No te tomes nada personal
Para la mayoría de personas lo que los demás hagan o digan cuenta e influye en sus vidas de una manera directa y en algunos casos trascendentalmente. Es algo así como tener una cuenta en el banco en la que todos pueden depositar y está en nosotros si eso que nos depositan aumenta nuestros ahorros (eleva el autoestima, estado de ánimo, confianza, motivación) o los disminuye (nos desgasta provocando constantes reacciones irritables). Todo depende de las palabras que recibimos de quienes nos rodean y de las situaciones que se nos presentan diariamente. Incluso, de la importancia que le damos a nuestros propios pensamientos. Nos pasamos la mayor parte de nuestra vida, sintiéndonos ofendidos por lo que alguien nos dijo, nos hizo, o pensó de nosotros y todo porque elegimos darle poder a los demás. Así de simple, no hay más.