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  <title>Julio Benitez</title>
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  <updated>2013-05-21T10:19:12-04:00</updated>
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    <name>Julio Benitez</name>
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  <rights>Copyright 2008, HuffingtonPost.com, Inc.</rights>
  <subtitle>HuffingtonPost Blogger Feed for Julio Benitez</subtitle>
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    <title>La madre del reverendo Luis León</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2612806</id>
    <published>2013-02-03T20:41:42-05:00</published>
    <updated>2013-04-05T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[

Mi kindergarden o kínder adonde enseñaba la madre del reverendo que bendijo la segunda toma de posesión de Obama fue una experiencia increíble. Allí nos sumergimos en el mundo de los juegos, de la educación bilingüe y la experiencia de esa cultura que terminó siendo la de mi patria adoptiva.]]></summary>
    <author>
        <name>Julio Benitez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/julio-benitez/</uri>
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    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/julio-benitez/"><![CDATA[Ah&iacute; est&aacute; la foto de Luis Le&oacute;n, pastor latino, cubano y guantanamero.  Luego viene la televisi&oacute;n y la bendici&oacute;n de un nuevo per&iacute;odo de Obama. No voy a decir que su cara me parece conocida porque ser&iacute;a una gran mentira. Sin embargo, pude hab&eacute;rmelo encontrado cuando un poco m&aacute;s grande que yo, s&oacute;lo unos dos a&ntilde;os, tal vez corri&oacute; o se movi&oacute; en un pasillo, en el patio de juegos o a la entrada del edificio adonde estudi&eacute; mis primeras letras.<br />
<br />
<img alt="lamadre2" src="http://i.huffpost.com/gen/972462/thumbs/r-LAMADRE2-large570.jpg?6" /><br />
<br />
Pero debo atenerme a la verdad y confesar que no s&eacute;  si Le&oacute;n  estuvo registrado all&iacute; cuando yo comenzaba cada d&iacute;a luego que el microb&uacute;s de los ni&ntilde;os de clase media o tal vez pobres con alg&uacute;n recurso nos desembarcaba en el colegio americano, como le dec&iacute;an todos a Sarah Ashurt School, una instituci&oacute;n fundada a finales del siglo XIX  por norteamericanos necesitados de evangelizar y ofrecer a los hijos de americanos una instituci&oacute;n a su semejanza y que hoy es un plantel de secundaria erigido la peque&ntilde;a iglesia  episcopal construida detr&aacute;s de la escuela y a la que asist&iacute;amos todos los estudiantes aunque no fuera nuestra propia religi&oacute;n porque nos dec&iacute;an que all&iacute; estaba la casa de Dios no importara si eras jud&iacute;o, cat&oacute;lico o evang&eacute;lico. Y yo sent&iacute; ese respeto y ese amor sin prejuicios mientras estudi&eacute; all&iacute; hasta que la escuela fue intervenida.<br />
<br />
Me siento un momento y contemplo una vieja foto adonde me veo uniformado con una de mis maestras, de la cual no me acuerdo el nombre y algunos rostros se tornan familiares, el chino Mu&ntilde;oa, Teresita, Eunice y  otros que mejor digo, quiz&aacute; mi edad, no recuerdo sus patron&iacute;micos. Y vuelvo entonces a aquel primer a&ntilde;o cuando mi mam&aacute; dijo que val&iacute;a la pena porque iba a asistir al mejor colegio del pueblo y aprender ingl&eacute;s. Y ten&iacute;a raz&oacute;n. Todos mis compa&ntilde;eros de aquellos primeros tiempos en el aula se graduaron de la universidad.<br />
<br />
Todav&iacute;a recuerdo a Miss Clancy, la directora,  con su perrote grande viviendo ah&iacute; mismo en la escuela y comprendo ahora como maestro que debi&oacute; llevar una vida muy modesta aunque manten&iacute;a aquel lugar limpio, lleno de alegr&iacute;a y con un incre&iacute;ble deseo de aprender en cada esquina y sobre todo orgullo, el orgullo que jam&aacute;s experiment&eacute; en otra escuela adonde estuve matriculado.<br />
<br />
Mi kindergarden o k&iacute;nder adonde ense&ntilde;aba la madre del reverendo que bendijo la segunda toma de posesi&oacute;n de Obama fue una experiencia incre&iacute;ble. All&iacute; nos sumergimos en el mundo de los juegos, de la educaci&oacute;n biling&uuml;e y la experiencia de esa cultura que termin&oacute; siendo la de mi patria adoptiva. Gracias a Concha Palomares y todo parece indicar que Lauradis M. Cardet ompart&iacute;a junto a ella, el sal&oacute;n de clases, aprend&iacute; qui&eacute;n era Santa Claus, las canciones navide&ntilde;as en ingl&eacute;s, las cosas que enriquecieron mi vida junto al respeto que se desbordaba por nuestras propias tradiciones.<br />
<br />
&iquest;Qui&eacute;n fue esa mujer llamada Concepci&oacute;n Palomares y que iniciaba el ciclo de Kindergarden o pre-escolar al frente de muchos ni&ntilde;os como yo en eso que llamaban todos en Guant&aacute;namo, el Colegio americano? Ser&iacute;a una gran mentira si dijera que me acuerdo de ella f&iacute;sicamente. He logrado mirar algunas fotos y por mucho que trato no hay forma que cincuenta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s logre visualizarla.  Esas extra&ntilde;as jugarretas de la memoria.<br />
<br />
<img alt="lamadre" src="http://i.huffpost.com/gen/972459/thumbs/r-LAMADRE-large570.jpg?6" /><br />
<br />
Dicen que detr&aacute;s de todo hombre grande hay una mujer y que una madre no s&oacute;lo nos da la vida sino que inspira lo mejor de cada uno de nosotros. Mi prima &Aacute;ngeles que fue tambi&eacute;n su estudiante le amerita el hecho de que su hermana Ada decidiera seguir en aquella escuela. La una es hoy una exconsejera y maestra retirada de Los &Aacute;ngeles, la otra es arquitecta de la ciudad m&aacute;s grande del oeste americano.<br />
<br />
 El tiempo nos hace mirar al pasado con la &oacute;ptica de los sentimientos.  Hace m&aacute;s de cincuenta y cinco a&ntilde;os yo estaba en mi escuela, en pre-escolar.  M&aacute;s de uno nos dice que Concha Palomares inspiraba respeto,  que nos ense&ntilde;aba las maneras y los juegos apropiados para nuestra edad. Durante a&ntilde;os estuvo all&iacute; junto a los que ven&iacute;an del nursery o  que como yo confrontaban sus primeras experiencias junto a otros ni&ntilde;os en un aula. <br />
<br />
