Cesar Leo Marcus

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El estrés y la percepción

Publicado: 01/06/2012 07:00

Percibir es interpretar el mundo que nos rodea... si lo interpretamos positivamente tendremos éxito, si lo interpretamos negativamente tendremos estrés. Analizamos el mundo a través de nuestros cinco sentidos, olfato, vista, tacto, gusto y oído, que son quienes nos proveen los datos del mundo exterior sin procesar, estos datos iniciales carecen por completo de significado, pero son interpretados por las conexiones cerebrales, integrando modelos la información sensorial con nuestros recuerdos, nuestras presunciones y nuestros ideales, todo ello con el fin de construir la percepción del mundo que nos rodea. Una persona que camina hacia nosotros no tiene ningún significado, si es una anciana simpática provocará ternura, si es un hombre con la cara semi-cubierta y las manos ocultas provocará temor, la ternura y/o el temor serán producidos por la percepción de lo ocurrido.

Ocho Tipos de percepción

  1. Visual, es aquella sensación resultante de un estimulo registrado por los ojos.
  2. Auditiva, son los estímulos auditivos asociándolos a experiencias previas.
  3. Tactil, es una función mental que nos permite identificar diferentes texturas.
  4. Gustativa, es la que nos ayuda a diferenciar los sabores como salados, dulces o amargos.
  5. Olfativa, identifica los diversos tipos de olores.
  6. Espacial, es el medio en el que nos movemos y transcurren nuestros movimientos, se logra unificando los cinco sentidos, fundamentalmente la vista, el oído y el tacto.
  7. Tiempo, analiza la línea temporal, donde un minuto, una hora o un día, tendrán diferentes longitudes temporales de acuerdo a nuestra actividad o percepción de la misma.
  8. Movimiento, es la percepción física por el cambio progresivo de la posición de un objeto en el espacio que se da en el transcurso del tiempo.

La percepción y la realidad

Primero analizamos toda la información que llega del exterior, facilitando su almacenamiento en la memoria, y luego planificamos acontecimientos futuros, de este modo reduciendo sorpresas. Estos dos procesos nos ayudan a crear un orden en todo el caudal de información recibido, y cambiar comportamientos y situaciones. Por supuesto que estos procesos estarán influenciados por la memoria, nuestros recuerdos relevantes jugaran una partida muy importante en la forma que percibiremos a las personas y las cosas. El conocimiento de cada individuo en general es distinto, por lo que en consecuencia, la percepción frente a un evento será distinta. Normalmente transformamos o alteramos la realidad agregando información que no viene con el estímulo, por ejemplo, no es lo mismo ver un ratón, una víbora, un gato o un perro, porque no estamos percibiendo únicamente al animal, sino que agregamos los recuerdos en donde participaron alguno de estos animales, positivos o negativos, vividos o relatados, reales o ficticios. En consecuencia, el acto de percibir al animal tiene un componente emocional que forma parte de nuestra percepción, pero que no está involucrado en el estímulo en sí mismo.

El estrés

Las formas de definir el estrés son muchas, pero todos coincidimos en que el estrés es la consecuencia de alguna acción, situación o evento que plantea demandas psicológicas externas. La etapa inicial del estrés es en el cerebro, con la percepción del suceso, situación o persona que cause este desequilibrio en la corteza cerebral, que es la encargada de los procesos mentales conscientes y de la conducta. Recordemos que la corteza cerebral controla al hipotálamo, que es la central del sistema endocrino jugando un papel importante en la respuesta al estrés. Las glándulas pituitarias y suprarrenales son parte del ejército que combate el estrés, por ejemplo, cuando la glándula pituitaria detecta que hay una situación de estrés, descarga en el torrente sanguíneo hormonas que preparan al cuerpo para adaptarse al ataque, aumentando el flujo sanguíneo y el ritmo respiratorio, y las glándulas suprarrenales se encargan de producir adrenalina y noradrenalina, que tienen efectos importantes en el aumento de la potencia del individuo, luego que la situación de estrés pasa, todo vuelve a la normalidad. Si esto ocurre esporádicamente el sistema no sufrirá y el cuerpo se recuperara, pero si continuamente estamos sometidos a estímulos que originan esta respuesta por tiempos prolongados, generaran resultados negativos para nuestro sistema inmunológico y nuestra salud física, provocando enfermedades como hipertensión, daños cardiovasculares, etc.

El estrés y la percepción "real"

Existen situaciones "normales" que provocan estrés, por ejemplo: el ruido, el calor, el frío, conducir en la autopista, llegar tarde a una cita, etc., pero la repercusión de estos casos "pasajeros" en nuestra vida es relativamente insignificante, existen situaciones con efectos un poco más dañinos, como los conflictos de pareja, los conflictos laborales, los apuros económicos, etc., y existen situaciones que realmente dañan nuestro sistema físico-emocional, como la muerte o enfermedad terminal de un ser querido, un accidente de transito, divorcio o separación, perdida de la vivienda y/o del trabajo, etc. La respuesta perceptiva al estrés es el esfuerzo de nuestra mente y cuerpo por adaptarse al cambio, o con más exactitud, el esfuerzo por mantener o recuperar el equilibrio emocional ante la nueva situación.

El estrés y la percepción "irreal"

Existe el estrés "fabricado" por nuestra percepción, que puede dañar tanto o más que el real, este es la idealización de una situación, o la interpretación errónea de un hecho. Esencialmente percibir es plantear hipótesis acerca del comportamiento de una persona o de una situación, y esto es porque uno de los principios de nuestra vida cotidiana es predecir conductas, pensamientos, sentimientos y reacciones de las demás personas, la incertidumbre produce efectos generalmente no deseables sobre el individuo, creando situaciones ambiguas, donde la percepción errada de una situación genera conflictos personales o laborales indeseables, y estos conflictos generan estrés.

Sin sorpresa no hay estrés

La percepción "real" o "irreal", como proceso psicológico, toma la información generada en nuestro cerebro, la organiza considerando nuestras creencias, valores, miedos, suposiciones, etc., y genera conductas, que pueden llevar al estrés. La solución es la creación de escenarios probables, con resultados positivos y/o negativos de situaciones de estrés, quitando el factor sorpresa, y resolviendo conflictos antes que se proyecten en la realidad, sin afectar la salud física-emocional de las personas involucradas. Aprendiendo a percibir el mundo que nos rodea... si lo interpretamos positivamente tendremos éxito, si lo interpretamos negativamente tendremos estrés...

 
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