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Antonio Gonzalez

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Entendiendo las elecciones en Venezuela, y en Estados Unidos

Publicado: 23/10/2012 09:01

figuras romney y obama

A lo ancho de Estados Unidos, organizaciones como la mía están en una carrera contra el reloj, en el intento de asegurar que las comunidades minoritarias tradicionalmente marginadas, estén inscritas para votar y tengan un acceso equitativo a las urnas. Con presupuestos ajustados, y valiéndonos más que todo de la ayuda de voluntarios, enfrentamos obstáculos que posiblemente se vuelvan aún más formidables si las cortes confirman las leyes estatales sobre los documento de identificación para el votante. A pesar de nuestros mejores esfuerzos, es posible que muchísimos ciudadanos estadounidenses (millones, según algunos cálculos) sean excluidos, a través de injustos requisitos de documentación, de la intimidación de los votantes o de otras artimañas, como el cambio a última hora de los lugares de votación, de poder votar este 6 de noviembre.

En Venezuela, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha llevado a cabo una campaña similar a la nuestra, aunque con una mayor fuente de recursos humanos, financieros y técnicos. Sin importar lo que uno pueda pensar del presidente venezolano Hugo Chávez y sus políticas, nosotros podemos aprender de los logros del CNE, una rama independiente del gobierno venezolano establecida en 1999.

Desde su creación, el CNE ha inscrito masivamente a nuevos votantes y ha creado miles de nuevos centros de votación. Como resultado, la participación electoral en Venezuela ha crecido consistentemente y se encuentra, hoy en día, entre las mejores del mundo. Durante las últimas elecciones presidenciales, el 75 por ciento de los votantes depositó sus boletas en las urnas. 81 por ciento de los votantes participaron en las elecciones presidenciales de ese país el 7 de octubre.

El CNE también ha tenido gran éxito en inscribir a los jóvenes y a miembros de las comunidades de descendencia africana e indígenas, las que tradicionalmente han sido privadas de su derecho a votar y que se encuentran en regiones remotas y desposeídas del país. Además, Venezuela aprobó en 2004 una ley de amnistía para naturalizar a su población de inmigrantes indocumentados (en su mayoría colombianos y ecuatorianos - ¡que conforman un 10 por ciento de la población!). Como resultado, ahora más del 96 por ciento de los ciudadanos con derecho a votar están inscritos, en comparación con solamente un 65 por ciento en Estados Unidos.

En Venezuela, las elecciones - al igual que en la mayoría de los demás países latinoamericanos - se llevan a cabo en un domingo, para fomentar así una mayor participación.

En cambio, la asamblea legislativa del estado de Florida acaba de prohibir la votación temprana del domingo previo al día de las elecciones, una práctica que había resultado en un importante incremento en la participación electoral de los votantes de las comunidades minoritarias en las elecciones de noviembre de 2008.

Quizás lo más importante sea que el CNE ha establecido un sistema de votación electrónico transparente y sofisticado, al cual se refirió recientemente el ex presidente Jimmy Carter como "el mejor en el mundo".

Las máquinas de votación electrónica con pantallas táctiles producen comprobantes de papel que confirman la elección del votante. Dichos comprobantes se colocan luego en urnas selladas que pueden ser contados posteriormente para verificar que los resultados electrónicos sean correctos. Al final del día de las elecciones, miembros de ambos, los partidos de oposición y pro gobierno, llevan a cabo auditorías aleatorias del mas de 50 por ciento de las urnas que contienen los comprobantes de papel, lo cual representa una muestra estadística mucho más grande de la que se necesita para descartar la posibilidad de un fraude.

En contraste, muchos de los sistemas de votación en Estados Unidos son difíciles de auditar, y en las elecciones presidenciales del año 2000, los resultados fueron disputados a tal grado, que tuvieron que ser decididos por la Corte Suprema de EE.UU.

Yo he tenido el privilegio de monitorear varias elecciones en Venezuela durante los últimos años. Aunque existe una gran polarización política en el país, las elecciones son bien organizadas, masivamente participativas y consideradas como un orgullo nacional por la ciudadanía, sin importar las preferencias políticas.

Estados Unidos puede ser una nación avanzada económica y tecnológicamente, pero cuando se trata de elecciones, podríamos aprender un par de cosas de Venezuela. Es inaceptable que el "gran experimento estadounidense" en democracia continúe creándole dificultades a tantos ciudadanos pobres y de comunidades minoritarias al momento de ejercer su derecho político más básico. Es hora de que nuestra nación trabaje en conjunto para asegurarse de que en cada estado y en cada condado, todos los ciudadanos con derecho a votar puedan ser inscritos y votar en un ambiente libre de intimidación y de prácticas electorales injustas.

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Antonio González es presidente del Proyecto de Educación sobre la Inscripción Electoral del Suroeste (Southwest Voter Registration Education Project).

 
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