El reverendo Luis Le&oacute;n sali&oacute; de Cuba como Peter Pan. Me imagino cu&aacute;n dif&iacute;cil fue para ella dejar a su hijo abandonar el pa&iacute;s solo. Como otro padres fue guiada por aquella ola de terror, tal vez inducida tal vez real que inspir&oacute; en muchos un terror por un gobierno  del que se dijo arrebatar&iacute;a la patria potestad de los menores y destruir&iacute;a la espiritualidad de sus hijos.<br />
<br />
La familia se reuni&oacute; no mucho tiempo despu&eacute;s y entonces buscando un cabo por ac&aacute; y otra nota por all&aacute; me top&eacute; con un sitio de internet que nos une y que est&aacute; dedicado a los antiguos estudiantes del colegio americano. La madre del reverendo se encuentra en una foto. La mujer que junto a su otra colega me inspir&oacute; el amor por la escuela, por las cosas diferentes, por el ingl&eacute;s y por tantas otras experiencias aparece all&iacute; en un par de fotos que he podido copiar.<br />
<br />
No exagero cuando digo que esa mujer de car&aacute;cter firme y dulzura para hacer de su clase un hogar debi&oacute; ense&ntilde;ar mucho al reverendo que bendice presidentes y como yo naci&oacute; en una ciudad del Alto Oriente cubano y que se llama Guant&aacute;namo o Entre R&iacute;os en lengua ind&iacute;gena. All&iacute; mi primera maestra regalaba el amor que lleg&oacute; como bendici&oacute;n a nuestro presidente.]]></content>
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    <title>Richard Blanco, la nueva cara de EE.UU.</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://voces.huffingtonpost.com/julio-benitez/richard-blanco_b_2523641.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2013:/theblog//3.2523641</id>
    <published>2013-01-21T23:52:18-05:00</published>
    <updated>2013-03-23T05:12:01-04:00</updated>
    <summary><![CDATA[Estados Unidos está cambiando y eso lo han podido constatar muchos escépticos, conservadores y seguidores del orden establecido en esta gran nación, mayormente de origen europeo y anglosajón. Hoy las caras que componen el país son variadas y las voces, incluidas las de los antiguos discriminados sean afroamericanos, latinos, asiáticos e incluso gays y mujeres cobran una dimensión inusitada en el panorama político y cultural de esta nación.]]></summary>
    <author>
        <name>Julio Benitez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/julio-benitez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/julio-benitez/"><![CDATA[Estados Unidos est&aacute; cambiando y eso lo han podido constatar muchos esc&eacute;pticos, conservadores y seguidores del orden establecido en esta gran naci&oacute;n, mayormente de origen europeo y anglosaj&oacute;n. Hoy las caras que componen el pa&iacute;s son variadas y las voces, incluidas las de los antiguos discriminados sean afroamericanos, latinos, asi&aacute;ticos e incluso gays y mujeres cobran una dimensi&oacute;n inusitada en el panorama pol&iacute;tico y cultural de esta naci&oacute;n.<br />
<br />
Richard Blanco, un poeta pr&aacute;cticamente desconocido entre muchos de nosotros representa ese fen&oacute;meno de la multiculturalidad en este mundo adonde las expresiones ya no se remiten solamente a la llamada cultura blanca y afro-descendiente. Ya sabemos que existe una literatura chicana y cubano-americana, dominicana que han incluso alcanzado cuando se expresan en ingl&eacute;s los reconocimientos m&aacute;ximos de la literatura, incluido el Pulitzer. <br />
<br />
Y en ese mundo tan cambiante en el que se inserta tambi&eacute;n una expresi&oacute;n en espa&ntilde;ol que sobrevive a los embates de la transculturaci&oacute;n, una figura como la de Richard Blanco, cubano, gay y anti-conservador no resulta para nada una excepci&oacute;n. No es extra&ntilde;o que <em>The Boston Globe</em> considere que su presentaci&oacute;n en la inauguraci&oacute;n presidencial sea el resultado de un nuevo rostro conformado por la coalici&oacute;n que permiti&oacute; al presidente Obama ganar un segundo per&iacute;odo.<br />
<br />
Seg&uacute;n la revista <em>Times</em> su libro de poes&iacute;a <strong>Looking for the Gulf Motel</strong> es evocaci&oacute;n ponzo&ntilde;oza de la familia. Y la raz&oacute;n parte de su posici&oacute;n curiosamente discrepante con la cara conocida  del llamado " exilio cubano".<br />
<br />
Descrito por &eacute;l mismo como alguien que se fabric&oacute; en Cuba, naci&oacute; en Espa&ntilde;a y se convirti&oacute; a la poes&iacute;a y se form&oacute; profesionalmente en Estados Unidos, alcanza en su obra un cl&iacute;max de rebeld&iacute;a contra los valores tradicionales de muchos emigrantes provenientes de ese pa&iacute;s. Su propio inter&eacute;s en visitar la isla, de hecho ha estado all&iacute; varias veces, as&iacute; como su ir&oacute;nica descripci&oacute;n del excesivo estatismo conservador de los m&aacute;s viejos, lo ha llevado a buscar refugio en el ambiente rural de Maine y por otro lado un silencio envidioso y maligno por parte de quienes deb&iacute;an sentirse orgulloso del hombre que representar&aacute; la poes&iacute;a en un momento clave de nuestra historia, no han logrado empa&ntilde;ar su creaci&oacute;n.<br />
<br />
Autor de cuatro libros, t&iacute;pico representante de la poes&iacute;a patrocinada por las universidades ha encontrado en el ojo cr&iacute;tico la explicaci&oacute;n de porqu&eacute; de su selecci&oacute;n. Agarrado por sorpresa, pens&eacute; que se trataba de alguien s&oacute;lo escogido por la conveniencia pol&iacute;tica de la situaci&oacute;n. Sin embargo, la posibilidad de leer algunos de sus poemas me ha convencido de que los mismos se insertan en lo mejor de la contemporaneidad as&iacute; como en las ra&iacute;ces hispanas y cubanas de donde procede.<br />
<br />
En su sitio de internet &eacute;l describe el poemario final como uno adonde su identidad cultural y sexual, la vida de la ni&ntilde;ez, la relaci&oacute;n padre-hijo, as&iacute; como el recuerdo de su madre moldeada por exilio se une a los temas recurrentes  de su poes&iacute;a sobre la muerte del padre y otros familiares.<br />
<br />
El poema que da t&iacute;tulo a Looking for the Gulf Motel es muy intenso al captar la imagen de la memoria y la nostalgia. Los momentos de esos emigrantes de vacaciones con poco dinero, muchos panes cubanos,  puerco asado y una cafetera expreso a falta de dinero para comer en restaurantes es gr&aacute;fico y en cierto conmovedor. La b&uacute;squeda de ese pasado retorna ya al final cuando nos menciona los nuevos entornos llenos de condominios y hoteles adonde &eacute;l pretende que "nada se ha perdido."<br />
