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No entres apresuradamente en pleitos y controla toda ira

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CONTROLAR IRA
Eye Candy Images via Getty Images

Por más proceso espiritual siempre hay momentos o personas que me hacen elegir perder el control y sacarme de mis casillas. Claro, lo que antes era una constante, ahora se da una vez al año si acaso. No obstante, con solo echar un ojo en las redes sociales, me imagino que les ha pasado notar la cantidad de personas que están enojadas con la vida, consigo mismas, con los demás o con sus circunstancias.
Mire a su alrededor y encontrará aún más personas llenas de ira, de resentimiento, enojo. Quizás no tenga que ir tan lejos y tenga ejemplos en su misma familia o casa.

Es por eso que elegí compartir (sobre éste, uno de los 7 pecados capitales) una reflexión acerca del porqué se enojan las personas, los efectos físicos que nos puede provocar la ira en nuestras vidas y algunos pasos para deshacernos del enojo.

La reflexión comenta que un día un sabio preguntó a sus discípulos lo siguiente:



- ¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?



Los hombres pensaron unos momentos:
- Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos



- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó una vez más ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?



Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al maestro.



Finalmente él explicó: - Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.



Luego preguntó: - ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.



Continuó: - Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.



Luego el sabio concluyó: Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

Para la psicología la ira es la tristeza activa y la tristeza es la ira inactiva. Ambas emociones se relacionan en forma directa, se podría decir que son las dos caras de una misma moneda. Si sientes que la ira está por vencerte, la sociedad Americana de Sicología brinda algunos consejos que son adecuados para tranquilizarse, recomendados por Charles Spielberger, PhD, de la Universidad del Sur de la Florida en Tampa; y Jerry Deffenbacher, PhD, de la Universidad del Estado de Colorado en Ft. Collins, Colorado, un psicólogo que se especializa en el manejo de la ira.

Un breve resumen de estos pasos a tomar en cuenta:

  • Las personas enojadas tienden a maldecir, a insultar y a hablar con términos muy subidos de tono que reflejan sus pensamientos internos. Cuando está enojado, sus ideas pueden volverse muy exageradas y demasiado dramáticas. Procure reemplazar estos pensamientos por otros más razonables. Por ejemplo, en lugar de decirse, "Ay, es horrible, es terrible, se arruinó todo", dígase "es frustrante y es comprensible que esté disgustado pero no es el fin del mundo y enojarme no va a solucionarlo".
  • Recuerde que enojarse no va a solucionar nada, que no lo hará sentir mejor (y que, en realidad, puede hacerlo sentir peor).
  • Es natural ponerse a la defensiva ante las críticas, pero no se defienda; escuche el trasfondo de las palabras. Tal vez el mensaje es que la persona se siente abandonada y no querida. Puede ser necesario cuestionarse con paciencia para descubrir esto y también puede ser necesario tomarse un respiro, pero no permita que su ira, ni la de su pareja, hagan que la discusión se salga de control. Mantenerse tranquilo puede evitar que la situación se vuelva desastrosa.
  • Las personas enojadas tienden a sacar conclusiones y actuar en consecuencia y algunas de esas conclusiones pueden ser bastante extremas. Lo primero que debe hacer si está en una discusión acalorada es tranquilizarse y pensar sus respuestas. No diga lo primero que pase por su mente, tranquilícese y piense con cuidado sobre lo que desea decir. Al mismo tiempo, escuche con atención lo que está diciendo la otra persona y tómese su tiempo antes de responder.
  • A veces es nuestro entorno inmediato el que nos causa irritación y furia. Los problemas y las responsabilidades pueden preocuparlo mucho y hacer que se sienta enojado por la trampa en la que parece haber caído y todas las personas y cosas que conforman esa trampa.

Recuerda que todos nos enojamos, pero la furia fuera de control no es buena para quienes se encuentren a su alrededor e incluso puede serle dañina a su propio organismo.

La Fundación para la Salud Mental de Reino Unido asegura que la ira prepara al cuerpo y a la mente para la acción. Se trata de una respuesta natural y hasta sana a posibles amenazas, inspirando sentimientos y comportamientos agresivos que son necesarios para la supervivencia humana (por ejemplo, en caso de ataque).

"La ira estimula al sistema nervioso incrementando el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, el flujo sanguíneo a los músculos, los niveles de azúcar en la sangre y la transpiración. Además, enfoca los sentidos y aumenta la producción de adrenalina, una hormona producida en momentos de estrés", explica la asociación.

Recién leí un artículo en el periódico El Universal de México en el que la psiquiatra Liduvina González Herrera considera que si bien la ira puede aparecer sólo en ciertas ocasiones, es importante su manejo terapéutico derivado que ésta puede ir en aumento de forma inconsciente, al grado de derivar en alteraciones de la salud física, como úlceras, problemas gastrointestinales o incluso cáncer o trastornos de personalidad.

En la sociedad moderna estas emociones y reacciones son contenidas en pos de normas comunes de subsistencia: las personas aprendemos a expresar la sensación de ira explicando a otra persona por qué nos molesta una actitud, a suprimir impulsos de enojo callando pensamientos o enfocándonos en algo positivo, y a calmarnos reduciendo las respuestas internas (el famoso "contar hasta diez" o respirar profundo), de acuerdo a la Asociación Psicológica Americana.

Pero en algunas personas, ninguna de estas técnicas alcanza. Esto puede deberse a causas genéticas (personas que nacen con une tendencia a la irritabilidad), psicológicas y socioculturales (las familias caóticas y faltas de comunicación pueden generar individuos con dificultad de controlar su ira).

En este sentido, lo que convierte a la ira en acciones violentas es justamente la falta de control. "El auto control es clave para una vida funcional, porque nuestro cerebro nos hace fácilmente susceptibles a todo tipo de influencias. Mirar una película que muestra actos violentos nos predispone a actuar violentamente. Incluso escuchar retórica violenta nos hace más proclives a la violencia", describe un artículo en Scientific American.

Hay otro tipo de pérdida de control mucho más peligrosa: en los individuos capaces de realizar crímenes horribles, es decir: no están fuera de control, sino que usan su auto control en pos de un objetivo perturbador. Y en este tipo de casos hay numerosos factores en juego, especialmente problemas de salud mental.

En general, te puedo recomendar que siempre tomes conciencia de qué es lo que te molesta, identifica el motivo por el cual sientes que pierdes el control. Aléjate de la situación para poder pensar con claridad. El identificar qué te hace enojar, te servirá para las próximas veces alejarte de eso. Como siempre, lo mejor es pensar en positivo, intenta cambiar tus pensamientos negativos en positivos. Si bien no es una tarea fácil y rápida, es posible lograrlo. Cada vez que llegue a tu mente un pensamiento negativo dite: "reconozco que este pensamiento no es mío". Y de inmediato piensa en el lado positivo. No aceptes lo negativo. En este paso es muy importante reconstruir el pensamiento y desafiar las creencias que tienes contigo desde tu niñez. Cuando hayas identificado la situación que te perturba, trata de ver las cosas con calma y encontrar la mejor solución.

La ira es una emoción natural y sana, siempre y cuando se la mantenga bajo control. Una curiosidad: esto es importante especialmente en verano, cuando los niveles de ira y crímenes aumentan con la suba de temperaturas.

En la película Star Wars, dicen: "el miedo es el camino hacia el Lado Oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento". ¡Tú eliges!

"La ira es una carreta sin control, aquel que controla su ira naciente es en verdad un buen conductor".

Y recuerda: ¡a sonreír, agradecer y abrazar tu vida!

¡Gracias por existir, compartir y estar!

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