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ARENA pierde el cinturón de seguridad

Publicado: 21/11/2012 15:07

el salvador

San Salvador - Están más que preocupados. Desde fuera se observa la desconfianza interna que prevalece después que la "mística" y la "hermandad" arenera se han roto nuevamente con la salida de otros cuatro diputados, así como directivos nacionales y sectoriales.

Los salvadoreños asistimos nuevamente a la fragmentación del principal partido de derecha, suceso que impacta no solo en la opinión pública, en las derechas partidarias, sino que principalmente en la gran empresa privada y las estructuras internas y territoriales de ARENA.

Ellos miran como el carro de la campaña electoral, manejado por el candidato Norman Quijano, se le están cayendo las puertas y pierden los cinturones de seguridad en plena carretera.

A contrapelo de la situación, según el presidente de ese partido y con pasmosa tranquilidad, dice que no hay crisis interna, que no hay reclamos. Él sabrá lo que hace, lo que no hace o no deja hacer a otros.

A pesar de ello y sin prueba alguna, ARENA irresponsablemente ha acusado públicamente al presidente Funes, a los partidos GANA, al FMLN o a Alba Petróleos de estar detrás de esta fractura motivada por "sobornos" o "maletas de pisto". ¡Gran lógica política! que ni los aliados por la democracia estarían dispuestos a creer a pie juntillas.

Entonces, ¿cómo explican que los mismos diputados aún apoyarían a Francisco Laínez (expulsado del COENA) y no a Norman Quijano como candidato presidencial? O que el coronel Ochoa se integrara sin sobresaltos a un partido formado mayoritariamente por militares.

ARENA va perdiendo factores aglutinadores en su interior, va perdiendo referentes internos y se habla de renovadas diferencias entre el señor Cristiani y Quijano, a tal grado que Mario Acosta habla de que sea Quijano quien asuma las riendas del COENA. Algunos analistas de derecha también afirman que el COENA no ha hecho su tarea como órgano máximo de dirección y de cohesión de ARENA.

Aún estando abierta la crisis de ARENA, la pregunta es si la ANEP o sus voceros tendrían la disposición de cumplir el rol de la representación política del gran capital, como en coyunturas anteriores, dado que ARENA nuevamente atraviesa por otro ciclo (¿recurrente?) de turbulencia e inestabilidad interna, a pesar de haber arreglado la casa después de la fractura del 2009.

Ahora bien, es preciso no perder de vista que estas alteraciones no suprimen una "cultura de derecha" y su maquinaria electoral: ésta sigue allí con fuerza material y amplia capacidad mediática. No debe menospreciarse ni crear acomodamiento, aún cuando al domador del circo no le hagan caso los liones.

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contrapunto
Luis Armando González Articulista de ContraPunto, columna publicada originalmente en este sitio

 
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