<br />
<strong>Unspoken Elegy for T&iacute;a Chucha</strong> es un poema a la pariente que se ama y que en t&eacute;rminos de la cultura hispana forma parte de nosotros no como familia extendida sino como familia en s&iacute;. Sobresale el uso del espa&ntilde;ol que sirve para dar sabor a ese momento que para Blanco parece tan importante. No es la t&iacute;a, la mujer rica, la cubana emigrante que ha logrado un est&aacute;ndar econ&oacute;mico elevado. Lo sabemos por su propia habitaci&oacute;n un efficency que es un simple local adaptado para rentar a personas con pocos ingresos. No hay como en la mayor&iacute;a de los versos consultados el inter&eacute;s por la rima. A veces y aqu&iacute; no es lo contrario, este autor se decide por una especie de prosa po&eacute;tica y el verso conversacional y anecd&oacute;tico con la melancol&iacute;a de un poeta capaz de atrapar los momentos con  imaginer&iacute;a propia.<br />
<br />
Su segundo libro <strong>Directions for the Beach of the Dead</strong> parece resaltar un inter&eacute;s por universalizar sus experiencias aunque en un poema adonde habla de ir a Malta, nos sugiere que pudiera ense&ntilde;ar ingl&eacute;s con "acento en espa&ntilde;ol".  Quiz&aacute; el poema m&aacute;s inherente a sus or&iacute;genes es "<em>Mexican Almuerzo en New England</em>" adonde &eacute;l mismo confiesa que alejado de Miami sent&iacute;a una profunda nostalgia mientras ense&ntilde;aba unos cursos de escritura creativa. Encontr&oacute; en Hartford, Connecticut, una familia mexicana que lo recibi&oacute; como un hijo y de ah&iacute; nace ese poema adonde no se limita a lo cubano, sino que el espa&ntilde;ol que matiza el mismo nos recuerda la regi&oacute;n angelina adonde tanto hermano azteca se ha asentado. Ejemplo de lo anterior lo podemos ver en el contraste cultural y en vocablos por nosotros conocidos pero que probablemente le produjeron a un hombre crecido en Miami un cierto encantamiento. <br />
<br />
As&iacute; las palabras corren mezclando esas dos culturas que se han rechazado y acercado en la relaci&oacute;n de odio y amor que representa la hispanidad en el contexto norteamericano.<br />
<br />
El primero de sus cuatro libros es <strong>City of a Hundred Fires</strong> (La ciudad de Cienfuegos) lugar natal de sus padres cubanos. Me llaman poderosamente la atenci&oacute;n lo que &eacute;l confiesa como una cr&oacute;nica de su m&iacute;tica pr&aacute;ctica y adonde se encuentra con su familia y nacimiento en contraste con las fotos en blanco y negro de su pasado y sus or&iacute;genes.<br />
<br />
El poema "Am&eacute;rica" es un ejemplo concreto con im&aacute;genes precisas de los contrastes culturales del emigrado que se aferra a sus or&iacute;genes. Dividido en secciones en las cuales el proceso de acercamiento al nuevo mundo es se&ntilde;alado por la ignorancia de alimentos y costumbres. Para &eacute;l como cubano,  el puerco estaba presente en todas las celebraciones, incluyendo el Thanskgiving. La burla al exiliado extremista es tambi&eacute;n un elemento recurrente de esta composici&oacute;n. Los ojos del ni&ntilde;o que habla ingl&eacute;s frente los padres que desconocen las bases de la naci&oacute;n americana est&aacute;n tambi&eacute;n presentes con el sabor de Spanglish que acompa&ntilde;an sus secciones y el vocabulario urbano.<br />
<br />
En "Am&eacute;rica", est&aacute;n los conflictos &eacute;tnicos. As&iacute; lo expresa cuando se&ntilde;ala la alienaci&oacute;n de f&iacute;sicos y denominaciones. No es lo blanco arquet&iacute;pico de Estados Unidos lo que caracteriza su familia y as&iacute; nos habla de la carencia de ni&ntilde;as rubias y el contraste de Greg, Peter, Marsha frente a los para nosotros t&iacute;picos L&aacute;zaros, Mercedes o Guadalupe. Punto interesante se presenta en el momento de "asimilaci&oacute;n" gracias a una explicaci&oacute;n a la abuela de lo que fueron los peregrinos y la celebraci&oacute;n y as&iacute; se decidir&iacute;a que junto al t&iacute;pico puerco cubano estar&iacute;a en el Thanskgiving, por primera vez el pavo y los dulces norteamericanos.<br />
<br />
Un poema profundamente cubano es "Mango, Number 61" adonde el autor enfrenta con fuerza l&uacute;dica una tradici&oacute;n nacional que se mueve alrededor de la charada, objeto de adivinaciones y juego, visto en Cuba como algo prohibido pero que ha sobrevivido todos los embates del nuevo orden socialista.  Es de cierto modo un homenaje a su madre, as&iacute; nos los confiesa, porque ella fue listera de bolita que es la persona encargada de apuntar en el barrio las apuestas y que conoce de memoria el significado de cada n&uacute;mero. Para comprender la esencia de ese poema que parece poes&iacute;a conversacional hay que conocer esa numerolog&iacute;a que tiene que ver con adivinaciones y una vida ligada a una herencia combinada de la sabidur&iacute;a china y espa&ntilde;ola con el propio ingenio criollo que ha echado ra&iacute;ces en Miami, a pesar de lo extra&ntilde;o que pueda parecer.<br />
<br />
He llegado a la conclusi&oacute;n de que poetas como Richard Blanco no s&oacute;lo representan la nueva Am&eacute;rica sino que comparto la opini&oacute;n de <em>Times</em> respecto a la diversidad del cubano-americano de hoy en d&iacute;a. En ese primer poemario hay incluso biling&uuml;ismo puro como en el poema "Varadero" adonde describe maravillado su contacto con un sitio verdaderamente hermoso de la naturaleza cubana que &eacute;l decidi&oacute; visitar.<br />
<br />
Por &uacute;ltimo, no importa que haya otros poetas significativos para recitar en la inauguraci&oacute;n presidencial. Muchos de ellos pudieron haber sido seleccionados para leer en la Casa Blanca pero la fuerza emotiva, la facilidad para recrear con el verso los momentos importantes de la vida humana desde una perspectiva &eacute;tnica y a la vez universal, ubican a Blanco como un poeta representativo de una generaci&oacute;n de cubanos e hispanos que expresan la nueva po&eacute;tica de esta naci&oacute;n.<br />
<br />
Precisamente en City of a Hundred Fires,este autor quien aparece en innumerables publicaciones y antolog&iacute;as,  inspira a Sandra Cisneros, una de las voces m&aacute;s significativas de la comunidad de origen hispano en este pa&iacute;s, al referirse a "La Ciudad de Cienfuegos".<br />
<br />
