Diana Montaño

Recibir actualizaciones de Diana Montaño
 

No les importa la salud de mi hijo, solo cobrar el seguro

Publicado: 14/12/2012 08:24

hijos diana

Aunque tengo 20 años viviendo en este país, siempre he añorado el servicio médico de mi país: México. Pero esta semana, esa nostalgia se volvió en un deseo ferviente de estar en mi patria. Recuerdo con cariño al doctor López, el médico que durante toda la vida atendió a mi familia, en su consultorio, en mi casa o en la suya. Siempre dispuesto a atender a quien lo necesitara, se le pudiera pagar o no.

No dudo que en los Estados Unidos hay profesionales excelentes que todavía quieren a su profesión y atienden a sus pacientes por vocación, pero esta semana lo sucedido con mi hijo me dejó pensando si estos serán la mayoría.

El fin de semana llevé a Diego, mi hijo de casi 6 años al servicio de emergencias de un hospital abarrotado por casi 35 personas. Mi hijo, me suplicó (luego de dos horas de espera) que por piedad nos fuéramos a descansar. Me indignó ver cómo, en ningún momento nadie me preguntó qué le sucedía a mi hijo o si realmente se trataba de algo grave. Así, ardiendo en fiebre regresamos a la casa para volver a la sala de emergencias al día siguiente.

-"Mamá, no hay gente" exclamó el inocente muy feliz.

Pese a no haber una sola alma en la sala de emergencias, tuvimos que esperar casi 40 minutos para que un médico lo atendiera.

-"Tiene el flu" me dijo la doctora. "No lo lleve a la escuela, y aquí está la receta".

Llegué a la primera farmacia que encontré para solicitar la medicina.

"No la tenemos" me dijo un joven malencarado. "Vaya a otra farmacia".

Con la criatura moqueando y vomitando me fui a la siguiente farmacia donde tampoco tenían el medicamento. "Por favor, llame a otra sucursal a ver si ahí la tienen" le supliqué. "Vaya a otra que está cerca. Ya llamé, ahí si la tienen".

Por sorprendente que parezca al llegar a la dichosa farmacia...no tenían la medicina. De más está decir que aunque pedí por un gerente este estaba muy "ocupado" y no me podía atender. Total, tuve que ir a otra sucursal para entonces recibir una respuesta devastadora.

"Si tenemos la medicina. Pero...su seguro no la cubre, así que tiene que llamar al médico de emergencias que le dio la receta para que se la cambie".

-¿Cuanto cuesta la medicina? Démela, la pago. Mi niño está muy mal".

-255.60 dólares.

-¿Qué? ¿Es broma verdad? Es una medicina para la gripe ¡por Dios!

-"No. Así como lo oye. Y además, no hay genérico para este ingrediente, así que o lo
compra, o que le cambien la receta".

Casi llorando, llamé a la doctora quien descaradamente me respodió. "Mire, señora, yo soy un médico de emergencias...llame a su pediatra para que le cambie la medicina. Yo no puedo hacer más por su hijo". ¿Más?....la muy descarada no hizo nada por mi hijo porque no fue capaz ni de darle algo que le bajara la fiebre estando en el hospital.

Llamé al pediatra de Diego. "Mire, yo no puedo cambiarle la receta que le dio la doctora de emergencia a menos que venga, pague el co pago de su seguro y yo vea al niño para asegurarme que efectivamente tiene el virus. Ahí le puedo dar otra receta". ¿Qué tal?

Ya habían pasado casi cuatro horas desde que habíamos salido de la casa rumbo al hospital.
Viendo sufrir a mi hijito me preguntaba si a alguno de estos "servidores" de la salud le importaba aunque fuese un poco el estado del niño. Mi respuesta me asustó. Viendo mi cara de desesperación, la farmaceuta que había visto todo lo que me había sucedido me dijo:

"Mire m'hija, dele al niño tylenol y un bañito de agua tibia. Total, entre usted y yo, esta medicina ni sirve. Llévelo a descansar y hágale una sopa de pollo".

Seguí el consejo de la mujer. Y yo me tomé un te de pasiflorine para aplacar los nervios.

Loading Slideshow...
  • 1) Huevos

    <strong>Por Yined Ramirez-Hendrix</strong><br> Son una fuente natural de vitamina D. Los huevos ayudan a los niños a mantenerse activos, construyen y mantienen la masa muscular. Aunque la mayoría de los niños asocian los huevos con el desayuno, también pueden ser introducidos en la cena, agregando algunos ingredientes favoritos de tu familia, como salchicha de pavo, verduras o queso, convirtiéndose en uno de los platillos favoritos de tus hijos.

  • 2) Avena

    Conocida principalmente como el alimento amigable para el corazón, una buena taza de avena ayuda a reducir el colesterol. La avena es un carbohidrato complejo que mantendrá satisfecho el organismo de tu hijo durante más tiempo, que las harinas blancas. La próxima vez que pienses en preparar panqueques, considera la idea de prepararlos con harina de avena.

  • 3) Pescado

    El pescado es rico en ácidos grasos omega 3 que son clave para el desarrollo cerebral y para el rendimiento. Hay variadas formas de preparar un buen filete de pescado, así es que el truco para que tu hijo lo consuma con gusto, tal vez esté en combinarlo con otros alimentos que sean de su agrado o con alguna salsa de tomate o aderezo. Los alimentos ricos en fibra no solo ayudan a regular el tracto digestivo. Si bien una ensalada de judías.

  • 4) Espinacas

    Son ricas en hierro y ayudan a mantener nuestros músculos y sangre saludables. Las espinacas al vapor pueden ser muy atractivas para los adultos, sin embargo no lo son tanto para los pequeños. Intenta darle las espinacas a tu hijo, acompañadas de una rica pasta o combinada con una porción de pollo o salchicha de pavo.

  • 5) Frijoles, lentejas, etc.

    Los granos ricos en fibra ayudan a mantener una buena digestión. Puede ser que una ensalada de judías no sea tan atractiva para los pequeños, pero ¿qué tal unas enchiladas mexicanas con tortillas de maíz y frijoles negros? o ¿chilaquiles con tortilla de maíz, pollo y un poco de frijoles negros?

  • Hay algunos alimentos que no son tan populares entre los niños, sin embargo, debemos ingeniárnoslas para que formen parte de la dieta de nuestros hijos, lo importante es no darse por vencidas y ser constantes.

 
SIGUE VOCES