Brendaliz Aviles

Recibir actualizaciones de Brendaliz Aviles
 

La verdad frente a tus ojos y, ¿no la ves?

Publicado: 02/11/2012 10:02

como ver dios

Rocky nació de una gata del vecindario. Mi hermana le puso ese nombre porque tenía sus pelitos parados y una carita muy bonita. Aunque no era nuestro, finalmente le tomamos afecto. Era intrépido, dormilón y holgazán. Nos parecía un gato muy peculiar, por tal razón, lo alimentábamos. Ha pasado el tiempo y Rocky ha ido creciendo. Con el pasar de los meses sospechamos que estaba enamorado porque salía por las noches y regresaba en las mañanas. Mi hermana bromeando le decía: "¡Rocky, esa gata no te conviene, déjala!". Y todos comenzábamos a reír.

Lo interesante del caso es que en una ocasión, Rocky desapareció por varios días. No nos habíamos percatado que había subido de peso últimamente y que de la noche a la mañana se veía más delgadito. Tampoco habíamos caído en cuenta de que cuidaba a unos nuevos gatitos, pero asumimos que él era el padre de esos gatitos y que estaba tomando su rol. Yo pensaba que se veía tan maternal porque sus gatos se cobijaban en su regazo. La sorpresa fue descubrir que Rocky, no era Rocky, que debimos llamarle Roxy, pues era gatita. Sólo lo descubrimos cuando la vimos amamantando a sus gatos. El shock fue tremendo y todavía es la hora que no me acostumbro a verla como gata. Pero recordar este incidente siempre nos causa mucha gracia. A pesar de ese descubrimiento, por costumbre y porque ella responde a ese nombre, le seguimos llamando Rocky.

En estos momentos debes estarte preguntando por qué razón he titulado este escrito "La verdad frente a tus ojos" y ahora daré respuesta a tu pregunta. Meditando en las grandezas de Dios me he dado cuenta que muchas personas tienen y pueden recibir a Dios en su corazón, pero teniendo la verdad ante sus ojos, no lo aceptan. Buscan pruebas, llegan a conclusiones, pero no se detienen a observar las grandezas que evidencian su poder y su existencia.

Para mí, Dios es más real que el aire que respiro. El viento sopla y yo sólo puedo sentirlo, pero no verlo. A Dios, no lo veo por el momento tangiblemente, sin embargo, cuando pienso en toda mi vida, lo he visto obrar de tantas maneras que sé que si sigo con vida es realmente porque él ha estado cuidado y vigilando cada etapa de mi vida. Si he podido superar el dolor, los fracasos, las decepciones y las cosas que he sentido como tragedias en mi vida, es sólo porque él me ha ayudado a levantar y me ha impulsado a seguir adelante.

Si hubiéramos prestado atención con detenimiento, nos hubiéramos dado cuenta de que Rocky no era gato, sino una linda gatita. Pero aunque nosotros no nos percatamos, el hecho de que nosotros la viéramos como gato, no significaba que ella hubiera dejado de ser gata. Muchas personas al ver la maldad que existe en el mundo o las tragedias que acontecen porque muchos en nombre de Dios han denigrado su nombre, dudan de su existencia o le echan la culpa de los desastres del mundo.

Pero la realidad es que, sin importar lo que pensemos, él sigue siendo Dios. Si lo creemos o no será nuestro asunto, pero cuando yo miro ese cielo hermoso, cuando observo el colorido grandioso de la creación, sé que estuvo ahí envuelta la mano del "Gran Artista". Cuando veo a una mujer embarazada, el milagro de la vida surgir en ella, el fruto del amor de la unión de dos personas que se aman, sé también que ahí está el toque de Dios.

Definitivamente Dios es la verdad más grande que ha impactado mi alma y ha hecho latir mi corazón de forma diferente. Y ese es el tipo de amor el que te invito a conocer, un amor y una gracia infinita e ilimitada. Acceso a una comunión con un buen Padre que te ama porque eres su hijo y que desea siempre lo mejor para ti.