<blockquote>"Qu&eacute; delicia son estos poemas llenos de anhelos,  como una foto vieja, un &iacute;dolo de santo desgastado por un creyente, un bolero en la radio en una larga noche de lluvia. No hay forma de explicarlo. Me emocionan."</blockquote>]]></content>
    <link href="http://i.huffpost.com/gen/947361/thumbs/s-RICHARD-BLANCO-mini.jpg" type="image/jpeg" rel="enclosure"/>
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    <title>El hombre que amaba los perros: Una trilogía de utopías fallidas</title>
    <link rel="alternate" type="text/html" href="http://voces.huffingtonpost.com/julio-benitez/el-hombre-que-amaba-los-perros_b_2024641.html"/>
    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.2024641</id>
    <published>2012-10-26T12:33:57-04:00</published>
    <updated>2012-12-26T05:12:01-05:00</updated>
    <summary><![CDATA[Leonardo Padura es uno de los más importantes novelistas cubanos de las últimas décadas. Recordemos su premio Hammond como mejor escritor de novelas policíacas, otorgada por la Asociación Internacional de escritores del género por su serie de cuatro novelas que correlacionan las estaciones del año con las indagaciones de Mario Conde, un investigador criminal que sueña con ser escritor y que se entremezcla con el bajo mundo de la isla y adonde el autor se sale de esquemas establecidos por la literatura oficial y que nada tiene que ver con el realismo socialista ruso o los primeros experimentos cubanos postrevolucionarios de ese género.]]></summary>
    <author>
        <name>Julio Benitez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/julio-benitez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/julio-benitez/"><![CDATA[<img alt="leonardo padura" src="http://i.huffpost.com/gen/835048/thumbs/o-LEONARDO-PADURA-570.jpg?4" /><br />
<br />
Cuando casi quinientos a&ntilde;os atr&aacute;s el ingl&eacute;s Thomas Moro imagin&oacute; una sociedad de iguales en una ciudad ideal, la palabra Utop&iacute;a, t&iacute;tulo de su obra m&aacute;s trascendental, expres&oacute; en el lenguaje de la literatura lo que otros despu&eacute;s como Voltaire y su <em>C&aacute;ndido</em> tratar&iacute;an de enunciar a trav&eacute;s de sitios imaginarios adonde  el estado de perfecta equidad social emerger&iacute;a como soluci&oacute;n a  las dificultades e imperfecciones de la vida del hombre.<br />
<br />
De la anterior connotaci&oacute;n etimol&oacute;gica y como continuaci&oacute;n de los primeros intentos salidos de la antig&uuml;edad, para ser justos, emerger&iacute;an clasificaciones como las de los llamados socialistas ut&oacute;picos, ya fueran ingleses, franceses o norteamericanos que bien instauraron o describieron en sus teor&iacute;as la posibilidad de una sociedad de equidad, aunque es tambi&eacute;n necesario puntualizar que sus intenciones fracasaron en su totalidad.<br />
<br />
Con el marxismo la consecuci&oacute;n del sue&ntilde;o ut&oacute;pico se transform&oacute; en cuerpo especulativo que se autotitul&oacute; cient&iacute;fico. Con la llamada Revoluci&oacute;n de Octubre, los bolcheviques del antiguo imperio ruso, luego transformada en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica decidieron bajo el tutelaje de Lenin encausar la "sociedad justa e ideal" a la que seg&uacute;n sus ide&oacute;logos incluidos Trotsky, aspiraban los pobres de la tierra de la que habla "La Internacional".<br />
<br />
As&iacute; se pasaba con la "dictadura del proletariado" de la teor&iacute;a a la pr&aacute;ctica seg&uacute;n la calificaron en sus momentos los Manuales de Marxismo que pulularon a&ntilde;os despu&eacute;s. Al consumarse la Utop&iacute;a, seg&uacute;n los revolucionarios de principios del siglo XX, s&oacute;lo hab&iacute;a que barrer con la cala&ntilde;a burguesa y todo el Occidente reaccionario.<br />
 <br />
&iquest;Se consum&oacute; realmente ese sue&ntilde;o dorado de la sociedad perfecta? Respuesta de Perogrullo dados los hechos que siguieron: la violencia institucionalizada, llevada por el camino de la desviaci&oacute;n mas absurda a los niveles de incre&iacute;ble violencia y destrucci&oacute;n con la figura de Joseph Stalin.  <br />
<br />
Leonardo Padura es uno de los m&aacute;s importantes novelistas cubanos de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Recordemos su premio Hammond como mejor escritor de novelas polic&iacute;acas, otorgada por la Asociaci&oacute;n Internacional de escritores del g&eacute;nero por su serie de cuatro novelas que correlacionan las estaciones del a&ntilde;o con las indagaciones de Mario Conde, un investigador criminal que sue&ntilde;a con ser escritor y que se entremezcla con el bajo mundo de la isla y adonde el autor se sale de esquemas establecidos por la literatura oficial y que nada tiene que ver con el realismo socialista ruso o los primeros experimentos cubanos postrevolucionarios de ese g&eacute;nero.<br />
<br />
En la novela "El hombre que amaba los perros", este narrador, cr&iacute;tico e investigador enfrenta el dilema en el mundo de la creaci&oacute;n que corresponde a una l&iacute;nea coincidente con lo que se ha llamado la literatura de desencanto incluida Cuba, sobrevive con tibios aires de renovaci&oacute;n, la frustraci&oacute;n de esa Utop&iacute;a irreverente a la que aludieron los comunistas del siglo XX  (Prada 1).<br />
<br />
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<br />
La obra mencionada ha sido catalogada por varios cr&iacute;ticos como su creaci&oacute;n m&aacute;s lograda y en ella presenta  de manera original y concienzudamente escrita esos dramas que arrebataron la pasi&oacute;n y las contradicciones de la pasada centuria y que aun sobreviven en nuevas formas de exploraci&oacute;n de la Utop&iacute;a, incluyendo la patria natal del autor arriba objeto de an&aacute;lisis.<br />
<br />
El enorme &eacute;xito editorial de la obra, originalmente publicada en Espa&ntilde;a y traducida ya a varias lenguas, no se debe exclusivamente al tema en cuesti&oacute;n, ya sobrevalorado por periodistas, fil&oacute;sofos y apologistas del fin de la ideolog&iacute;a y la globalizaci&oacute;n.  Esta obra narrativa, si bien profundamente cr&iacute;tica y resultado de cinco a&ntilde;os de investigaci&oacute;n, no es una obra reaccionaria en s&iacute; misma, no pretende negar el valor de la Utop&iacute;a, sino que deviene recreaci&oacute;n art&iacute;stica de hechos que conmovieron al mundo por varias d&eacute;cadas bien recientes.<br />
<br />
