Más

Alejandro Romero Gaeta

Recibir actualizaciones de Alejandro Romero Gaeta
 

Peña Nieto y el PRI son inocentes

Publicado: 11/07/2012 08:00

pena nieto

Pasan los días y el 1 de julio no se olvida, el malestar general, la decepción, la impotencia y la incredulidad son solo algunos de los sentimientos que permean entre la sociedad mexicana.

Por si no hubiera sido suficiente el proceso electoral, el bombardeo de spots en televisión y radio, la invasión de las redes sociales, de las calles, de nuestros correos electrónicos y hasta de las pantallas de cine, ahora quizás mucho más que antes de la jornada electoral, los mexicanos de todas las edades tenemos una opinión de lo que sucedió.

El resultado del domingo 1 de julio es una consecuencia de la historia, de la cultura, de la falta de educación y conformismo en que la sociedad mexicana ha navegado durante décadas.

El triunfo en las urnas de Enrique Peña Nieto y el regreso del PRI a la Presidencia del país, es una realidad dolorosa que desnuda la pobreza de nuestra política y de nuestros políticos, pero es una realidad que siempre ha estado ahí y de la cual resulta delicado que millones de mexicanos apenas se estén "enterando".

En medio de la polémica hay que señalar que en algo si tuvieron razón las encuestas: en que efectivamente una mayoría de mexicanos votaría, con razonamiento o sin él, pero lo haría a favor del PRI y de Peña Nieto, lo que sucedió ese domingo, insisto, solo fue una consecuencia.

La gran pregunta es dónde estuvieron por poner solo un ejemplo, los últimos seis años, todas esas voces que hoy reclaman libertad, democracia y justicia, muchos de ellos quizás eran todavía unos niños, pero otros miles o millones siempre fueron simples espectadores de un regreso que la verdad no fue sorpresivo.

El resultado de la elección puede ser legal, pero eso no le quita lo inmoral, sin embargo, quienes hoy acusan y señalan también han actuado de la misma manera; el juego se llama inmoralidad y lamentablemente en mayor o menor medida todos los contendientes recurrieron a ello durante la campaña.

Imaginemos un juego de fútbol, todos conocen las reglas, pero aún así durante el partido hay roces, faltas, empujones, mentadas de madre y demás, si al final el árbitro favoreció a uno de los equipos, si el triunfo se dio en el último minuto o si se obtuvo por la vía de los penales, el resultado es un ganador y un perdedor bajo las reglas que todos han aceptado, sea justo o no.

En este caso la inmoralidad se convirtió en ese juego aceptado por todos, siempre y cuando correspondiera a sus intereses, fue una elección entre luchadores del bando rudo y ganó el más rudo, ante la mirada expectante de un IFE que no tiene ni la fuerza, ni la más mínima intención de descalificar a los contendientes o de repetir la lucha.

Pero lo más preocupante no es solo lo que hagan los políticos, sino lo que sucede con el ánimo de una nación, la cual hoy está enfrentada, dividida y desgastada por ataques entre sus mismos ciudadanos; no existe respeto para quien de buena fe o con sus argumentos personales decidió votar por Enrique Peña Nieto.

No hay tolerancia para quienes están hartos de la política y se han negado a participar, no hay apertura para quienes de verdad creyeron que López Obrador podría generar un cambio positivo para México; mientras tanto el tiempo pasa y seguimos siendo el país donde nada pasa.

La elección no fue limpia y mucho menos equitativa, pero es un hecho que el próximo Presidente no podrá solo; o dejamos que hunda el barco, o hacemos a un lado nuestra ceguera histórica y nos damos cuenta que el timón siempre lo hemos tenido nosotros como sociedad.

No basta con la adrenalina que generen multitudes en una marcha, no basta con insultar a gritos para sacar nuestras frustraciones, no bastan propuestas populistas del pobre aplastando al rico y que solo inviertan las posiciones pero no solucionan el problema.

Ya no valen las quejas, de hecho nunca han valido, si hubo personas que intercambiaron su voto por dinero o por comida, es porque a ellos la democracia, el IFE, los Partidos y el derecho al voto, les vale un soberano cacahuate, es como poner un libro de poesía frente a un analfabeta.

"Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo", es una frase del escritor y filósofo hispano estadounidense George Santayana, que aplica perfectamente a lo que ha sucedido en México.

Tristemente si no se modifica la superficialidad, sino se cultiva una memoria de largo plazo, sino se promueve el razonamiento, sino mejora la educación y las oportunidades de desarrollo, México será como el hámster de laboratorio que corre en su rueda, pero nunca llega a algún lado.

Esperar que millones de mexicanos acepten de fondo que el regreso del PRI no es culpa del IFE, ni de Peña Nieto, ni de Televisa, sería perder el tiempo, es más fácil señalar las culpas de otros (bien ganadas) que analizar lo que hemos hecho mal o dejado de hacer.

La autocritica es un buen comienzo para entender esta realidad de la cual la mayoría se queja. Vamos a ver si es cierto que no nos vuelve a pasar.

Loading Slideshow...
  • El candidato de la alianza Compromiso por México, que integran PRI y PVEM, Enrique Peña Nieto, fue declarado virtual ganador de la contienda presidencial con una ventaja de alrededor de siete puntos sobre su más cercano competidor.

  • El anuncio de los resultados del conteo rápido provocó vítores de los partidarios del PRI, cuyo partido fue desbancado del poder en 2000 después de 71 años en el poder.

  • En un discurso ante sus seguidores, Peña Nieto afirmó que buscará la reconciliación y la unidad nacional y prometió una Presidencia "moderna y responsable".

  • Enrique Peña Nieto posa para la fotoscon sus seguidores en la sede del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Ciudad de México.

  • Peña Nieto agradeció a todos los mexicanos por decidir un cambio de rumbo para el país

  • "No hay regreso al pasado: mi Gobierno está orientado hacia el futuro. Mi gobierno respetará y hará respetar la ley. La lucha contra el crimen va a seguir con una nueva estrategia para reducir la violencia, pero no habrá ni pacto ni tregua", sentenció en su discurso ante seguidores.

  • Luego de que Peña Nieto proclamó su triunfo en la elección presidencial, un ambiente de fiesta se desató entre los partidarios priístas que irrumpieron a bailar música norteña en la sede del partido de la capital del país.

  • Partidarios de Enrique Peña Nieto celebran en la sede del PRI los resultados de las encuestas de salida dados a conocer por dos televisoras.

  • Enrique Peña Nieto emite su voto junto a su esposa Angélica Rivera en un colegio electoral en Atlacomulco, México.

  • Enrique Peña Nieto acompañado por su esposa Angélica Rivera y sus hijos, muestra su pulgar manchados de tinta después de depositar su voto en las elecciones generales de Atlacomulco, México.

 

Seguir a Alejandro Romero Gaeta en Twitter: www.twitter.com/@arg380

SIGUE VOCES