B A Paramadvaiti Swami

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Preparémonos para el momento de la muerte

Publicado: 13/02/2013 21:08

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Para el que nace la muerte es segura; y para el que ha muerto el nacimiento es seguro. Por lo tanto, no debes lamentarte en el inevitable desempeño de tu deber: Bhagavad Gita, 2-27

Aunque la mayoría de la gente tiene mucho miedo a la muerte, en realidad uno debería tenerle más miedo a su próximo nacimiento, porque la muerte no es nada más que un cambio de cuerpo. Este cuerpo que actualmente tenemos es el resultado de nuestras acciones en vidas pasadas, lo que quiere decir que todo lo que hagamos en esta vida determina nuestro próximo cuerpo. De modo que todo corazón que hayamos afligido o todo dolor que hayamos causado a otros seres, regresará hacia nosotros en igual o mayor proporción, según el grado de la ofensa.

Únicamente la misericordia o la Amnistía Espiritual podrá intervenir a nuestro favor, pero para apelar a ella debemos desarrollar humildad y sentirnos arrepentidos por nuestros errores. Si permanecemos orgullosos hasta el momento de la muerte, no nos quedará más remedio que pagar en carne propia lo que les hicimos a los demás, incluyendo a los animales que nos comimos. Quienes han vivido con la mentalidad de que "todo lo que nada, corre o vuela va a mi cazuela" enfrentarán una mala sorpresa.

Podemos comparar la muerte con el máximo y último examen de nuestra vida. En el momento de abandonar este cuerpo vamos a recordar todos los actos de nuestra vida en forma tan veloz como si se tratara de una película acelerada, sobre todo los más importantes, y vamos a desarrollar ciertos apegos o temores debido a estos recuerdos. Y aquello que predomine en nuestra conciencia será el aspecto principal que defina la dirección que vamos a tomar.

Las Escrituras Védicas nos informan que las personas que han abusado de su cuerpo (los que mueren intoxicados, por suicidio, en condiciones violentas o que son muy pecaminosos) perderán temporalmente su derecho a tener un cuerpo burdo físico y tendrán que deambular como fantasmas lamentándose por el cuerpo que perdieron, por sus pertenencias, por su familia, etcétera.

Para ayudar a nuestros familiares o conocidos que se encuentran sufriendo por haber perdido el derecho a tener un cuerpo material burdo, uno puede preparar una ofrenda de comida santificada (Maha Prashadam) y ofrecerla ante una foto de su difunto, cantando los Santos Nombres de Dios. El mantra más recomendado para esta conexión es: om namo bhagavate narasimhaya; y además, el mantra de la Amnistía Espiritual, el maha mantra:

Hare Krishna Hare Krishna
Krishna Krishna Hare Hare
Hare Rama Hare Rama
Rama Rama Hare Hare

En uno de los textos básicos de la Ciencia Espiritual, El Bhagavad Gita (8-10), Sri Krishna (Dios) dice: "Aquel que, en el momento de la muerte, fije su aire vital entre las cejas y, por la fuerza del yoga, con una mente recta, se dedique a recordar al Señor Supremo con toda devoción, ciertamente que llegará a la Suprema Personalidad de Dios". Pero pensar en Dios al momento de la muerte depende directamente de la misericordia del Señor; por consiguiente debemos ocuparnos toda la vida en cómo conseguir esta misericordia.

Nuestro comportamiento y conducta deben regirse por ser muy agradecidos con Dios y muy compasivos con las personas que sufren. Debemos llevar una dieta vegetariana y de preferencia comer sólo alimentos ofrecidos al Señor. Debemos cuidar a las personas que están bajo nuestra responsabilidad con toda sinceridad y sin traición. No debemos consumir ningún tipo de embriagantes, intoxicantes o drogas que alteren nuestra conciencia.

Debemos comprender que en este mundo nada nos pertenece, ni siquiera este cuerpo que tenemos, pues sólo nos ha sido prestado para examinar nuestra conducta o el nivel de conciencia que hemos alcanzado.

Quienes abandonen este mundo con deseos materiales volverán a nacer aquí para seguir disfrutando y sufriendo. Por eso, uno debería vivir en todo momento en Conciencia de Dios para dejar este cuerpo en cualquier instante e ir directamente a la Morada Espiritual.

El libre albedrío o la sagrada libertad, es el regalo más grande que Dios nos ha dado, y por ello Él desea que le entreguemos ese Amor que Él mismo inspiró en nuestros corazones y que al mismo tiempo sintamos el Amor Universal hacia todos los seres. En las Escrituras Sagradas de la India a eso se llama: dharma, deberes prescritos o religiosos.

Lo que muchas personas no pueden entender es que una vida que sigue los principios espirituales es una vida más feliz y satisfactoria que una vida pecaminosa. Lo más importante es que debemos entender que somos servidores de la Verdad, y que no debemos actuar con el deseo de ser servidos o de explotar a los demás. Servir a Dios y a Sus devotos es la máxima perfección de la vida. Esa es la misión de nuestra vida y, si usted lo desea, este servicio podría continuar hasta la eternidad.

Cuando uno está muy viejo y enfermo debe intensificar la oración. Lamentarse no es una buena actitud. Uno no se debe quejar, sino más bien, debe aceptar este proceso que le conduce hacia al último examen de esta vida.

En los hospitales de la India, situados en sitios sagrados como Varanasi, muchas personas que sienten la llegada de la muerte se dedican a la meditación y a la oración y reducen su comida a tomar sólo agua. De cualquier manera uno debe estar bien preparado para el momento de la muerte porque de esta preparación depende el beneficio de lograr el júbilo y avance espiritual o un triste fracaso por no haber aprovechado este cuerpo humano adecuadamente. La reencarnación abre las puertas hacia estas infinitas oportunidades, pero su propósito es únicamente permitirnos llegar a Dios.

Quienes están convencidos de que todo acaba con la muerte, han sido mal guiadas por su propio egoísmo, por la sociedad de consumo y por su falta de humildad. Quien no agradece lo que Dios y la Madre Naturaleza han hecho por nosotros, carece de buena fortuna. Por ello, cantemos siempre los mantras sagrados como el maha mantra que significa: "¡Oh, mi Señor déjame ser un instrumento de tu Amor!" ¡Y seamos felices!

Pacto Mundial Consciente
Swami BA Paramadvaiti

 
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