Es bueno aclarar la novela en s&iacute; misma es su propia realidad y los elementos est&eacute;ticos con que se elaboran son producto de la labor de orfebre y relaboraci&oacute;n de los datos obtenidos hasta que como producto consumado ya deviene por s&iacute; mismo en algo que define Vargas Llosa en su Historia Secreta de Una Novela (Vargas Llosa 1).<br />
<br />
&iquest;Qu&eacute; cuenta El hombre amaba los perros? <br />
<br />
Es la trilog&iacute;a paralela de tres hombres.  Le&oacute;n Trotsky, uno de los fundadores del estado sovi&eacute;tico, Ram&oacute;n Mercader, asesino  de aquel, y un escritor fallido de Cuba. Es decir que las l&iacute;neas argumentales van a ser elaboradas de una manera muy profesional hasta coincidir en un punto que nos aclara o al menos visualiza la trayectoria de cada uno de ellos, los dos primeros personajes hist&oacute;ricos y el &uacute;ltimo, pura fabulaci&oacute;n del autor.<br />
<br />
La presencia entonces de varios narradores y protagonistas nos sit&uacute;a ante una compleja trama en la que se entremezclan la biograf&iacute;a, la novela hist&oacute;rica y hasta cierto punto la investigaci&oacute;n que toma los puntos de referencia y documentaci&oacute;n en lo que se refiere a la odisea de Trotsky, las maquinaciones de Stalin y el entrenamiento de quien ser&iacute;a la mano ejecutora de su venganza.<br />
<br />
Todo comienza en la Siberia adonde Trotsky es confinado luego de una breve introducci&oacute;n en La Habana y durante un entierro (Padura 1 p. 13-20) En medio del desamparo y la extrema vigilancia, quien fuera Comisario de laGuerra contin&uacute;a su lucha por evitar que el experimento sovi&eacute;tico fracase a manos de un inescrupuloso Stalin quien le permite viajar a Turqu&iacute;a primero y luego a otros destinos europeos siempre bajo el hostigamiento y la meditada sed de venganza de su enemigo, hasta su etapa final en M&eacute;xico adonde se ejecuta el acto final de un drama en el que uno de sus protagonistas reconoce la violencia de la que ha sido participe como fundador del estado revolucionario pero que se niega a renunciar a la utop&iacute;a como tal  (Padura 2 p. 21).<br />
<br />
Si bien el narrador no perdona a Trotsky  por su complicidad con los cr&iacute;menes que comenzaron entre otros ejemplos con la ejecuci&oacute;n de los marinos que ayudaron a la Revoluci&oacute;n por el simple hecho de pedir un sindicato y mejoras. Aun as&iacute;, puede decirse que el &uacute;nico de los protagonistas que no renuncia a su necesidad de descubrir la verdad, a salvar la utop&iacute;a recibe una especial descripci&oacute;n en la novela. El que fue caracterizado como traidor, el que tratara de fundar una organizaci&oacute;n paralela a la Internacional Comunista, consciente de sus errores, mantiene hasta el d&iacute;a de su muerte el sue&ntilde;o de la redenci&oacute;n de los humildes. <br />
<br />
Ram&oacute;n Mercader, catal&aacute;n de nacimiento, es otro de los ejes centrales de la trama. De una madre rebelde y revolucionaria como rechazo a su propia clase,  nacida en Cuba pero criada en Espa&ntilde;a en medio de comodidades, se manifestar&aacute; la conexi&oacute;n con un fen&oacute;meno que fue tambi&eacute;n de alg&uacute;n modo esa consecuci&oacute;n frustrada de la utop&iacute;a, esta vez centrada en la Guerra Civil y la supervivencia de la Rep&uacute;blica. En esa especie de ensayo de lo que ocurrir&iacute;a despu&eacute;s, triunf&oacute; el pasado conservador gracias al apoyo de las potencias fascistas y el desd&eacute;n de las democracias occidentales y seg&uacute;n se describe en la obra a la conveniencia de Stalin quien pretend&iacute;a ayudar cuando en realidad se planificaba la derrota.<br />
<br />
Mercader ser&aacute; reclutado por los servicios de inteligencia sovi&eacute;ticos en medio de la conflagraci&oacute;n entre republicanos y falangistas.  Su madre quien ha sido abusada por el esposo lleva sus hijos a Francia y se convierte en una ferviente activista revolucionaria pero como personaje resulta  antip&aacute;tico por alcoh&oacute;lica y promiscua, as&iacute; como por su poder manipulador. Es amante del mentor ruso ideol&oacute;gico de quien fuera destinado a ejecutar al revolucionario en desgracia.<br />
<br />
El entrenamiento que recibe el joven catal&aacute;n ejerce sobre &eacute;l todas las potencialidades de cambio posible. Deber&aacute; personificar a otros, prepararse para su funci&oacute;n y convertirse en "esa m&aacute;quina de matar" de que hablara el Che Guevara. Todo lo anterior se complementa con una galer&iacute;a de personajes hist&oacute;ricos y de ficci&oacute;n que incluyen a su amante espa&ntilde;ola que desaparece y resurge como sombra de sus propias vacilaciones.   Su padre, su hermano y su mentor as&iacute; como los perros de su infancia se combinar&aacute;n con los que participar&iacute;an en la conjura contra Trotsky.<br />
<br />
Por otro lado est&aacute; Iv&aacute;n, nombre parad&oacute;jico y quien gan&oacute; en sus a&ntilde;os universitarios un concurso literario nacional y se ve&iacute;a como promesa de la narrativa de su pa&iacute;s (Padura3 p. 71) pero que decide ir m&aacute;s all&aacute; de lo que muchos han llamado el quinquenio o el decenio gris de la creaci&oacute;n art&iacute;stica cubana cuando el estalinismo se ejerci&oacute; de manera virulenta contra cualquier expresi&oacute;n independiente dentro de la Cuba revolucionaria. Las consecuencias para ese personaje de cruzar la frontera de la apolog&iacute;a lleva como consecuencia la destrucci&oacute;n personal del mismo desde el punto de vista creativo aun cuando en la novela se concede mucha culpa personal al sentido de frustraci&oacute;n y abandono mediocre en que vive cuando se encuentra con ese extranjero que &eacute;l llam&oacute; "el hombre que amaba los perros".<br />
<br />
El encuentro con Mercader quien nunca se confiesa como tal resulta especie de punto coincidente de lo que se narra. Es a trav&eacute;s de esa relaci&oacute;n que Iv&aacute;n entra en contacto con las negras turbulencias del experimento escamoteado por muchos de sus propios protagonistas.  As&iacute; podr&aacute; enterarse de los planes realizados y la vida del hombre que amaba los perros, quien curiosamente pose&iacute;a una marca en la mano y un par de animales de raza, muy similares a los favoritos de su v&iacute;ctima.<br />
<br />
