.

6.- Latinos y judíos comparten identidades transnacionales y múltiples pertenencias. Viven la tensión entre "ser americano" y mantener rasgos culturales y nacionales distintivos. 63% de los entrevistados indicaron que tienen una identidad nacional sólida 42% también una fuerte identidad americana. El hecho de que los judíos permanezcan solidarios unos hacia otros es considerado como un rasgo positivo por los latinos al igual que su afiliación hacia Israel ya que ellos mismos navegan múltiples identidades y pertenencias.

7.- La política exterior es un campo potencial de gran importancia para la acción conjunta. Los latinos tienden a enfocarse en cuestiones domésticas por encima de la política exterior. No hay una sola organización hispana que incluya dicho campo como parte de su agenda institucional, ello a pesar de que la mayoría de los latinos tienen familias en América Latina que día a día son impactadas por políticas que son adoptadas en este país. Adicionalmente, muchos latinos sirven en las fuerzas armadas y por ello la comunidad debería prestar más atención a los parámetros que rigen sus acciones alrededor del mundo.
La política exterior es un campo de gran interés y actividad para la comunidad judia por sus lazos con el Estado de Israel y con comunidades judías alrededor del mundo. En su proceso de empoderamiento es muy probable que los hispanos adquieran cada vez mayor conciencia de cómo pueden impactar las políticas de EU en áreas como inmigración, comercio y seguridad en el Hemisferio y en otras latitudes. En esa coyuntura una alianza latino-judia puede tener una proyección inusitada.

 
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