Cesar Leo Marcus

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Ley Inmigratoria: qué pasa por la cabeza de los legisladores

Publicado: 30/01/2013 21:50

Como latinos estamos de acuerdo que la legalización de los inmigrantes es el tema de mayor importancia, y que los legisladores deben darle prioridad, todos conocemos el problema que la falta de una legislación moderna adaptada al siglo XXI, está acarreando a millones de personas, que vinieron a este país a buscar el sueño americano.

A pesar que en los últimos cuatro años, desde que asumió Barak Obama, se batieron los record de deportaciones, superando el millón y medio de inmigrantes deportados, todos sabemos que es practicante imposible y muy costos (social y económicamente), deportar a los once millones de personas que viven sin papeles en los Estados Unidos.

Por esta razón es que, tanto Demócratas como Republicanos, saben que la legalización de por lo menos el 75% de estas personas es una necesidad que deben resolver en este periodo presidencial.
A los Demócratas les conviene para poder candidatear a Hillary Clinton o Michelle Obama en el 2016, y a los Republicanos les conviene porque pusieron al frente al Senador Rubio, que es presidenciable para el 2016 o el 2020 o el 2024... es joven y suponen que algún año tendrá posibilidades.

El Lobby
En Washington las negociaciones fuera de las oficinas oficiales, llamadas "lobby", son parte muy importante a la hora de aprobar o rechazas futuras leyes, y en este caso los extremos de los dos partidos políticos más importantes, harán fuerza para inclinar la balanza en contra, aunque los senadores y asambleístas se pongan de acuerdo. En este caso en ambos extremos partidarios la idea es la misma, que la Ley Inmigratoria no sea aprobada. Todos sabemos que en el extremo Republicano está el Tea Party, quienes no quieren la ley porque tienen cierto rechazo hacia la inmigración, no solo latina, sino china y rusa. Pero en el extremo Demócrata están las Uniones o Sindicatos, que tampoco quieren la ley porque aseguran que los inmigrantes absorben puestos laborales de los ciudadanos nativos. La pregunta es ¿qué harán los representantes de ambos partidos a la hora de votar?

Pro y Contras de la Ley Inmigratoria.
En el momento de redactar y votar la nueva ley de ordenamiento inmigratorio, por la cabeza de los legisladores pasaran las siguientes consultas:

Votare en Contra, porque según los sindicatos, la actual disponibilidad de mano de obra ilegal barata alienta la inversión en industrias que de otra manera no serían competitivas, esto hace que pese a todo se eleven también los niveles salariales de los nacidos en el país, quienes ocuparán puestos que implican mayor capacitación, cuya oferta también se verá incrementada. Como producto de este auge se genera una mayor demanda de bienes y servicios, resultante de las compras de los inmigrantes, que aunque no tengan papeles igual consumen, lo cual también tenderá a elevar la producción y, por tanto, el empleo.

Votare a Favor, porque la inmigración indocumentada estaba compitiendo con los trabajadores nacionales y residentes legales, al apropiarse de las fuentes de trabajo que les corresponderían, además de depreciar los salarios, por ser mano de obra barata, este argumento resulta tremendamente impactante en una sociedad donde el desempleo alcanzaba 9%, con tendencia a agudizarse por una situación de crisis económica, al legalizarlos equipararan sus salarios y no perjudicaran a los nativos.

Votare en Contra, porque según los sindicatos los inmigrantes indocumentados constituyen una carga fiscal adicional para el Estado, al apropiarse de servicios públicos que no les corresponden, con lo cual también reducen las posibilidades de los trabajadores nacionales y legales.
Votare a Favor, porque los inmigrantes indocumentados ya pagan impuestos en las empresas donde trabajan, y no reciben los servicios que les corresponderían por su propia condición de ilegalidad.

Votare en Contra, porque según el Tea Party, hay que recuperar el control de nuestras fronteras, ya que por las fronteras ingresan elementos indeseables como terroristas, narcotraficantes o maleantes comunes

Votare a Favor, porque la legalización ayuda a identificar a aquellos que verdaderamente viene a trabajar para el bienestar de su familia, e identificar a los delincuentes y malvivientes.

Votare en Contra, porque según el Tea Party, la progresiva hispanización del sur del país, donde cada vez se habla más español, esto refleja una preocupación real del grupo "blanco", ya que la minoría hispana es la primer minoría, la comunidad más importante en peso específico, más aún que la negra y con gran posibilidad de organizarse como sector social de gran peso en el electorado, con reivindicaciones específicas.
Votare a Favor, porque la legalización de los indocumentados favorece a los sectores capitalistas hegemónicos y facilita el proceso de restructuración de una división capital-trabajo que contrarreste la tendencia a la baja de la ganancia, en un momento en que una nueva división internacional del trabajo se va haciendo necesaria.

Porque deben votar a favor
Según una investigación reciente, que debería tener implicaciones sobre el actual debate de una posible reforma futura de inmigración, la gran mayoría de los inmigrantes que obtuvieron su condición legal bajo la ley de Reforma de Ronald Reagan en 1986, habían mejorado su situación económica y laboral, en cinco años después de la legalización y en estos momentos (27 años después), el 50% de sus hijos, nacidos en el país tienen estudios universitarios. Es decir que no solo mejoraron su situación como consecuencia de pasar de inmigrantes no autorizados a ser legalizados, sino que la ley beneficio a todos los habitantes de los Estados Unidos, al aumentar el nivel profesional de la población, y este es el fin que debe tener en cuenta toda legislación de Reforma de Inmigración.

Quienes se oponen a la reforma ven en la recesión la razón perfecta para abogar por deportaciones masivas, acusando a los indocumentados de querer arrebatarle a los estadounidenses los escasos trabajos disponibles, pero hay economistas y académicos que, por el contrario, sostienen que legalizar la fuerza trabajadora sin documentos supone beneficios económicos para el país, no sólo por la recaudación de más impuestos, sino por el efecto dominó de mejorar las condiciones del resto de los trabajadores, y la ventaja que tiene hoy quien estudie esta nueva ley, es la experiencia, porque la ley firmada por Ronald Reagan resultó en mayores ingresos para los trabajadores legalizados, mayor consumo que benefició a la economía, y mayores impuestos al fisco en medio de la recesión de fines de los ochenta y principios de los noventa, y esa es la solución al problema actual.

No tengo dudas que, si la Casa Blanca y el Congreso logran la legalización de por al menos el 75% de los actuales once millones de indocumentados en Estados Unidos, resultaría en un estímulo económico para el fisco de 36.000 millones de dólares en ingresos personales; 5.000 millones de dólares en ingresos tributarios y en la creación de más de un millón de nuevos puestos de trabajos, y los nuevos inmigrantes legales proveerán un beneficio y la solución al Seguro Social con ingresos netos de 407.000 millones de dólares al sistema.

 
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