La obra abarca todo el siglo XX. Por un lado todo lo concerniente a las divergencias y contradicciones filos&oacute;ficas y sociol&oacute;gicas de las revoluciones, el mundo previo y posterior a la Segunda Guerra Mundial as&iacute; como el fin oficial del estalinismo .  En medio de todos estos hechos, la propia esencia de la Revoluci&oacute;n Cubana es cuestionada en sus bases ut&oacute;picas aunque no ataca a personajes espec&iacute;ficos ni tampoco se yergue contra ella de manera frontal.<br />
<br />
Cuando Iv&aacute;n arma el rompecabezas gracias a un par de negros, uno quien fuera especie de guardaespaldas y chofer de ese hombre que le confirma sus sospechas. Aquel que le ha contado los pasos de un supuesto amigo, es Mercader mismo y quien misteriosamente contrae una enfermedad cancer&iacute;gena tal vez inducida por los propios sovi&eacute;ticos quienes desean borrar la existencia de un testigo viviente de la ignominia de otros tiempos.<br />
<br />
La segunda clave est&aacute; en una vieja cocinera quien le entrega documentos y evidencias para ir armando ese rompecabezas.  Mientras tanto nos enteramos paralelamente de c&oacute;mo fue ejecutado Trotsky, de la condena cumplida por el espa&ntilde;ol en M&eacute;xico y su regreso a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica adonde permanece condecorado pero en silencio y reclusi&oacute;n en el apartamento que se le concedi&oacute;. Sabemos de c&oacute;mo pasa por Cuba, &uacute;nico pa&iacute;s que acepta por limitado tiempo su conexi&oacute;n hacia el lugar de donde partieron las &oacute;rdenes que lo involucraron en un momento tr&aacute;gico de la historia.<br />
<br />
En M&eacute;xico, son personajes claves Diego Rivera, Frida Kahlo, la esposa de Trotsky e incluso David Alfaro Siqueiros junto a una norteamericana usada para la conspiraci&oacute;n a pesar de su inocencia.  Ah&iacute; nos enteramos de las maquinaciones  y la confirmaci&oacute;n de que todo ha sido manipulado desde un principio. Deviene este momento una especie de catarsis de c&oacute;mo se va gestando la negaci&oacute;n de la utop&iacute;a como principio para convertirse en simple repetici&oacute;n de los juegos pol&iacute;ticos violentos de tanto tiempo humano y te&oacute;ricamente basados en Maquiavelo.<br />
<br />
La mordida de su v&iacute;ctima quedar&aacute; como marca en la anatom&iacute;a y la mentalidad de Mercader, asesino. Su retribuci&oacute;n es poca cuando descubre que ha sido v&iacute;ctima tambi&eacute;n como lo fueron sus compa&ntilde;eros de conspiraci&oacute;n. Su vida en Mosc&uacute; luego de su encierro le confirma que todos los sue&ntilde;os por los que ha luchado son no en el nombre de la Utop&iacute;a sino de la venganza. Su propio mentor, defenestrado y sobreviviente de las continuas purgas lo expresa con cinismo:<br />
<br />
<blockquote>"&iquest;T&uacute; crees que val&iacute;a la pena que yo me cubriera de mierda creyendo que as&iacute; iba a salvar a mi mujer, a mis hijos y a mi hermana? &iquest;Qu&eacute; autoinculp&aacute;ndome de cualquier infamia iba a ayudar a la rep&uacute;blica de los Sovi&eacute;ts y, a lo mejor, salvarme yo?(...)" (Padura 4 p. 490).</blockquote><br />
<br />
&iquest;C&oacute;mo llega a Cuba Mercader? &iquest;De qu&eacute; manera ese encuentro con un joven fracasado confirma una especie de nudo de las tramas por las que pasa la novela? Es cuesti&oacute;n de ficci&oacute;n y tal vez de un dato misterioso oculto que no se resuelve.<br />
<br />
Lo m&aacute;s interesante no es esta relaci&oacute;n de datos hist&oacute;ricos sino la consecuci&oacute;n est&eacute;tica de una realidad que solo puede ser explicada desde la hermen&eacute;utica literaria, del car&aacute;cter diferenciado de la obra art&iacute;stica que crea su propio mundo (Prado Oropeza 2 p. 29). Se elabora una narrativa que nos indica que s&oacute;lo la interpretaci&oacute;n de la realidad a trav&eacute;s de la literatura permite confirmar en esta etapa postmoderna que la metaf&iacute;sica de las verdades infalibles no existe. Vuelve a la memoria que si bien Nietzche dijo que dios no existe tambi&eacute;n implica que no se debe confundir la utop&iacute;a con el dogma y mucho menos justificar los abusos en el nombre de ella.<br />
<br />
Por eso creo que El hombre que amaba los perros no es simple documento hist&oacute;rico sino una novela escrita desde un estilo y una imaginaci&oacute;n que le brinda valores innegables. No s&oacute;lo su estructura, siguiendo el estilo de grandes maestros sino en su propia creatividad que abarca la fabulaci&oacute;n de las realidades hist&oacute;ricas, la solidez del lenguaje y la perfecta dimensi&oacute;n de los personajes.<br />
<br />
El final sorprendente nos deja con aquel sabor de que la nada como concepto es algo que puede borrar lo imperfecto, desaparecer la falsedad de las utop&iacute;as y los dogmas aun cuando eso no implica la posibilidad abierta de que la nada como interpretaci&oacute;n de la realidad se llega a la comprensi&oacute;n de los errores hist&oacute;ricos pero desde una perspectiva no s&oacute;lo filos&oacute;fica sino humana y m&aacute;s que nada literaria.<br />
Lo anterior se denota claramente cuando Iv&aacute;n le entrega a un amigo que si est&aacute; ejerciendo como escritor todos los documentos para que elabore una gran novela pero &eacute;ste decide enterrar con su amigo los papeles que guardan los secretos, con su perro los recuerdos m&aacute;s personales. &iquest;Entonces podr&iacute;a preguntarse si no se revel&oacute; el secreto por qu&eacute; Padura con su meganarrador abre la caja de Pandora y podemos leerla?<br />
<br />
Habr&iacute;a entonces delimitar que "El hombre que amaba los perros" no es la negaci&oacute;n absoluta sino la consecuci&oacute;n de una reflexi&oacute;n sobre el fin de la utop&iacute;a irrealizada, incluso en la Isla. Ahora bien y es bueno aclarar, all&iacute; en Cuba florece una literatura y arte que no es s&oacute;lo contemplativo y condescendiente. <br />
Ser&iacute;a una exageraci&oacute;n afirmar que los creadores cubanos del pa&iacute;s son &uacute;nicamente apologistas. Leonardo Padura es considerado por muchos un escritor oficial que no ha roto con aquel sistema imperfecto y aun cree en la Utop&iacute;a. Forma parte de la nueva generaci&oacute;n que ha influido tambi&eacute;n en los conformistas de anta&ntilde;o.<br />
<br />
