Diana Montaño

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Abuso contra niños especiales

Publicado: 09/01/2013 09:15

niños especiales

Durante muchos años he escuchado historias de horror de padres angustiados asegurando que sus hijos, con necesidades especiales, han sido abusados en sus escuelas. Sin embargo, fue hasta hace unas semanas en las que un caso en particular llamó mi atención. Mireya Brandti, madre de 3 hijos, me contactó, a través de Facebook, para pedirme que diera a conocer su historia.

"Me llamaron de la escuela diciéndome que había un problema y que mi niño se había roto los nudillos", me comentó Mireya.

Según Brandti, un altercado en la escuela puso en peligro la vida de su hijo de 14 años quien acude a una clase de niños con problemas emocionales.

"El problema es que la maestra no quería darle el lunch...él dijo que no le iba a dar nada....ella empezó a forcejear con él...el niño se lo quitó e intentó salir del salón".

El propio adolescente me contó que al ver que él se iba a salir de la clase, su profesora le ordenó al resto del grupo a que lo detuvieran y así lo hicieron....a golpes.

"No sólo me pegaron mis compañeros...también me pegó mi maestra".

"Imagínese" me dijo la madre "En qué cabeza cabe pedirle a un grupo de adolescentes con problemas emocionales detener a otro niño. Ellos no midieron lo que estaban haciendo y terminaron maltratando terriblemente a mi hijo".

Según me dijeron, el adolescente se desmayó luego de que varios compañeros intentaron ahorcarlo. Poco después el adolescente sufrió una crisis de nervios.

Acudí a la escuela en búsqueda de respuestas y me aseguraron a través de un comunicado que efectivamente había una investigación en curso.

Parece que será difícil definir quién dice la verdad, pero como madre de familia, me preocupa pensar en que tan seguros están en las aulas los niños con necesidades especiales. Lamentablemente no todas las escuelas cuentan con personal capacitado para atender no sólo a este tipo de alumnos sino a una gran cantidad de ellos.

"Esta no es la primera vez que le hacen daَño a mi hijo" me dijo Mireya. "En una ocasión le dieron doble dosis de medicamento sólo, porque según la maestra al niño no le hacían efecto. Me tocó llevarlo al hospital a que lo atendieran de emergencia".

Brandti tiene pruebas médicas de lo que está diciendo y asegura que no ha demandado simple y sencillamente porque no tiene dinero para contratar a un abogado que defienda los derechos de su hijo.

"Honestamente, mi única esperanza es que al contarlo yo, otros padres de familia se animen a reportar lo que sucede con los niños especiales que no pueden defenderse. Desafortunadamente muchos padres no tenemos recursos y acabamos aceptando la situación...arriesgando la vida de nuestros hijos...pero ¿qué más podemos hacer?".

Esto me recordó la tragedia ocurrida en la escuela Sandy Hook en Connecticut. ¿Era Adam Lanza un niño con necesidades especiales? ¿Hizo bien su madre al intentar ofrecerle ella la mejor educación? Aunque bajo ningún motivo estoy tratando de comparar las situaciones, la realidad es que muchos padres no tienen grandes alternativas para educar a sus hijos con necesidades diferentes a las de otros niños. En muchos casos, el profesorado no está capacitado para atenderlos y también, los pobres, hacen lo que pueden.

¿No sería mejor invertir más en este tipo de educación o simplemente poner más atención a este rubro en la educación de nuestros niños?

Me pregunto realmente....¿Cuál sería la solución?

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  • Muchos padres tienen por costumbre llamar a sus hijos con nombres y adjetivos despreciativos cuando los regañan, y hasta en broma. Cualesquiera sean las situaciones, este hábito hace mucho daño a corto y a largo plazo. No solamente perjudica al niño por lo que se le dice, sino por quién se lo dice, pues lleva la carga emocional de las personas más significativas.

  • ¿Cuáles son los daños?

    1. Tus palabras programan a tu hijo. Le dices un insulto personal y vas a lograr que durante toda su vida busque inconscientemente ser como le dijiste. Eres su padre o madre, y él cree que todo lo que tú dices es correcto.

  • 2. Tu regaño no es efectivo porque no lo relacionas con lo que hizo, así que no logras cambiar la conducta, sino afianzarla.

  • 3. No eres específico sobre la falta porque generalizas en un insulto lo que el niño hizo, y eso es irreal. Una sola conducta no le da una cualidad permanente a nadie.

  • 3. Degradas a tu hijo y le destruyes su estima propia. No solamente cree que tu insulto es verdad, sino lo llega a creer de sí mismo, lo acepta y se lo admite a todo el que se lo dice después. Permitirá que otros lo insulten y se burlen de él.

  • 4. Terminará diciéndoselo a sí mismo cada vez que algo le salga mal y justificando con eso muchas conductas erróneas. Por ejemplo: "Fracasé en las matemáticas porque soy bruto. Bueno, papi siempre me ha dicho que soy bruto para las matemáticas (o que "soy bruto").

  • 5- Perjudica tu relación con tu hijo. Ni insultes a tu hijo, ni permitas que otro lo haga ni en broma.

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  • Padre balea computadora de hija como castigo

    Tommy Jordan, un padre de Carolina del Norte, se grabó a sí mismo baleando en repetidas ocasiones la computadora portátil de su hija y luego publicó el video en YouTube, con el propósito de darle una lección a la joven, quien había hecho uso de esta misma plataforma para quejarse en contra de él y su esposa.

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    Denise Abbott, una madre de Ohio recurrió a los medios sociales para castigar a su hija de 13 años, luego de que la pequeña publicara "cosas irrespetuosas" en Facebook en más de una ocasión, e hiciera caso omizo a sus advertencias. La madre utilizó una foto de la niña, a la que le añadió una 'X' en su boca y un texto que leía, "No sé cómo mantener mi boca cerrada. Ya no tengo permiso para utilizar Facebook o mi teléfono celular. Por favor, pregunta por qué".

  • Madre castiga a hija por publicar fotos con alcohol

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