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La pizzería: ¡A masaso limpio!

Publicado: 18/10/2012 16:54

pizzeria

Acabo de terminar mi pasada por Microteatro Miami, ayer en la noche ... ¡y hoy en la mañana ya siento nostalgia! ¡Los actores cuando hacemos teatro en general nos volvemos adictos! Y desde este último año que además estoy convertida en autora, todo es peor. La indagación y la explosión de mi creatividad necesita teatro. Pisar las tablas, ¡pero escribirlas más! Así que para matizar esta especie de melancolía por abstinencia escénica les escribo esta mini historia romántica.

En una pizzería Marco y Laura amasan para abrir en un rato. Es un restaurante de pizza casera lindo, pero humilde.

Marco: (Estirando la masa con fuerza, de pronto se queda estático.) ¡Lo tengo! ¡Esta vez sí lo tengo! ¡Definitivamente ya encontré el negocio! ¡Nos vamos a hacer millonarios!

Laura: ¡Qué iluso! Ya te dije que es millonario el que nace de padres ricos o con mentalidad y capacidad para hacer plata. Nosotros, (mientras amasa y corta tiritas de masa para que él arme panes de pizza caseros) ni una cosa, ni la otra.

Marco: ¡El pesimismo en personas impulsivas es una virtud! Y tu impulso diría es casi nulo.

Laura: No soportas que te dé mi opinión.

Marco: Si estas tan segura que me va a ir mal. No te voy a hacer partícipe.

Laura: ¿De qué se trata?

Marco: No te pienso decir.

Laura: ¡Me dices!

Marco: ¡El imperativismo en mujeres bellas es obediencia del hombre! Observa... (Le tira un bollito de masa).

Laura: ¿Qué haces?

Marco: Peleo.

Laura: (Le tira otro bollito de masa.) ¡Dime de una vez!

Marco: (Le tira uno más grande.) No.

Laura: (Divertida le tira dos bollitos.) ¡Estás loco!

Marco: ¡Ey! Qué buena puntería. ¡Ahora verás! (Le comienza a tirar bollos mas grandes).

De pronto se ven envueltos en un bombardeo de masa. Ella le estampa en la cara la masa de la pizza, vuela harina por toda la cocina, la masa va y viene. Las mesadas actúan de fortines. Ellos pelean a carcajadas. Cuando ya no hay más nada que arrojarse, Laura asoma la cabeza desde atrás de una heladera:

Laura: Si no me dices, tú limpias. Si me dices, limpio yo.

Marco: La curiosidad en las mujeres es capaz de que hagan cualquier cosa.

Laura: Entonces... ¿me dices o no?

Marco: ¿Te divertiste recién?

Laura: ¡Sí, mucho!

Marco: ¡Ese es mi negocio! Después de la hora de la cena el restaurante se va a convertir en un espacio de guerra. ¡Dos equipos, a masaso limpio! Y es justamente eso, jugar como niños. El equipo que gana se lleva pizza gratis. Esto nos va a traer mucha gente.

Laura: Es... es ... ¡brillante! A todos nos gusta hacer combates de comida.

Marco: ¡Es genial! Vas a ver como en unos días la pizzería se pone así (hace un puño con su mano).

Laura: ¿Ves?... ¿ves que no soy pesimista? En esto estoy contigo (mientras se sacude harina de su pelo).

Marco: Gracias, sé que esta idea va a funcionar.

Laura: (Comenzando a limpiar.) ¿Sabes? Debo reconocer que en algún punto envidio tus ideas.

Marco: ¡Lo sé! ¡Soy muy creativo! ¿Y sabes qué? Como no quiero que tengas que limpiar, se me ocurrió otra idea, el equipo que pierde... ¡limpia!

Laura: Mmm... eso si que no creo que funcione.

Marco: Bueno, no te preocupes, si no funciona lo hago yo. Y cuando tengamos mucho dinero y nuestra Pizza-MasaWar por el mundo... ¡no vas a fregar nunca más!

Laura: ¡Pizza-MasaWar! (Muerta de risa.) Te amo tanto. (Corre a besarlo.)

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