Si bien la llamada creaci&oacute;n disidente tiene las puertas cerradas por el obtuso funcionamiento de un pa&iacute;s dirigido por viejos, ello no significa que obras de esta naturaleza existan en la isla. La edici&oacute;n que yo consult&eacute; fue publicada por la Uni&oacute;n de escritores de ese pa&iacute;s. Tal vez aquello de que "con la Revoluci&oacute;n todo contra ella nada" marca esas diferencias. No obstante esa novela nos  muestra la efervescencia de un proceso en cambio. <br />
<br />
Finalmente me atrevo a asegurar que la lectura de esta novela, ya fundamental en la literatura cubana y espa&ntilde;ola nos invita con deleite y creatividad a disfrutar de los grandes retos del g&eacute;nero humano en su incansable y a veces fallida b&uacute;squeda de la utop&iacute;a.<br />
<br />
<strong>Notas bibliogr&aacute;ficas:</strong><br />
<em>Padura, Leonardo:  El hombre que amaba los perros. Ediciones Uni&oacute;n, Ciudad de la Habana 2010<br />
Prada Oropeza, Renato:  Hermen&eacute;utica. S&iacute;mbolo y Conjetura: Colecci&oacute;n Argos, Editorial Arte y Literatura. La Habana 2010. <br />
Vargas Llosa, Mario:  Historia Secreta de Una Novela:   Tusquets Editores S. A.  2da edici&oacute;n en F&aacute;bula, 2008  </em><br />
<br />
<strong>Arte y cultura: Ballet cubano</strong><br />
<br />
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    <title>El grito de protesta en The Dirt of Despair (Herrumbre de la desesperanza) de Mark Lipman</title>
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    <id>tag:www.huffingtonpost.com,2012:/theblog//3.1647910</id>
    <published>2012-07-04T07:30:00-04:00</published>
    <updated>2012-09-03T05:12:07-04:00</updated>
    <summary><![CDATA["Herrumbre De La Desesperanza" que da título al poemario continúa la línea semántica de enfrentamiento al status quo y complementa la línea estética e ideológica del libro aunque no es, en mi opinión la mejor de las composiciones.]]></summary>
    <author>
        <name>Julio Benitez</name>
        <uri>http://www.huffingtonpost.com/julio-benitez/</uri>
    </author>
    <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://www.huffingtonpost.com/julio-benitez/"><![CDATA[En los tiempos actuales de globalizaci&oacute;n y deuda, desempleo e ilimitado control de la sociedad por las grandes corporaciones ha surgido un movimiento de protesta contra los abusos del nuevo orden. Todos lo llaman Movimiento "Occupy", ya sea Wall Street o Los &Aacute;ngeles, por citar algunos ejemplos. Como observador esc&eacute;ptico, debido a la experiencia que personalmente experiment&eacute;, aunque aferrado todav&iacute;a a un ideal de mejor distribuci&oacute;n de riqueza, no puedo menos que sorprenderme cuando la voz de un poeta norteamericano de Los &Aacute;ngeles parece continuar con los reclamos por un mundo mejor aun cuando eso signifique atacar las bases del poder en que se encuentran sustentados los grupos financieros que nos han llevado a la crisis actual. <br />
<br />
El autor comentado puede alejar a los timoratos y conservadores demasiado parcializados con su propia inclinaci&oacute;n ideol&oacute;gica. Quiz&aacute; yo no comparta el dise&ntilde;o y la dedicatoria de su libro. Tal vez me resultan controversiales algunas citas o las notas de contraportada que constituyen una paradoja, dependiendo del espejo en que se mire pues no brindan, debo ser honesto la esperanza que espero de un so&ntilde;ador. Pero, me gustar&iacute;a apuntar que esa combinaci&oacute;n no impide reconocer que algunos poetas son capaces de combinar arte con manifiesto ideol&oacute;gico de avanzada como ha sido el caso de muchos creadores a trav&eacute;s de la historia.<br />
<br />
Y es que desde los siglos en que Horacio escribi&oacute; acerca de la poes&iacute;a como deleite y ense&ntilde;anza, se ha afincado la dicotom&iacute;a que ha llevado el arte y la literatura por los caminos de la simple deleitaci&oacute;n por un lado y por otro aquel que pretende no &uacute;nicamente influir en el lector a trav&eacute;s de la belleza sino a la mano de un mensaje significativo que conduzca al mejoramiento humano. La mejor obra literaria combina ambos polos de este dilema est&eacute;tico y por eso pienso que cada &eacute;poca ha de encontrar su voz en la cotidianeidad y la cosmovisi&oacute;n de su entorno. Mark Lipman, un representante de la lucha por un mundo mejor en medio de la globalizaci&oacute;n que se extiende ya al siglo XXI es un ejemplo de lo anterior, entre otras cosas gracias a la publicaci&oacute;n de su cuadernillo de versos The Dirt of Despair, traducido por Antonieta Villamil con el t&iacute;tulo en espa&ntilde;ol de <em>Herrumbre de la Desesperanza.</em><br />
<br />
Su libro contin&uacute;a su preocupaci&oacute;n por la literatura y la evoluci&oacute;n social. Desde artista y escritor hasta candidato al senado del estado de California, Mark parece envolverse en el compromiso con un mundo que &eacute;l sue&ntilde;a mejor, aunque suene un tanto anarquista lo que para muchos es una virtud y para otros simplemente refleja el punto de vista de la destrucci&oacute;n del orden establecido. Personalmente, no coincido con todas sus posiciones pero admiro su pasi&oacute;n por buscar una v&iacute;a completamente nueva para la sociedad contempor&aacute;nea. Concuerdo con &eacute;l en la necesidad de reformar lo podrido e inservible que nos rodea y rescatar lo mejor de esta gran naci&oacute;n y de toda la humanidad. En el primer poema que se reproduce a continuaci&oacute;n, Lipman busca rescatar esa democracia perdida de la naci&oacute;n americana y tambi&eacute;n nos comenta las tragedias contempor&aacute;neas desde el atentado terrorista hasta los conflictos del medio-oriente, la guerra y la codicia de las corporaciones adonde se malinterpreta el sentido de libertad y se ha perdido el respeto por la preservaci&oacute;n del medioambiente junto a la predominancia de pol&iacute;ticos corruptos como puede ser Berlusconi para citar solo un ejemplo. No se pierde la esperanza en el futuro y por eso al frente de la disidencia convoca con tremenda fuerza expresiva a luchar por un ma&ntilde;ana mejor:<br />
<br />
<strong>TERCER MANIFIESTO POPULISTA</strong> <em>para Lawrence Ferlinghetti</em>: <br />
Los hijos de un nuevo <br />
                  Whitman despiertan <br />
Retoman la palabra <br />
Reinventan la canci&oacute;n<br />
No hay tiempo ya <br />
para dormir hasta mediod&iacute;a <br />
                   en tu blindada habitaci&oacute;n<br />
Ya no hay tiempo ahora<br />
                             que Nueva York se desintegra <br />
                                         bajo nuestros pies <br />