Hoy te invito a que analices y reacciones porque siempre has tenido la verdad frente a tus ojos, pero quizás no te has dado cuenta. Hoy se te da la oportunidad de explorar nuevos horizontes y vivir nuevas aventuras con Dios tomado de tu mano.

¿Qué te pareció este blog?
Mira qué opinan otros y deja tu comentario aquí


TAMBIÉN VE:

GALERÍA RELACIONADA:

Loading Slideshow...
  • <strong>Por Ofelia Perez</strong> Para meditar no hay que ser budista, hindú, musulmán, cristiano, trascendental, yoga, místico ni extraterrestre. Aunque hay tantos sistemas de meditación como creencias, la meditación puede ser una práctica sencilla, en silencio contigo misma, sin connotaciones extrañas ni temibles.

  • Meditación es estar contigo misma en silencio durante al menos 20 minutos, sin pensar ni permitir pensamientos revoloteando en tu mente. Son 20 minutos donde lo único que quieres es no decir ni pensar nada, ni obligarte a resolver nada. Es tu momento de soltar todo lo que tiene tu mente tan ocupada que no puedes discernir con claridad.

  • A mí me han dado resultado tres formas de meditación. Esta es la más sencilla: Si vas a estar pendiente de que se cumplan los 20 minutos, mejor usa un minutero para que no ocupes tu mente en eso. Entonces recuerda una palabra que te represente paz y felicidad. Cierra los ojos y relájate, dejando ir tus pensamientos sin luchar contra ellos ni ponerte tensa. Cada vez que te llegue un pensamiento, repite esa palabra.

  • La segunda técnica de meditación que uso es la que llama el Dr. Wayne Dyer, "Meditación Japa". Consiste en respirar hondo y repetir la letra "A" tres veces al empezar, y mientras te relajas y despejas tus pensamientos. Puedes también decirte afirmaciones positivas sobre ti y sobre tus situaciones, y repetir la "A", aplicando diferentes intensidades de emociones. ¿Por qué la "A"? Porque es la letra que usamos para expresar emociones y se relaciona con el sonido del nombre de Dios y la máxima deidad en otros idiomas y religiones.

  • La tercera técnica, también promovida por el Dr. Dyer en su libro "Getting into the Gap", se basa en acceder mentalmente los espacios entre las palabras. La teoría es que cuando sumergimos nuestra atención en esos espacios entre palabras, podemos integrarnos a nuestro ser interior y encontrar respuestas a la vida y sus retos. Antes de meditar, busca o construye una afirmación positiva, una oración o un verso bíblico. Cierra los ojos y después de respirar tres veces, visualiza, palabra por palabra, que la vas escribiendo en tu mente. Cuando escribas la segunda palabra, concentra tu atención en el espacio entre esta y la palabra anterior. Haz lo mismo, palabra por palabra, con toda la afirmación, hasta que llegues al último espacio entre las palabras.

  • La meditación en general está reconocida como parte de la medicina complementaria. Se ha probado que... 1. Baja la presión arterial. 2. Normaliza los latidos del corazón. 3. Reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés. 4. Aumenta la agudeza y la claridad mental. 5. Aumenta el relajamiento. 6. Ayuda a los pacientes de asma, ADHD, traumas, depresión, fobias, Alzheimer y cáncer, entre otros. 7. Reduce la ansiedad. 8. Aumenta la capacidad de resolver las situaciones.

  • Yo no puedo explicar por qué, cuando medito, las tareas del día y las personas con quienes me relaciono fluyen fácilmente y todo cae en su lugar con un esfuerzo menor. Hasta parezco atraer a mi vida mejores situaciones. ¿Te parece tan difícil dedicarte a ti misma 20 minutos de paz al comenzar el día? El resultado puede hacerte muy feliz.

 

Seguir a Brendaliz Aviles en Twitter: www.twitter.com/BrendalizAviles

SIGUE VOCES