David Van Biema

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"Cosas ordinarias, amor extraordinario:" La Madre Teresa y América Latina

Publicado: 10/10/2012 13:24

madre teresa de calcuta

No es difícil encontrar imágenes de santos en Tijuana. Pero, hay un imagen, en particular, que es un excepcional retrato doble maravilloso. En un edificio modesto, donde abundan monjas vestidas en saris blancos con tres tiras azules, hay una fotografía de la Madre Teresa de Calcuta sonriente, mirando la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe que tiene en sus manos. La foto nos recuerda la historia de Madre Teresa en Tijuana y sus alegres relaciones con la América Latina.

La Bendita Madre Teresa - nació hace 101 años en agosto, murió hace 15 años en septiembre y recibió el título de Bendita hace 9 años en octubre - estableció su hermandad, Las Misionarias de Caridad, en la India. Tan pronto que la ley de la Iglesia permitió expandir fuera de la India, Teresa llegó, con la invitación del obispo local, a Cocorote en la Zona Negra de Venezuela.

Con el tiempo, Madre Teresa fue invitada a casi todos los países latinoamericanos: empezado con México en 1976, El Salvador en 1977, la Argentina y Panamá en 1978 y Brasil y Perú en 1979. Antes de su fallecimiento, Las Misionarias se habían establecido en 65 ciudades y pueblos desde Santiago, Chile, hasta Tijuana, México. También estaban en áreas de numerosas poblaciones Latinas en los Estados Unidos


"Como granos que han hecho el mismo pan" Compartiendo la Vida.

En Venezuela, las hermanas habían comprobado su versatilidad, en la India habían pasado por situaciones de pobreza rural despreciable y ahora las hermanas se encontraban remediando necesidades rurales, sacudidas en un jeep con gasolina donada, y con sus saris ondeando mientras viajaban de un campo pequeño a otro. Ofrecían sus servicios a los pobres, a los jóvenes y a los moribundos. También llevaban la Eucaristía a los que la necesitaban en los pueblos donde no había sacerdote. Trataban de reunir a familias separadas y hasta ayudaron a reparar los techos de edificios cuando el área sufrió enorme tormenta. Las hermanas actuaban como mediadoras para los residentes establecidos y la gente que venía de las montanas al pueblo buscando trabajo.

Eileen Egan, amiga y biógrafo de Madre Teresa vio a La Madre sentada felizmente con un grupo de forasteros que cantaba,

Como granos que han hecho el mismo pan,
Como notas que tejen un cantar,
Como gotas de agua que se funden en el mar,
Los cristianos un cuerpo formaran.

Madre Teresa insistió, no solamente en ayudar a los pobres, sino en acompañarlos en sus dificultades - visitándolos cada día, atendiéndolos, y simplemente pasando tiempo son ellos. Ella aprendió esto de niña cuando acompañaba a su madre, quien tenía una rutina diaria de visitar a los desamparados en su pueblo nativo, Skopje, Macedonia. Entre ellos había un alcohólico, File, que ellas cuidaban y le limpiaban las llagas. La primera regla de la Hermandad que La Madre Teresa fundió tenía como obligación: no solamente ayudar al desamparado, pero también "visitarlos asiduamente" y "vivir el amor de Cristo para ellos." Esa teología es central en sus hospicios. Sin escrúpulo ante la muerte, Madre Teresa respetaba la dignidad de cada ser que atendió, hasta y incluso el momento del fallecimiento. Un hombre en un hospicio indiano comentó que había vivido como un animal pero iba morir como un ángel, amado y cuidado.


Madre Teresa, en marcha

Teresa podía entender muy bien las necesidades de la gente que se trasladaba. Ella misma a los 18 años, había salido de su ciudad natal en Macedonia para Calcuta, un megalópolis de la India. Por 17 años enseñó allí como monja de Loreto. Pero a los 36 años, durante un largo viaje de tren hacia un retiro, ella recibió la primera de varias conversaciones y visiones en que Cristo le habló detalladamente, diciéndole, "sé mi fuego de amor entre los pobres (o como Teresa dice 'la mas pobre de los pobres') los enfermos, los moribundos y los niños pequeños". Al volver del retiro, ella pidió permiso a la Iglesia para fundar las Misioneras de la Caridad de hoy día. A los 2 años, se trasladó a barrios bajos para vivir su vocación.

¿Pero, quienes son "los mas pobres de los pobres" en una ciudad llena de pobres? Las hermanas enfocaron primero en la estación central en Calcuta. Las tensiones hindú/musulmán y la creación del estado de Pakistán habían puesto millones de personas en marcha, y como resultado, la estación parecía un campo enorme de gente desplazada y de refugiados. Para servir estos viajeros desesperados, Madre Teresa estableció muchas de las escuelas, hogares para mujeres y niños, y hospicios que sirvieron como modelos para sus obras. Casi siempre los refugiados son los mas pobres en cualquier sitio, Teresa se hizo la experta para conocer las necesidades de los refugiados. Durante las 2 últimas décadas, ella casi se hizo persona desplazada con sus viajes de un país a otro. Estableció casas donde sus hermanas estarían permanente disponible.