                                                          bajo el pisoteo <br />
                                                                          de una naci&oacute;n de ovejas <br />
              mientras Kabul es borrada <br />
                            del mapa <br />
              mientras los Palestinos <br />
                                siguen los pasos de <br />
                                                 los ind&iacute;genas americanos <br />
                            extraviados en el eco <br />
                                       de los gritos de miles de madres<br />
                                        todos pregunt&aacute;ndose "&iquest;Por qu&eacute;?" <br />
Ni por la libertad <br />
Ni por la democracia <br />
Sino por un nuevo mundo<br />
gobernado por la filantrop&iacute;a<br />
<br />
El poemario, traducido con mucha fidelidad a su original reitera su inter&eacute;s en un orden nuevo y por eso "Imponiendo Democracia", la segunda composici&oacute;n, critica las falsedades de la opresi&oacute;n gubernamental, la expansi&oacute;n imperialista y el "Da&ntilde;o colateral" que significa la matanza inmisericorde de civiles en las conflagraciones actuales. Junto a lo anterior se denuncia el robo descarado de lo que &eacute;l llama junto a sus compa&ntilde;eros, el noventa y nueve por ciento. Obra combativa, se&ntilde;ala males como la utilizaci&oacute;n de mano de obra barata que &eacute;l califica como nueva forma de esclavitud que combina los elementos de la falsa democracia, por ser impuesta y no real. <br />
<br />
El verso fluye perfectamente en la pieza mencionada previamente y no puede negarse la influencia de esa poes&iacute;a de lo cotidiano que en ingl&eacute;s se afinc&oacute; ya por d&eacute;cadas y que tiene fuerte tradici&oacute;n en Latinoam&eacute;rica. Lo conversacional y discursivo cuestiona con iron&iacute;a lograda hechos tales como la denuncia de la violencia. Ejemplo de lo anterior lo podemos leer en la estrofa adonde se&ntilde;ala: <em>"Cuando dices que/Estamos en guerra,/Yo pregunto &iquest;Y desde/Cuando no hemos estado/Es tu versi&oacute;n/De la paz sin fin.</em> Por cierto, la traducci&oacute;n transpone perfectamente a la lengua cervantina el original en ingl&eacute;s.<br />
<br />
En "Boicot para Arizona" el juego de im&aacute;genes precisas condena la discriminaci&oacute;n del emigrante y por eso la secci&oacute;n adonde se nombra al ya infame alguacil Arpaio disparando a la gente morena constituye un esfuerzo po&eacute;tico y social por ayudar al segmento menos protegido de la sociedad norteamericana que como antes otros, busca mejor vida sufriendo el desprecio de los que de turno se consideran los &uacute;nicos americanos. Quiz&aacute; el final, algo panfletario no le quita m&eacute;rito a esa pieza testimonial.<br />
<br />
Recorrer el resto de los versos resulta una aventura similar a leer un poeta que como Maikovski, ese autor ruso de principios del siglo XX quien encend&iacute;a sus ideas con el renovador futurismo de su &eacute;poca y quien cargado de amarguras decidi&oacute; suicidarse. Algo de Whitman en ese af&aacute;n humanista pero matizada con un tono m&aacute;s siglo XXI nos mueve por el resto de la colecci&oacute;n. Retoma la tragedia del 9-11 en "De lo &Uacute;ltimo Que Me Acuerdo", uno de los m&aacute;s logrados desde el punto de vista po&eacute;tico. Versos como: <em>"La contorsi&oacute;n igual a un crujido/Y el grito al caer un cuerpo/Desde el siglo 110/La explosi&oacute;n torn&aacute;ndolo a escombros/Desparram&aacute;ndolo sobre mi parabrisas"</em> nos ofrecen una imagen dram&aacute;tica de aquel momento. <br />
<br />
Pero no es s&oacute;lo la tragedia lo que representa este poema, sino tambi&eacute;n el amor en medio de la desgracia porque la voz po&eacute;tica se dirige a la amada. Veamos: <em>"Sabiendo que este momento en particular/ Cambiar&iacute;a el curso de la historia/ Abr&iacute; la carta que enviaste /Para leer las palabras:/ Te amo"</em>.<br />
<br />
Lipman alcanza en estos diez poemas, suerte de n&uacute;mero m&aacute;gico, muchos elementos consustanciales al acontecer de nuestra &eacute;poca, especialmente aquellos referidos a la avaricia corporativa. As&iacute; en el poema "Come a gula tu oro" se&ntilde;ala que <em>"Una locomotora fuera de control./ Armaged&oacute;n llega de inmediato/ para la era del c&oacute;mputo."</em> Otras veces contin&uacute;a esa sem&aacute;ntica actual con Bonos de basura Comida de basura Vida de basura para referirse a <em>"La matriz est&aacute; muerta"</em> que es Estados Unidos, el pa&iacute;s calificado a su vez como <em>"Tierra de basurero."</em><br />
<br />
Los &uacute;ltimos versos se agrupan en "Por lo que ha de venir" que mezcla el tema de la amistad con la desesperanza. As&iacute; tambi&eacute;n el poema "El gobierno no me deja" sobre el totalitarismo implica el control del estado como gran hermano que muchos conocemos por haber vivido en otra versi&oacute;n de un sistema que convierte al ciudadano en sirviente. Junto a lo anterior "Herrumbre De La Desesperanza" que da t&iacute;tulo al poemario contin&uacute;a la l&iacute;nea sem&aacute;ntica de enfrentamiento al status quo y complementa la l&iacute;nea est&eacute;tica e ideol&oacute;gica del libro aunque no es, en mi opini&oacute;n la mejor de las composiciones.<br />
<br />
Para finalizar pienso que este tipo de manifiesto art&iacute;stico no puede desparecer a pesar de que algunos cuestionen los fundamentos expresivos y la visi&oacute;n del mundo que rechaza el nuevo orden que se pretende imponer a las masas. Mark Lipman no s&oacute;lo protesta frente a la sociedad en que vive y lucha por cambiar. En la &uacute;ltima composici&oacute;n INVIERNO YA CERCA el &aacute;lgido recorrido que exhala muchas veces pesimismo frente al mundo ca&oacute;tico y destructivo tal como &eacute;l lo describe hay unos versos que conminan a seguir buscando el mejoramiento humano y por eso la conjunci&oacute;n de todos sus objetivos se cristalizan en ideas que comparto totalmente y que ameritan leerlo:<br />
...................................................<br />
<em>Esta puede ser la ocasi&oacute;n final<br />
Y mientras cruzamos el declive<br />
No dejes que nos roben<br />
Los &uacute;ltimos remanentes de esperanza.<br />
No, no dejes que nos roben<br />
Los &uacute;ltimos remanentes de esperanza.</em>]]></content>
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