Decir la Verdad a los Poderosos

Además de servir a los pobres, Madre Teresa también negociaba y a veces confrontaba a los poderosos. Su primera visita a México fue en 1975 cuando asistió al Congreso Internacional del Año de la Mujer. Durante su visita, ella pasó un día en la deprimida municipalidad de Nezahualcoyoti. Antes de salir para el aeropuerto, el teléfono sonó y Madre Teresa recibió una llamada para visitar el Presidente Luis Echeverria, quien la invitó a trabajar en México. Las relaciones entre el partido de Echeverria y la Iglesia Católica eran problemáticas, y Madre Teresa explicó que ella solamente podría aceptar la invitación si el liderazgo de la iglesia local la invitara. Echeverria consintió. La invitación llego y las hermanas establecieron su primera casa en México al lado del enorme basural, Borda de Xochiaca, donde vivieron y trabajaron entre la gente que gana el pan buscando algo de valor en la basura.

En la película documentaria, Mother Teresa, presentada por Anne y Jeanette Petrie en 1986, vemos otro encuentro de Madre Teresa con una persona poderosa. Después del terremoto devastador de 1976, el gobierno guatemalteco (según la película) le ofreció a Madre Teresa un sitio local para un hospicio, pero vemos que una mujer, que parece ser una oficial guatemalteca, le dice a Teresa que necesitan el sitio para un mercado. "Pues", responde Teresa, "somos el mejor mercado. Estamos vendiendo amor". La mujer responde, "Ustedes venden amor por los pobres, pero hay mucha gente tratando de salir de la pobreza..." Teresa objeta, "Pero deben tener mucho terreno en otro sitio". "Si" dice la oficial, "pero este sitio está en el mismo centro de la plaza. Ustedes pueden recibir mucho terreno pero no en esta plaza". "No" entrepone Teresa, "prefiero quedar donde estamos". Ella pausa y entonces continua, "Si no es posible, no es la voluntad de Dios para nosotras". Después de unos momentos, se oye la voz de Teresa: "últimamente, nos dieron el terreno por 50 años y mas terreno también. Estábamos orando continuamente; 'tenemos que dejar que Jesús lo haga'. Y El lo hace en una manera preciosa".

Algunos activistas en ese tiempo intentaban aliviar la pobreza con cambios políticos. Madre Teresa no estaba de acuerdo. Ella explicó que su misión era dirigirse a individuos, y no a estructuras. Sin embargo, por ejemplo, se dirigió a la gran diferencia económica entre los ricos y los pobres. A los ricos, Teresa dijo, "Tenemos que meternos de lleno en la pobreza, vivirla y compartirla".

Una Ciudad en México

Los obispos en Tijuana invitaron a las Misionarias de Caridad en febrero de 1988, y las hermanas llegaron la próxima semana. Unos meses después, los Padres, Misionarios de Caridad, llegaron para ayudar a las hermanas. Hoy día. Tijuana es la oficina central de los Padres. A poco tiempo, llego un grupo de hermanas contemplativas. En la década de los 1990, cuando el número de personas en marcha a Los Estados Unidos aumentó, el obispo solicitó que las monjas se establecieran en la estación central de autobuses. Las hermanas fundaron un comedor de beneficencia, una casa para abuelitos y un refugio temporal para hombres en ruta a Los Estados Unidos. Con el tiempo, la comunidad edificó en la ciudad un santuario dedicado a la Madre Teresa para la población local- donde se encuentran 2 imágenes: a la derecha está el imagen de la monjita de Calcuta; y a la izquierda está el de Nuestra Señora de Guadalupe.

Una Santa de lo Ordinario

Teresa abrió centros para sus hermanas en casi todos los países del mundo y llego a ser símbolo querido de amor desinteresado para todos, incluyendo la gente que no es católica. No nos extraña que Madre Teresa recibió el Premio Nobel de Paz.

Después del fallecimiento de la Madre Teresa, el Vaticano renunció una de sus reglas para facilitar el comienzo inmediato del proceso para su santidad. En 2002 reconocieron su "virtud heroica", no solamente por su servicio "a Cristo en su disfrace de la mas pobre de los pobres", como el Papa Juan Pablo II la citó, pero también por su fidelidad durante tantas décadas de "la noche oscura del alma", comparable con otros peregrinos espirituales como San Juan de la Cruz. Su postulador, Padre Brian Kolodiejchuk, también acentúa la importancia de Madre Teresa como un "apostal de lo ordinario"..."muy imitable" que entendió muy bien que un gran amor no requiere gran gestos y se puede realizar de persona-a-persona, uno por uno. Padre Kolodiejchuk repite: "cosas ordinarias, amor extraordinario".

En 2002, el Vaticano anunció la intercesión de Madre Teresa en la cura milagrosa de una mujer en la India en 1998. Para confirmar la santidad de una persona, se necesitan 2 milagros. El Padre Kolodiejchuk está repasando unos 4,200 reportes de favores supernaturales, gracias a la intercesión de Madre Teresa. Siete cientos reportes han llegado durante los dos últimos años. Es apropiado que la mas corriente investigación es de un milagro en Colombia. Podemos ver que esto refleja las largas relaciones de La Madre Teresa con América Latina.


Madre Teresa era una fundadora, una mística profunda, pero tan sencilla como su cara sonriente con las arrugas grabadas por el sol. Era de todas las partes y de ninguna parte; ella impuso su voluntad en nadie y en todos. Su poder no se encuentra en la jerarquía o en la fama, sino en la urgencia de su vocación dedicada a los pobres, donde sea que estén. Esa urgencia no es menos apremiante--en la Ciudad Guatemala, en Los Angeles, en Chicago, en Washington, D.C., hasta en Roma--como la recordamos ahora.

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David Van Biema, escritor principal por 10 años de asuntos religiosos de la revista TIME, es autor de la biografía ilustrada, Mother Teresa: The Life and Works of a Modern Saint. El libro está disponible en español bajo el título, La Madre Teresa: la vida y las obras de una santa moderna.
 

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